Tucumán conmemora por estos días dos acontecimientos profundamente ligados a su identidad: la Batalla de Tucumán, librada el 24 de septiembre de 1812, y la festividad de la Virgen de la Merced, Generala y patrona de la provincia.
Los festejos en honor a la Virgen comenzaron el 15 de septiembre y tienen este jueves 25 su jornada central, con actividades religiosas en la Basílica de la Merced y distintos espacios públicos de San Miguel de Tucumán.
La celebración comenzó a la medianoche, con el saludo a la Virgen y un homenaje de los gauchos. Durante la mañana se oficiaron misas a las 6, 7, 8 y 9.
A las 11 tuvo lugar la ceremonia religiosa central, dedicada especialmente a las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Al mediodía estaba previsto el traslado de la imagen de la Madre al Colegio Hermanas Esclavas.
Las actividades continuaron por la tarde con una agenda que combinó la conmemoración patriótica y la devoción mariana. La jornada concluyó con el traslado final de la imagen de la Virgen y la misa del Peregrino en la Basílica de la Merced.
El mensaje del arzobispo Carlos Sánchez
Durante la homilía, Sánchez, destacó el lema de la celebración y sostuvo que “la manera de vivir en libertad es vivir en el amor, el servicio y la entrega de la vida por el otro”.
En ese sentido, afirmó que la Virgen de la Merced “nos enseña que, a la manera de Jesús, nosotros también tenemos que abrazar a todos”. Sánchez señaló que esa cercanía debe alcanzar especialmente a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.
“Tenemos que ser cercanos a cada hermano, especialmente a todo hombre o mujer que sufre, al que está cautivo por el dolor, el sinsentido, la angustia, la desesperación, la violencia, la pobreza, la adicción o el abandono”, expresó. También convocó a fortalecer los vínculos sociales. “Hemos de procurar vivir según el Espíritu que nos da libertad”, sostuvo. En ese marco, llamó a “achicar distancias, dialogar, encontrarnos, perdonarnos y acercarnos”.
Sánchez pidió además un compromiso concreto con las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
“Que de esta fiesta de la Virgen salgamos con el compromiso de abrazar a todos”, afirmó Sánchez y reclamó especial atención para “los niños, adolescentes, jóvenes, ancianos y enfermos”.
Durante su homilía, recordó además el vínculo histórico de la Virgen de la Merced con Tucumán. Señaló que acompañó al pueblo tucumano “y al Ejército del Norte, junto a Manuel Belgrano, en la Batalla de Tucumán”.
Por otra parte, Sánchez se refirió a la misión de la Iglesia en Tucumán y planteó la necesidad de “seguir renovando nuestros esfuerzos para llegar a todos con la alegría del Evangelio por medio de la Misión”.
En el tramo final, el arzobispo vinculó la misión mariana con la próxima visita del papa León a la Argentina. Explicó que la misión casa por casa y la visita de las imágenes de la Virgen a distintos lugares “es un signo de cercanía y del abrazo de Jesús y de la Virgen María a todos los tucumanos”.
Sánchez señaló que esa misión también prepara a la comunidad para recibir al Papa bajo el lema “Bienvenidos todos. Vayan y anuncien”. Explicó que el mensaje propone, por un lado, “los brazos abiertos para recibir al Papa León y a todos los hermanos” y, por otro, asumir “la misión que el amor de Dios llegue a todos por el compromiso misionero”.
Finalmente, pidió que la visita pastoral contribuya a fortalecer la fe, la esperanza y la solidaridad. “Que esta Visita Pastoral del Papa nos confirme en la fe, nos aliente en la esperanza y nos comprometa en la caridad fraterna a todo el pueblo argentino con gestos concretos”, expresó.
"En estos momentos difíciles necesitamos que la Virgen nos acompañe y nos bendiga"
El encuentro que honra la histórica victoria del Ejército del Norte bajo el mando de Belgrano, contó con la presencia del gobernador, Osvaldo Jaldo, el vicegobernador, Miguel Acevedo, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, entre otros.
“Hoy ha sido un día y una tarde de mucha alegría para el pueblo tucumano en esta hermosa fiesta que le hemos llevado, todos juntos, a nuestra patrona, nuestra querida Virgen de la Merced”, afirmó Jaldo y sostuvo que este 24 de Septiembre “va a ser inolvidable” y que quedará “grabado en la mente, en la retina y en el corazón de todos los tucumanos”. También recordó el recorrido de la procesión desde la Plaza Belgrano hasta la Plaza Independencia, frente a la Catedral.
“Le pedimos a nuestra patrona que llene de bendiciones al pueblo tucumano y a la Argentina. No hay duda de que en estos momentos difíciles necesitamos que la Virgen nos acompañe y nos bendiga”, expresó.
Jaldo vinculó además la celebración religiosa con las necesidades sociales de la población. “Pidámosle a la Virgen trabajo, unión y que dejemos los egoísmos de lado para que, junto a ella y entre todos los tucumanos, podamos tener una mejor calidad de vida”, señaló.
En ese marco, planteó como prioridades la reducción de la pobreza y la generación de empleo. “La primera batalla es contra la pobreza”, afirmó, al referirse al dato de pobreza difundido durante la jornada. Luego señaló que “la segunda batalla es conseguir más empleo genuino para nuestra gente y lograr que los ingresos permitan vivir dignamente”.
El mandatario sostuvo que estos objetivos requieren un trabajo conjunto. “Es una lucha grande que debemos dar entre todos, sin diferencias políticas ni personales: Gobierno nacional y gobiernos provinciales trabajando juntos”, afirmó.
Jaldo relacionó ese planteo con la historia tucumana y recordó el papel de Manuel Belgrano y Bernabé Aráoz durante la Batalla de Tucumán. “No debemos olvidar que lo acompañó un gobernador criollo y valiente: Bernabé Aráoz, un gran tucumano a quien la patria le debe mucho”, sostuvo.
“Debemos imitar a nuestros próceres y valorar el rol fundamental que tuvimos los tucumanos en la historia argentina para que hoy tengamos patria, democracia y podamos vivir en paz”, sentenció.










