09 Mayo 2007 Seguir en 
SAN PABLO.- El papa Benedicto XVI llegará hoy a Brasil para realizar una visita de cuatro días, en la que llamará a la defensa de la vida y a oponerse al aborto. Además, bregará por una nueva evangelización en América Latina.
San Pablo, la ciudad más grande de Sudamérica, y Aparecida, una pequeña ciudad de 35.000 habitantes, acogerán al Papa. El Pontífice será protegido por la Operación Arcángel, que está coordinada por el Ejército y que incluye a 10.000 policías y soldados.
El domingo, en Aparecida, inaugurará la Conferencia de Obispos de América Latina, la primera en 15 años, en la cual estarán representados todos los países de la región más católica del mundo.El secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, aseguró que el Papa enviará mensajes fuertes a los gobiernos latinoamericanos sobre el derecho a la vida. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, católico, declaró a emisoras brasileñas que, como ciudadano, es contrario al aborto, pero que como gobernante debe tomar en cuenta que se trata de un problema de salud pública.
Varias iniciativas para despenalizar el aborto en Brasil -el país con más católicos del mundo- están en consideración del Congreso, y el mes pasado el ministro de Salud, José Gomes Temporao, abogó por someter el tema a plebiscito.
En San Pablo, el Pontífice se alojará en el remozado monasterio de Sao Bento, cuyos orígenes se remontan a 1598, que será vigilado por más de 200 miembros de la policía y las fuerzas armadas, además de la tradicional Guardia Suiza del Vaticano.
El viernes, el Papa canonizará al monje franciscano Antonio de Santanna Galvao, llamado Fray Galvao (1739-1822), primer santo nacido en Brasil. Las autoridades brasileñas calculan que a esa misa llegarán más de un millón de fieles. La celebración se realizará en el aeródromo de Campo de Marte, cerca de San Pablo.
Esta será la primera visita de Benedicto XVI a América Latina, donde viven cerca de la mitad de los católicos del mundo, unos 415 millones de fieles.
"América Latina da grandes señales de esperanza, de crecimiento misionario y de empeño laico; y la visita del Papa permitirá relanzar la evangelización, la solidaridad y la justicia en el continente", aseguró Bertone.
Pero la Iglesia Católica sufre una dura hemorragia en Brasil: el porcentaje de católicos cayó en 10 años, y pasó del 74% al 64% de la población, según una encuesta del instituto de opinión pública Datafolha. Las iglesias evangélicas, en especial las pentecostales, no paran de ganar adeptos, principalmente en las favelas desprotegidas de las grandes metrópolis.
"Para revertir esto, la Iglesia precisa salir de la parroquia, donde espera que las personas vengan, en vez de salir en busca de ellas", subrayó el cardenal brasileño Claudio Hummes. (AFP-NA-DPA)
San Pablo, la ciudad más grande de Sudamérica, y Aparecida, una pequeña ciudad de 35.000 habitantes, acogerán al Papa. El Pontífice será protegido por la Operación Arcángel, que está coordinada por el Ejército y que incluye a 10.000 policías y soldados.
El domingo, en Aparecida, inaugurará la Conferencia de Obispos de América Latina, la primera en 15 años, en la cual estarán representados todos los países de la región más católica del mundo.El secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, aseguró que el Papa enviará mensajes fuertes a los gobiernos latinoamericanos sobre el derecho a la vida. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, católico, declaró a emisoras brasileñas que, como ciudadano, es contrario al aborto, pero que como gobernante debe tomar en cuenta que se trata de un problema de salud pública.
Varias iniciativas para despenalizar el aborto en Brasil -el país con más católicos del mundo- están en consideración del Congreso, y el mes pasado el ministro de Salud, José Gomes Temporao, abogó por someter el tema a plebiscito.
En San Pablo, el Pontífice se alojará en el remozado monasterio de Sao Bento, cuyos orígenes se remontan a 1598, que será vigilado por más de 200 miembros de la policía y las fuerzas armadas, además de la tradicional Guardia Suiza del Vaticano.
El viernes, el Papa canonizará al monje franciscano Antonio de Santanna Galvao, llamado Fray Galvao (1739-1822), primer santo nacido en Brasil. Las autoridades brasileñas calculan que a esa misa llegarán más de un millón de fieles. La celebración se realizará en el aeródromo de Campo de Marte, cerca de San Pablo.
Esta será la primera visita de Benedicto XVI a América Latina, donde viven cerca de la mitad de los católicos del mundo, unos 415 millones de fieles.
"América Latina da grandes señales de esperanza, de crecimiento misionario y de empeño laico; y la visita del Papa permitirá relanzar la evangelización, la solidaridad y la justicia en el continente", aseguró Bertone.
Pero la Iglesia Católica sufre una dura hemorragia en Brasil: el porcentaje de católicos cayó en 10 años, y pasó del 74% al 64% de la población, según una encuesta del instituto de opinión pública Datafolha. Las iglesias evangélicas, en especial las pentecostales, no paran de ganar adeptos, principalmente en las favelas desprotegidas de las grandes metrópolis.
"Para revertir esto, la Iglesia precisa salir de la parroquia, donde espera que las personas vengan, en vez de salir en busca de ellas", subrayó el cardenal brasileño Claudio Hummes. (AFP-NA-DPA)








