Después de las urnas se ahondará la crisis

Punto de vista por Jorge Castro, experto en política internacional - titular del Instituto de Planeamiento Estratégico. Exclusivo para LA GACETA.

18 Diciembre 2005

Las encuestas muestran de manera unánime que Evo Morales tiene una diferencia de 5% sobre Jorge Quiroga. Esto no es un dato más de la hojarasca que suele acompañar a todos los procesos electorales debido a que la característica del sistema político boliviano muestra que la intención de voto tiene un carácter esencialmente regional. Del análisis de las encuestas surge que la amplia mayoría de los votos para Morales proviene de la región del altiplano, con eje en los departamentos de La Paz y en El Alto, y que abarca, además, Oruro y Potosí.
Con respecto a la intención de voto que tiene Quiroga sucede un fenómeno regional semejante, pero con carácter inverso. La inmensa mayoría de sus votos proviene del oriente de Bolivia, aunque tiene también un respaldo amplio en Cochabamba.
Si bien el resultado de la distribución regional de la intención de voto denota que el electorado tiene una preferencia mayor por Morales señala que sobre los nueve departamentos del país, en seis triunfaría Quiroga, Esto implicaría que tendría mayoría y control del Senado con al menos 15 senadores sobre un total de 27.
A todas estas perspectivas se les agrega un elemento importante. Hoy no solamente se elegirá presidente, sino que -por primera vez- se elegirá en forma directa a los gobernadores de los departamentos, denominados "prefectos" en la terminología política boliviana.
Según las encuestas, en seis de estos departamentos se impondrían candidatos que están en contra de Morales y responden a Quiroga.
Aparece también que el MAS no ganaría ninguna gobernación o prefectura del este de Bolivia.
Frente a estas perspectivas, la cuestión política futura se presenta en términos de gobernabilidad para un probable gobierno de Morales, en el sentido de que no hay hoy en Bolivia un sistema político acordado que permita que el conflicto político se despliegue en términos institucionales aceptados por todas las partes.
Pero, también, la cuestión de ingobernabilidad se plantea en el caso de una eventual presidencia de Quiroga. Representantes del MAS advirtieron que de darse esa circunstancia efectuarían una nueva manifestación generalizada de los movimientos sociales; sobre todo, en la región del altiplano con eje en La Paz y en El Alto. En los últimos tres años, estos movimientos derrocaron a dos presidentes constitucionales: Gonzalo Sánchez de Losada y, este año, Carlos Mesa.
Bolivia es un país importante desde el punto de vista geopolítico porque está colocado en el corazón mediterráneo del continente sudamericano. Y lo que sucede en el sistema político boliviano se irradia al resto de los países de la región, con las mediaciones del caso. Conviene tener en cuenta que la crisis política boliviana que se desarrolla en los tres últimos tres años ya ha frenado las inversiones en materia de desarrollo del gas. Esto se manifiesta en hechos como la paralización del gasoducto destinado a llevar el fluido al norte argentino,Bolivia tiene el segundo nivel de reservas de Latinoamérica.Frente a este complicado escenario, todo parece indicar que tras estas elecciones, se profundizará la crisis en el país vecino.