Resumen para apurados
- Las acciones de Mercado Libre cayeron casi 11% hoy en Wall Street tras el triunfo electoral de Lula da Silva en Brasil, ante el temor del mercado por el rumbo económico.
- Los inversores apostaban a Flavio Bolsonaro. Brasil genera más del 52% de los ingresos de la firma, por lo que la baja del real y el freno al consumo golpean su negocio.
- La reacción abre un período de cautela donde el nuevo gobierno deberá demostrar disciplina fiscal para contener la deuda y evitar un encarecimiento prolongado del crédito.
La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flavio Bolsonaro en el balotaje presidencial de Brasil provocó una fuerte reacción en los mercados financieros internacionales. La derrota del candidato que esperaban buena parte de los inversores desató una ola de ventas de activos brasileños y golpeó a algunas de las principales compañías de América Latina, entre ellas Mercado Libre y Nubank.
En las operaciones previas a la apertura de Wall Street, las acciones de Mercado Libre caían un 10,89%, hasta los U$S 1.613. Nubank, por su parte, registraba una baja del 22,49%, hasta los U$S 11,75. La reacción refleja la preocupación de los inversores por el rumbo económico del país y por el impacto que el resultado electoral podría tener sobre el consumo, las tasas de interés y el crédito.
Para Mercado Libre, el escenario adquiere especial relevancia por el peso de Brasil en su negocio. El país es el principal mercado de la compañía fundada por Marcos Galperin, por encima de la Argentina y México.
Durante 2025, Brasil aportó U$S 15.201 millones en ingresos netos e ingresos financieros, equivalentes al 52,6% de los U$S 28.893 millones registrados por el grupo. México representó el 22,4% y la Argentina, el 20,6%.
Esta exposición implica que una desaceleración de la economía brasileña podría afectar el desempeño comercial de la empresa. A eso se suma la depreciación del real frente al dólar, que reduce el valor, medido en moneda estadounidense, de los ingresos obtenidos en ese mercado.
Una reacción abrupta de los mercados brasileños
El impacto de la elección también se reflejó en los principales indicadores financieros de Brasil. Antes de la apertura de la Bolsa de San Pablo, el fondo cotizado EWZ, que replica el comportamiento de acciones brasileñas en Estados Unidos, llegó a caer un 26,74%, desde US$ 42,59 hasta U$S 31,20.
Al mismo tiempo, el real se depreciaba más de un 10% en los contratos de futuros negociados en Chicago, mientras que la cotización implícita del dólar se acercaba a los 5,58 reales.
La magnitud de los movimientos contrastó con el repunte que habían experimentado los activos brasileños después de la primera vuelta electoral. Durante las tres semanas previas al balotaje, los inversores habían apostado a una victoria de Flavio Bolsonaro y a un cambio en la orientación de la política económica.
En ese período, el índice Ibovespa acumuló una suba cercana al 7%, el real se apreció alrededor de un 5% frente al dólar y el EWZ avanzó más de un 11%. El triunfo de Lula obligó a los operadores a revisar esas posiciones y aceleró las ventas.
Bancos y Petrobras, entre los más afectados
La reacción negativa alcanzó especialmente a los bancos y las entidades financieras, que habían liderado las subas posteriores a la primera vuelta. En las operaciones internacionales previas a la apertura, las acciones de Itaú llegaron a retroceder alrededor de un 25%, mientras que Bradesco registró pérdidas cercanas al 30%. La plataforma de inversiones XP también sufrió fuertes bajas.
Los inversores temen que la incertidumbre fiscal mantenga elevadas las tasas de interés durante más tiempo, encarezca el crédito y deteriore la capacidad de pago de familias y empresas. Ese escenario podría afectar tanto el crecimiento económico como la calidad de las carteras crediticias.
Petrobras también quedó bajo presión. Los títulos de la petrolera estatal negociados en Nueva York llegaron a perder alrededor de un 22%, ante las preocupaciones sobre el grado de intervención del Gobierno en las decisiones de inversión, la política de precios de los combustibles y la distribución de dividendos.
Las empresas vinculadas al consumo interno también aparecen entre las más expuestas. Las cadenas comerciales y las compañías sensibles al costo del financiamiento podrían verse perjudicadas si las tasas permanecen elevadas y se debilita el poder adquisitivo de los hogares. En cambio, las exportadoras que perciben ingresos en dólares podrían encontrar cierta protección frente a la depreciación del real.
La preocupación por la deuda y el déficit fiscal
El resultado electoral reavivó las dudas sobre la capacidad del próximo Gobierno para contener el crecimiento de la deuda pública, que supera el 82% del producto bruto interno (PBI), según los datos incluidos en el informe de referencia.
El desafío de la administración de Lula será compatibilizar la disciplina fiscal con el sostenimiento de los programas sociales y los compromisos de inversión. Los inversores reclaman precisiones sobre las medidas que se implementarán para reducir el desequilibrio de las cuentas públicas y estabilizar el endeudamiento.
Una encuesta de Citi entre 73 administradores de fondos había anticipado una reacción negativa ante una victoria de Lula: cerca del 80% esperaba una caída superior al 5% del Ibovespa, mientras que aproximadamente el 63% proyectaba una depreciación del real mayor al 5%.
“Esperamos una reacción acentuada del mercado el lunes, con ajustes agresivos de precios, una ola de ventas de activos y los futuros de tasas de interés probablemente alcanzando su límite máximo poco después de la apertura”, advirtió Luis Felipe Vital, responsable de estrategia macroeconómica de Warren Investimentos, en declaraciones citadas por Reuters.
Por su parte, Alejo Czerwonko, director de inversiones para mercados emergentes de UBS Global Wealth Management, señaló que los inversores esperan un compromiso claro y creíble con la disciplina fiscal.
















