28 Diciembre 2007 Seguir en 
La biografía de Benazir Bhutto revela una historia de contrastes: si bien sobresale el dato de que fue la primera mujer en regir los destinos de un Estado musulmán, también es cierto que no llegó al poder desde la nada, ya que el Partido Popular de Pakistán (PPP), del que fue líder vitalicia, conllevaba un sello de familia. El fundador del PPP fue su padre, Zulfikar Alí Khan Bhutto, presidente y jefe de gobierno pakistaní en la década de 1970, derrocado en 1977 por un golpe militar y ahorcado dos años después. De esa construcción de poder familiar y social surgió el liderazgo de Benazir, que logró hasta su muerte una impresionante adhesión entre los sectores más pobres de la población pakistaní.Atractiva, carismática, luchadora, educada en Harvard y en Oxford, mimada por el gobierno de Washington y odiada por Al Qaeda, Benazir hizo historia cuando en 1988, a los 35 años, se convirtió en la primera mujer jefa de gobierno en Pakistán, cargo en el que permaneció dos años. Si bien en 1993 se impuso como primera ministra durante otros tres años, no pudo concluir ninguno de esos dos períodos de gobierno, ya que en ambas ocasiones fue destituida, acusada de corrupción, lo que la obligó a prolongados exilios. Quienes analizan la incorporación de la mujer a la política desde una perspectiva de género acuerdan en que Benazir Bhutto no hizo mayores contribuciones en esa trinchera: no sólo se le imputaron actos de corrupción, sino que durante su gobierno no mejoraron las condiciones de vida de las pakistaníes.
No obstante su educación occidental, Bhutto se casó en un matrimonio concertado, aunque se infiere que no lo hizo tanto por respeto a la tradición como por pragmatismo. En 1987, Benazir explicaba de este modo las ventajas de la boda por acuerdo: "a veces la química funciona. Además, en un matrimonio arreglado las expectativas no son muy altas y esto hace que las cosas puedan funcionar mejor".











