Un revés para Chávez

Análisis. Por Brian Ellsworth - Periodista - Reuter.

04 Julio 2008
CARACAS.- El presidente venezolano, Hugo Chávez, prometió durante meses buscar la liberación de la política colombiana Ingrid Betancourt, rehén de las FARC, pero su sorpresivo rescate significó un revés para el líder izquierdista. La ex candidata presidencial pidió a Chávez que no se inmiscuya en los asuntos internos de Colombia tras su liberación y respaldó al mandatario Alvaro Uribe, un aliado de Estados Unidos y adversario ideológico de su homólogo venezolano.
El audaz rescate del miércoles elevó el respaldo político para la línea dura de Uribe contra las FARC y socavó la popularidad de la propuesta venezolana de que sólo la negociación pondría fin a más de cuatro décadas de conflicto armado. “Chávez acusó a Uribe de guerrerista, pero, cuando de repente Uribe logra este rescate sin disparar un tiro, Chávez es desplazado por los hechos”, señaló Eduardo Gamarra, director de la encuestadora Newlink Research, de Miami, que trabaja en América Latina.
El elocuente Chávez, que habla con frecuencia sobre el conflicto, tardó largas horas en referirse al rescate. “Estamos jubilosos y alegres por la liberación de esas personas”, dijo durante un acto televisado casi 24 horas después del hecho. “Además, más alegres aún que, según nos han informado, se hizo la liberación sin que se derramara una gota de sangre”, agregó.
A principios de año, Chávez, un militar retirado que lideró un intento de golpe de Estado años atrás, se valió de sus credenciales izquierdistas para lograr que las FARC liberaran a seis políticos que tenían unos seis años de cautiverio, en una jugada que le reportó elogios en la región.
Pero el jueves fue Uribe quien recibió aplausos de jefes de Estado y la admiración de los colombianos, lo que podría impulsar su intención de reformar la Constitución para posibilitar su reelección.

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