04 Julio 2008 Seguir en 
BOGOTA, Colombia.- "Hacía mucho tiempo que no era dueña de mi destino. En mi cuerpo se habían acumulado una serie de dolencias y sabía que a la guerrilla no le preocupaba mi estado de salud. Tuve experiencias difíciles y muy dolorosas. Pero, cuando me di cuenta de que estaba libre, tomé una decisión: le juré a Dios que esas cosas se quedarían en la selva".
La ex candidata presidencial Ingrid Betancourt relató algunos de los dramas que experimentó durante sus seis años de cautiverio, como rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En una entrevista concedida a Radio Caracol, que hoy reproduce el diario porteño "La Nación", la franco colombiana señaló que cada minuto de secuestro fue un horror y que los guerrilleros la trataron como a su peor enemigo.
Betancourt confesó que a diario consideraba la posibilidad de matarse, pero que los mensajes de su madre la hicieron desistir. "La tentación del suicidio es permanente en todos nosotros y algunos van de ese estado al intento de hacer algo para acelerar la muerte", deslizó.
"En mi caso la tentación era diaria. Me preguntaba si sería capaz, si sería peor, si qué pensarían mis hijos. Y siempre terminaba por descartarlo porque tenía un polo a tierra muy fuerte que era la llamada radial de mi mamá, que me ponía al tanto de lo que estaba sucediendo con mi familia", contó.
Betancourt, secuestrada el 23 de febrero de 2002, sostuvo que la muerte es la compañera más fiel de los cautivos, porque quienes los cuidan tienen la orden de asesinarlos en el momento en que se les señale.
Asimismo, indicó que los rehenes están en continuo riesgo de fallecer ante la posibilidad de un intento fallido de rescate, y que las enfermedades tropicales y las picaduras de insectos y serpientes también ponen en riesgo sus vidas.
"Ver permanentemente a los guerrilleros con fusiles es un recordatorio de que estamos limitados a sus caprichos", lamentó.
Sin as bajo la manga
La ex rehén resaltó que recibió un trato humillante por parte de sus captores, quienes la veían como una enemiga. "Se ensañaron en contra mía", aseguró.
La política opinó que ya es hora de que la guerrilla rectifique el camino y se decida a buscar la paz porque, con el último rescate, perdieron lo poco que tenían y sufrieron un revés militar.
"Las FARC ya perdieron sus ases bajo la manga, que tenían para negociar tanto con Estados Unidos como con la comunidad internacional. Ahora tienen unas personas cuya única razón de estar allá es el capricho de la guerrilla", afirmó.
Betancourt fue rescatada el miércoles junto con los estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell -contratistas del Departamento de Defensa de su país- y 11 miembros de las fuerzas de seguridad colombianas.
La operación fue ejecutada por un grupo de militares que se infiltró en la cúpula de las FARC, convenciéndola de la necesidad de trasladar a los cautivos en un helicóptero. (Reuters-AFP-NA-Especial)
La ex candidata presidencial Ingrid Betancourt relató algunos de los dramas que experimentó durante sus seis años de cautiverio, como rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En una entrevista concedida a Radio Caracol, que hoy reproduce el diario porteño "La Nación", la franco colombiana señaló que cada minuto de secuestro fue un horror y que los guerrilleros la trataron como a su peor enemigo.
Betancourt confesó que a diario consideraba la posibilidad de matarse, pero que los mensajes de su madre la hicieron desistir. "La tentación del suicidio es permanente en todos nosotros y algunos van de ese estado al intento de hacer algo para acelerar la muerte", deslizó.
"En mi caso la tentación era diaria. Me preguntaba si sería capaz, si sería peor, si qué pensarían mis hijos. Y siempre terminaba por descartarlo porque tenía un polo a tierra muy fuerte que era la llamada radial de mi mamá, que me ponía al tanto de lo que estaba sucediendo con mi familia", contó.
Betancourt, secuestrada el 23 de febrero de 2002, sostuvo que la muerte es la compañera más fiel de los cautivos, porque quienes los cuidan tienen la orden de asesinarlos en el momento en que se les señale.
Asimismo, indicó que los rehenes están en continuo riesgo de fallecer ante la posibilidad de un intento fallido de rescate, y que las enfermedades tropicales y las picaduras de insectos y serpientes también ponen en riesgo sus vidas.
"Ver permanentemente a los guerrilleros con fusiles es un recordatorio de que estamos limitados a sus caprichos", lamentó.
Sin as bajo la manga
La ex rehén resaltó que recibió un trato humillante por parte de sus captores, quienes la veían como una enemiga. "Se ensañaron en contra mía", aseguró.
La política opinó que ya es hora de que la guerrilla rectifique el camino y se decida a buscar la paz porque, con el último rescate, perdieron lo poco que tenían y sufrieron un revés militar.
"Las FARC ya perdieron sus ases bajo la manga, que tenían para negociar tanto con Estados Unidos como con la comunidad internacional. Ahora tienen unas personas cuya única razón de estar allá es el capricho de la guerrilla", afirmó.
Betancourt fue rescatada el miércoles junto con los estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell -contratistas del Departamento de Defensa de su país- y 11 miembros de las fuerzas de seguridad colombianas.
La operación fue ejecutada por un grupo de militares que se infiltró en la cúpula de las FARC, convenciéndola de la necesidad de trasladar a los cautivos en un helicóptero. (Reuters-AFP-NA-Especial)










