Mañana, las aulas argentinas pueden convertirse en naves espaciales, castillos, estaciones del futuro o cualquier otro lugar que permita abrir un libro y dejar volar la imaginación. Este 2 de octubre se realizará la 24ª edición de la Maratón Nacional de Lectura, una celebración organizada por Fundación Leer que reunirá a unos cuatro millones de niños, niñas y jóvenes de todo el país junto con docentes, bibliotecarios, familias y comunidades.
En Tucumán, la convocatoria alcanzará a más de 280.000 chicos y chicas, que participarán de actividades organizadas por escuelas y familias. La propuesta busca que leer deje de ser solamente una tarea escolar y se convierta, al menos por un día, en una experiencia colectiva.
El lema de esta edición es “Del futuro al más allá: cuando la literatura imagina otros mundos posibles”. Y la invitación tiene una dirección clara: meterse de lleno en la ciencia ficción para viajar hacia otros tiempos, explorar mundos desconocidos y, de paso, hacerse algunas preguntas bastante actuales.
¿Qué lugar tendrá la tecnología en nuestras vidas? ¿Cómo queremos vivir dentro de algunas décadas? ¿Qué cosas deberían cambiar y cuáles queremos conservar? ¿Qué futuro somos capaces de imaginar?
La literatura de ciencia ficción sirve como excusa para pensar esas preguntas. Sus historias hablan de viajes en el tiempo y el espacio, avances científicos, robots, sociedades diferentes y mundos todavía inexistentes. Pero muchas veces, detrás de esos escenarios fantásticos, aparecen preocupaciones muy concretas del presente.
Por eso, durante la Maratón, escuelas, bibliotecas, centros comunitarios y espacios culturales compartirán lecturas y actividades especialmente diseñadas alrededor de ese universo. Fundación Leer también puso a disposición de las instituciones registradas materiales educativos gratuitos, con propuestas según las edades, encuentros virtuales con referentes de la literatura infantil y textos clásicos de ciencia ficción disponibles en la biblioteca de la plataforma Desafío Leer. El Club.
Se sube a la nave
En las escuelas tucumanas, la imaginación no será una cuestión menor. Habrá dramatizaciones, juegos, lecturas compartidas, historias colectivas y hasta viajes al año 2157 o al 2226.
En la Escuela Luis Pasteur, de Pozo del Alto, Lastenia, los alumnos del Primer Ciclo unirán tres cuentos —“Pepe y la Luna”, “Súper Mauro” y “Viajeros en el espacio”— para construir una única aventura. Pepe viajará a la Luna, se encontrará con Súper Mauro, vestido de astronauta, y luego aparecerá un grupo de chicos dispuesto a descubrir ese universo.
La historia continuará con entrevistas que los estudiantes realizarán a los personajes. Así, los cuentos originales se transformarán en una nueva creación colectiva, en la que leer, imaginar, interpretar y hablar serán parte de una misma experiencia.
En la Escuela N.º 273 Coronel Larrabure, de Mancopa, la lectura saldrá directamente a encontrarse con la comunidad. Los chicos podrán entrar al “Rincón de Susurros”, leer con linternas dentro de espacios ambientados como castillos o carpas y participar de una “Lectura en Postas”.
Allí aparecerán abuelos que contarán leyendas de Leales, agentes sanitarios que leerán cuentos de miedo tucumanos y alumnos de sexto grado que compartirán textos con los más pequeños.
También habrá una historia viajera: cada estudiante llevará un cuaderno a su casa para escribir, junto con su familia, dos líneas de un relato colectivo. El texto irá pasando de hogar en hogar hasta convertirse en una historia construida entre todos.
La jornada tendrá además una Kermés Literaria, un Café Literario y una intervención en distintos lugares de Mancopa. Los alumnos dejarán frases y poemas en comercios, paradas de colectivos y otros espacios del pueblo, acompañados por códigos QR para que cualquiera pueda escuchar sus voces leyendo esos textos.
En la Escuela Dr. Benjamín Aráoz, el viaje tendrá formato de “Estación Futurista”. Los alumnos del Segundo Ciclo recorrerán tres estaciones literarias: cuarto grado explorará “La tienda mágica”, de H. G. Wells; quinto se meterá en el universo de los robots con “Robbie”, de Isaac Asimov; y sexto imaginará una “Terminal del Futuro” ambientada en el año 2100.
La Escuela N.º 351 José Ignacio Thames también proyectará a sus alumnos hacia adelante. Los estudiantes de 4.º A y 4.º B trabajan con textos de Wells, Adriana Barrietos y Asimov y, como cierre, convertirán el aula en la “Agencia de Regulación Temporal del año 2157”. Cada estudiante asumirá una identidad cibernética y tendrá una misión de rescate.
Y en la Escuela Dr. Manuel Cossio, de El Rodeo, los chicos de cuarto grado tendrán que resolver diferentes desafíos a partir de relatos sobre mundos futuros. Imaginarán una escuela del mañana, inventarán una materia para el año 2126, diseñarán un robot que ayude en las aulas, crearán un planeta distinto de la Tierra y escribirán una carta desde el año 2226.
La Maratón propone, así, algo que parece sencillo pero no lo es: detenerse a leer juntos. En tiempos atravesados por pantallas, velocidad y estímulos constantes, millones de chicos tendrán este viernes una invitación concreta a abrir un libro y dejar que otro mundo aparezca.
Quizás ese sea, después de todo, uno de los grandes poderes de la literatura: imaginar lo que todavía no existe para empezar a preguntarnos qué queremos construir.












