El Papa advirtió a los políticos que legalicen el aborto que se arriesgan a la excomunión
Benedicto XVI, en su primera visita a América Latina, llegó a Brasil y fue recibido por Lula. El presidente brasileño destacó que su país y la Iglesia "tienen una histórica y larga alianza". Inaugurará la V Conferencia del Episcopado de Latinoamérica y Caribe.
09 Mayo 2007 Seguir en 
SAN PABLO.- El papa Benedicto XVI volvió a exhortar por el respeto "a la vida, desde su concepción hasta su declinio natural", al desembarcar hoy en San Pablo, donde inició una visita pastoral de cinco días a Brasil, destinada a inaugurar el domingo la V Conferencia General de América Latina y el Caribe.
En su primer discurso en tierras brasileñas, Benedicto XVI destacó su alegría por estar en el país con mayor número de católicos en el mundo, pero enfatizó al mismo tiempo que el objetivo de su visita ultrapasa las fronteras del país y se dirige a toda América Latina y el Caribe.
Según el pontífice, su objetivo principal es el de asegurar que la V Conferencia otorgue "vigor a un nuevo curso misionero de la Iglesia en el continente".
Tras desembarcar en el aeropuerto internacional de Guarulhos, el Papa se dirigió de inmediato a saludar a Lula da Silva, quien lo recibió con honores de jefe de Estado.
En su discurso, Lula le dio una cálida bienvenida a Benedicto XVI y se manifestó "doblemente honrado, como cristiano y como presidente por el privilegio de saludarlo en su primera visita pastoral a Brasil".
En su discurso, Lula destacó la "larga y proficua historia de cooperación" entre Iglesia y Estado en Brasil, y agradeció "el apoyo firme y entusiasta del Vaticano a la Acción Global contra el Hambre y la Pobreza", que impulsa conjuntamente con los gobiernos de Chile y de Francia.
Luego, el Papa se trasladó a bordo de un helicóptero a la metrópolis de San Pablo, que ha sido "blindada" con el más grande esquema de seguridad adoptado hasta hoy en Brasil, y que moviliza a unos 10.000 efectivos policiales, civiles y militares, además de helicópteros, fusiles, cámeras de vigilancia y dos "papamóviles" blindados.
Según los analistas, el principal objetivo del Papa es frenar el éxodo de fieles católicos hacia las religiones pentecostales que afecta al "Continente de la Esperanza".
En una rueda de prensa concedida a bordo del avión que lo trajo a Brasil, Benedicto XVI dejó en claro que la expansión de las religiones pentecostales en Latinoamérica preocupa a la Iglesia, pero matizó que su popularidad demuestra la existencia de "una sed de Dios".
La excomunión
El Papa advirtió a los políticos católicos que se arriesgan a la excomunión de la Iglesia en caso de que apoyen el aborto.
Las declaraciones, realizadas a periodistas a bordo del avión que lo lleva a Brasil, fueron las primeras en las que se refiere en profundidad a un tema controvertido que ha surgido en muchos países, incluyendo Estados Unidos, México e Italia.
El Sumo Pontífice fue consultado sobre si apoya a los líderes de la Iglesia Católica mexicana que amenazaron con excomulgar a legisladores izquierdistas que el mes pasado votaron para legalizar el aborto en Ciudad de México.
"Sí, esa excomunión no fue arbitraria, sino que está permitida por la ley canónica (de la Iglesia), que dice que dar muerte a un niño inocente no es compatible con recibir la comunión, que es recibir el cuerpo de Cristo", dijo.
"(Los líderes de la Iglesia mexicana) no hicieron nada nuevo, sorprendente o arbitrario. Simplemente anunciaron públicamente lo que está contenido en la ley de la Iglesia (...) que expresa nuestra apreciación de la vida y que la individualidad humana, la personalidad humana, está presente desde el primer momento (de la vida)", agregó.
Bajo la ley de la Iglesia, alguien que a sabiendas hace o respalda algo que la institución considera un pecado grave, como el aborto, ocasiona lo que es conocido como "excomunión automática" sobre sí mismo.
El tema del aborto podría formar parte de la agenda del encuentro entre Benedicto XVI y Lula da Silva que se realizará en San Pablo, pese a que el mandatario brasileño anticipó que prefiere eludir las cuestiones polémicas y concentrarse en los programas sociales y en su lucha contra el hambre y la pobreza.
Agenda cargada
El programa de mañana incluye además un encuentro del Papa con unos 30.000 jóvenes católicos en el estadio futbolístico Morumbí, en el que participarán incluso algunos menores delincuentes detenidos en la Fundación para el Bienestar del Menor de San Pablo y liberados especialmente para esa ocasión.
Según informaron las autoridades provinciales, los jóvenes participantes fueron elegidos entre los católicos y los que presentaron mejor conducta dentro de la institución, y estarán custodiados por agentes.
El punto culminante de la visita papal a San Pablo tendrá lugar en la mañana del viernes, cuando Benedicto XVI celebrará una misa campal en la que oficializará la canonización del primer santo nacido en Brasil, Frei Galvao.
