"Efectivamente, hay un recupero del posicionamiento de las primeras marcas, sobre todo en comestibles", señaló el gerente comercial del supermercado Emilio Luque, Pablo Boquete. Remarcó que los consumidores "vuelven a buscar calidad" y destacó que la diferencia de precios entre productos de primera calidad y los de calidad intermedia "no es tan significativa". De manera similar opinó el presidente de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Tucumán, Guillermo Saccomani. "Sin dudas hay un retorno de la gente a las primeras marcas; se nota que hubo una recuperación del poder adquisitivo de la población en los últimos años, lo que permite que la población pueda volver a comprar productos tradicionales", apuntó.
Juan Pablo Rosales es vendedor en una tienda de ropa masculina, y también observa que sus clientes de a poco vuelven a exigir la mejor calidad. "Hasta hace poco, se buscaba tentar con los precios, aun cuando se tratara de artículos de calidad media; ahora, en cambio, el cliente trata de llevar la mejor calidad", sostuvo. Mariela Guzmán, quien vende productos de bijouterie en un local del microcentro, también afirma que a sus clientas ya no les importa tanto los precios bajos, sino las marcas.
Una tendencia que también se percibe en el mercado es el revivir de las compras con tarjetas de crédito. "Una vez que pasa la semana de vencimientos de las tarjetas, la gente vuelve con todo a comprar con los plásticos", reveló Boquete.
Saccomani dejó en claro que el tucumano usa mucho la tarjeta de crédito. "Algunos consumidores tienen varias tarjetas, y cuando una no tiene fondos, paga con otra sin dudarlo", recalcó. El empresario subrayó que Tucumán sigue siendo una de las plazas comerciales más importantes y competitivas del país.
Tendencias del mercado
La cantidad total de comercios en todo el país durante 2005 -casi 290.000 locales- creció un 11% respecto de 2004. Mientras las grandes cadenas casi no modificaron su presencia, los autoservicios, en especial los de propietarios de origen asiático, crecieron un 16%. También aumentó la cantidad de comercios que se transformaron y se adaptaron después de la crisis de 2001-2002, agregando nuevos rubros a su oferta.Según un informe de la revista Fortuna, los negocios "transformados" son un fenómeno típico de la poscrisis, que aparece por igual en todo el país. Se reformula el negocio originario y se agranda la oferta. Es el caso de la carnicería que incorpora un sector de almacén, del locutorio que se vuelve kiosco o bien del kiosco que empieza a vender alimentos. Su cantidad creció en 2005 un 53% en relación a 2004, mientras que los comercios convencionales, que manejan un único rubro, crecieron el 7%.¿Que pasa con la diferencia de precios entre pequeños negocios y supermercados? Según la consultora ACNielsen, al evaluar una canasta de productos comparables (el mismo artículo, en unos y otros comercios), la diferencia es clara. Si el promedio de precios del mercado se ubica en 100, los hipermercados están en 94, los autoservicios en 98 y los almacenes tradicionales en 105.Cerca de dos tercios de los consumidores en todo el país aseguran que los precios de los pequeños comercios son iguales o más baratos que en los grandes súper. Esta percepción es mucho más palpable entre el público de menores ingresos. La visión favorable a los comercios tradicionales bajó un poco en 2005 en relación a 2004, pero sigue siendo elevada.La debacle económica de comienzos de 2002 -así como la recesión anterior- instalaron la novedad de las "B brands", marcas nuevas y de precios más bajos que se multiplicaron en los autoservicios y almacenes. Para competir con ellas, las cadenas lanzaron sus marcas propias. La buena estrella de estas marcas parece haber empezado a desdibujarse. Según ACNielsen, en 2001 y 2002 llegaron a representar el 5% del total de las ventas de los supermercados. En 2005, las marcas propias apenas superaron el 2%. En bebidas, su incidencia es mínima: 0,8%.El alza en bebidas, alimentos básicos o infusiones fue mucho menor que al de las categorías más caras. Esto confirma que los sectores de mayores ingresos son los más beneficiados por el crecimiento económico, en detrimento de los medios y bajos.Los alimentos no básicos (snacks, sopas, congelados) fueron los grandes ganadores del último año, ya que su consumo creció mucho más que el promedio. También aumentaron fuerte algunas categorías de cosmética, de tocador y de productos para el hogar.








