Flávio Bolsonaro es el chiste viral del momento en Brasil. “Me declaro libre de celulitis”, lanza la estrella pop Anitta, mientras que el influencer Felipe Neto se autoproclama el “verdadero presidente electo de Twitter”, y una anónima como la “ganadora del próximo sorteo de la lotería”.
¿El blanco de estas burlas? El ex candidato presidencial, que en una carta se autoproclamó “el líder” del país y denunció un supuesto “fraude electoral” desde Estados Unidos, adonde huyó tras su derrota en las presidenciales.
Las redes sociales plasman la mezcla de incredulidad, sarcasmo y rechazo que generó en Brasil la declaración del ex candidato conservador, incluso dentro de su propio campo. Bolsonaro es objeto de una serie de investigaciones judiciales. Llegó a Florida el miércoles tras un rocambolesco periplo, a pesar de tener prohibido salir de su país.
Mientras, Bolsonaro quedó más aislado políticamente después de autoproclamarse “líder” legítimo de Brasil, tras la derrota electoral frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La declaración no consiguió el respaldo de figuras importantes de su propio sector político, que rechazaron sus afirmaciones y defendieron el respeto a los resultados de los comicios.
Bolsonaro publicó una carta en las redes sociales después de llegar a Estados Unidos el miércoles, tras abandonar Brasil. En el balotaje del domingo, Lula se impuso por más de cuatro millones de votos. El senador cuestionó el proceso electoral y sostuvo que un magistrado de la Corte Suprema, designado por Lula, extendió dos horas el horario de votación debido a denuncias de supresión de votantes en los estados del nordeste, de tendencia izquierdista.
Sin embargo, la campaña de Bolsonaro también había solicitado ampliar el horario electoral debido a las lluvias en los estados conservadores del sur. La autoridad electoral brasileña, los líderes mundiales, los observadores internacionales y el propio partido del senador reconocieron la victoria de Lula.
El presidente del Partido Liberal, Valdemar Costa Neto, expresó su desacuerdo con la carta. “Flávio pasó por una situación difícil, lo entendemos, pero no lo aprobamos. Queremos que el país siga adelante”, afirmó. Previamente, al ser consultado sobre la declaración, había manifestado su descontento y dejó en claro que la postura del senador no representaba al partido.
Seguir adelante
Tarcisio de Freitas, gobernador de San Pablo y destacado aliado de Bolsonaro, también defendió el respeto a los resultados electorales. El dirigente, que había realizado una intensa campaña a favor del senador, sostuvo ante el diario Estadão que es momento de seguir adelante. Su posición representa otro revés para Flávio, que no consiguió sumar apoyos entre dirigentes de peso de la derecha brasileña.
En la misma línea, Aécio Neves, referente del Partido de la Socialdemocracia, calificó el comportamiento de Bolsonaro de “incomprensible”. En un comunicado, señaló que la política opositora debe desarrollarse desde el interior del país, en lugar de plantearse desde el extranjero. Neves mantiene una postura crítica hacia el Partido de los Trabajadores de Lula, pero consideró necesario respetar el resultado electoral.
Otros espacios políticos también se pronunciaron. União Brasil, que respaldó a Bolsonaro en la segunda vuelta, reclamó que las instituciones permanezcan por encima de cualquier individuo y destacó la integridad de las elecciones. El Movimiento Democrático Brasileño (MDB), que también apoyó al senador, reafirmó su confianza en el sistema electoral y en la legitimidad del resultado del domingo.