En la noche del viernes, el pontífice se trasladará al santuario de Aparecida, desde donde viajará el sábado a la vecina ciudad de Guaratinguetá para visitar una hacienda de recuperación de drogadictos dirigida por un fraile franciscano y, el domingo, inaugurará la V Conferencia del CELAM antes de embarcar por la noche de regreso a Roma. (DPA/Reuters)
En su primer discurso en tierras brasileñas, Benedicto XVI destacó su alegría por estar en el país con mayor número de católicos en el mundo, pero enfatizó al mismo tiempo que el objetivo de su visita ultrapasa las fronteras del país y se dirige a toda América Latina y el Caribe.
Según el pontífice, su objetivo principal es el de asegurar que la V Conferencia otorgue "vigor a un nuevo curso misionero de la Iglesia en el continente".
Tras desembarcar en el aeropuerto internacional de Guarulhos, el Papa se dirigió de inmediato a saludar a Lula da Silva, quien lo recibió con honores de jefe de Estado.
En su discurso, Lula le dio una cálida bienvenida a Benedicto XVI y se manifestó "doblemente honrado, como cristiano y como presidente por el privilegio de saludarlo en su primera visita pastoral a Brasil".
En su discurso, Lula destacó la "larga y proficua historia de cooperación" entre Iglesia y Estado en Brasil, y agradeció "el apoyo firme y entusiasta del Vaticano a la Acción Global contra el Hambre y la Pobreza", que impulsa conjuntamente con los gobiernos de Chile y de Francia.
Luego, el Papa se trasladó a bordo de un helicóptero a la metrópolis de San Pablo, que ha sido "blindada" con el más grande esquema de seguridad adoptado hasta hoy en Brasil, y que moviliza a unos 10.000 efectivos policiales, civiles y militares, además de helicópteros, fusiles, cámeras de vigilancia y dos "papamóviles" blindados.
Según los analistas, el principal objetivo del Papa es frenar el éxodo de fieles católicos hacia las religiones pentecostales que afecta al "Continente de la Esperanza".
En una rueda de prensa concedida a bordo del avión que lo trajo a Brasil, Benedicto XVI dejó en claro que la expansión de las religiones pentecostales en Latinoamérica preocupa a la Iglesia, pero matizó que su popularidad demuestra la existencia de "una sed de Dios".
La excomunión
El Papa advirtió a los políticos católicos que se arriesgan a la excomunión de la Iglesia en caso de que apoyen el aborto.
Las declaraciones, realizadas a periodistas a bordo del avión que lo lleva a Brasil, fueron las primeras en las que se refiere en profundidad a un tema controvertido que ha surgido en muchos países, incluyendo Estados Unidos, México e Italia.
El Sumo Pontífice fue consultado sobre si apoya a los líderes de la Iglesia Católica mexicana que amenazaron con excomulgar a legisladores izquierdistas que el mes pasado votaron para legalizar el aborto en Ciudad de México.
"Sí, esa excomunión no fue arbitraria, sino que está permitida por la ley canónica (de la Iglesia), que dice que dar muerte a un niño inocente no es compatible con recibir la comunión, que es recibir el cuerpo de Cristo", dijo.
"(Los líderes de la Iglesia mexicana) no hicieron nada nuevo, sorprendente o arbitrario. Simplemente anunciaron públicamente lo que está contenido en la ley de la Iglesia (...) que expresa nuestra apreciación de la vida y que la individualidad humana, la personalidad humana, está presente desde el primer momento (de la vida)", agregó.
Bajo la ley de la Iglesia, alguien que a sabiendas hace o respalda algo que la institución considera un pecado grave, como el aborto, ocasiona lo que es conocido como "excomunión automática" sobre sí mismo.
El tema del aborto podría formar parte de la agenda del encuentro entre Benedicto XVI y Lula da Silva que se realizará en San Pablo, pese a que el mandatario brasileño anticipó que prefiere eludir las cuestiones polémicas y concentrarse en los programas sociales y en su lucha contra el hambre y la pobreza.
Agenda cargada
El programa de mañana incluye además un encuentro del Papa con unos 30.000 jóvenes católicos en el estadio futbolístico Morumbí, en el que participarán incluso algunos menores delincuentes detenidos en la Fundación para el Bienestar del Menor de San Pablo y liberados especialmente para esa ocasión.
Según informaron las autoridades provinciales, los jóvenes participantes fueron elegidos entre los católicos y los que presentaron mejor conducta dentro de la institución, y estarán custodiados por agentes.
El punto culminante de la visita papal a San Pablo tendrá lugar en la mañana del viernes, cuando Benedicto XVI celebrará una misa campal en la que oficializará la canonización del primer santo nacido en Brasil, Frei Galvao.
En la noche del viernes, el pontífice se trasladará al santuario de Aparecida, desde donde viajará el sábado a la vecina ciudad de Guaratinguetá para visitar una hacienda de recuperación de drogadictos dirigida por un fraile franciscano y, el domingo, inaugurará la V Conferencia del CELAM antes de embarcar por la noche de regreso a Roma. (DPA/Reuters)
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