Es colombiano, vive en Tucumán, y sufrió el drama

04 Julio 2008
Jorge Eliecer “Junior” González llegó a Tucumán hace dos meses para jugar al fútbol en San Martín. En la pensión del club en General Paz al 2100 se enteró de la liberación de Ingrid Betancourt. Y recordó una experiencia vivida muy de cerca. “La liberación de Ingrid era lo que menos esperaba la gente, así que a mí me encantó. No pude compartirlo con mi familia, pero sabemos muy bien de qué se trata”, afirmó el muchacho de 18 años.
Se refería al caso de su primo, Héctor Fabio Hidalgo. “El era soldado y fue secuestrado por las FARC. Estuvo de rehén durante cuatro años, hasta que lo liberaron en 2000. Todo ese tiempo fue durísimo en mi pueblo, San Joaquín, que queda a 12 horas en autobus de Bogotá”, recuerda. Y agrega: “nadie sabía si estaba vivo o muerto hasta que nos mandaron una prueba de vida. Era un video donde aparecía saludando a la familia. También enviaban cartas”.
El reencuentro de Betancourt con sus hijos trae a la mente del joven la liberación de su primo. “Todo el pueblo lo abrazaba. La casa estaba llena de gente. Siempre se miraba la televisión y el caso de Ingrid es muy importante. En Colombia, todos los días pasaban noticias de ella. Ahora no deben olvidarse de los muchísimos rehenes que quedan. Queremos la paz definitivamente”, anheló “Junior”.

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