02 Agosto 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La médica cubana disidente Hilda Molina aseguró ayer que tiene una luz de esperanza respecto de poder salir de La Habana y llegar a visitar a sus parientes en la Argentina a partir del traspaso de mando de Fidel Castro a su hermano Raúl. Al mismo tiempo, dijo que, pese a sus diferencias con el líder cubano, como médica y católica practicante espera que se recupere de la operación intestinal que lo obligó a delegar el poder.
Esperanzada, Molina dijo que el cambio de mando y las características que se le atribuyen a Raúl Castro, y que, según ella, lo distinguen de Fidel, sirvan para modificar el curso de su caso y permitir que finalmente conozca a sus nietos argentinos. “Espero que Raúl Castro, que ahora tiene todos los poderes, responda al pedido de un país hermano como la Argentina y de un gobierno como el del presidente (Néstor) Kirchner, que hizo un pedido humanitario”, sostuvo Molina, desde Cuba, respecto de la carta que Kirchner le entregó a Castro cuando estuvo en Córdoba participando de la Cumbre del Mercosur.
En otro ámbito, el embajador argentino en Cuba, Darío D’Alessandro, dijo que hay un clima de tranquilidad en la isla. “Esta mañana (por ayer), cuando vine hasta la embajada, parecía un día normal”, relató. El embajador no quiso hacer pronósticos sobre si la asunción de Raúl al frente del gobierno implicará algún giro en la forma de ejercer el poder. También evitó hablar sobre cómo impactará este cambio en la relación con la Argentina. (Especial)
Esperanzada, Molina dijo que el cambio de mando y las características que se le atribuyen a Raúl Castro, y que, según ella, lo distinguen de Fidel, sirvan para modificar el curso de su caso y permitir que finalmente conozca a sus nietos argentinos. “Espero que Raúl Castro, que ahora tiene todos los poderes, responda al pedido de un país hermano como la Argentina y de un gobierno como el del presidente (Néstor) Kirchner, que hizo un pedido humanitario”, sostuvo Molina, desde Cuba, respecto de la carta que Kirchner le entregó a Castro cuando estuvo en Córdoba participando de la Cumbre del Mercosur.
En otro ámbito, el embajador argentino en Cuba, Darío D’Alessandro, dijo que hay un clima de tranquilidad en la isla. “Esta mañana (por ayer), cuando vine hasta la embajada, parecía un día normal”, relató. El embajador no quiso hacer pronósticos sobre si la asunción de Raúl al frente del gobierno implicará algún giro en la forma de ejercer el poder. También evitó hablar sobre cómo impactará este cambio en la relación con la Argentina. (Especial)









