La red vial de Tucumán es el debate que se viene: qué mejoras se proponen

Proponen una mesa metropolitana.

Luis Lobo Chaklián
Luis Lobo Chaklián
Hace 5 Hs

El arquitecto Luis Lobo Chaklián plantea la necesidad de armar una verdadera mesa metropolitana de discusión y decisión para debatir sobre el futuro del Camino del Perú. Una instancia que permita que las jurisdicciones se sienten alrededor del mismo problema y puedan pensar soluciones que excedan el límite de cada municipio.

La idea, según explica, ya forma parte de la visión con la que se está trabajando en el nuevo Código de Planeamiento Urbano. Pero para llevarla a la práctica hace falta una decisión política. “Esa mesa metropolitana tiene que tener una cabeza”, afirma. Y señala que la Provincia podría asumir ese papel articulador porque buena parte de las grandes infraestructuras atraviesan jurisdicciones y dependen de organismos provinciales.

Hay una dificultad evidente: las obras de esta magnitud requieren inversiones enormes. Pero el argumento de Lobo Chaklián es que la falta de recursos no debería impedir la planificación. Por eso insiste en la necesidad de trabajar desde ahora en los anteproyectos y proyectos que permitan tener preparados los planes para cuando aparezcan los recursos.

El arquitecto comenta que el nuevo código trabaja con un horizonte bastante largo: “nosotros nos planteamos una ciudad dentro de 30 años”. En ese sentido, la pregunta no es sólo cuántos autos circulan hoy por el Camino del Perú, sino qué ocurrirá cuando el área metropolitana tenga una población todavía mayor y cuando la expansión urbana haya ocupado nuevos sectores. Según el diagnóstico que maneja el equipo, el área metropolitana tiene hoy alrededor de 1,1 millones de habitantes y podría alcanzar entre 1,8 y 2 millones en las próximas décadas.

Si ese crecimiento no es acompañado por una transformación de la infraestructura, el problema no será solamente que algunas rutas se congestionen. La propia estructura urbana quedará desequilibrada.

“La trama vial del área metropolitana necesita una reestructuración y una visión para un sector en el que van a vivir cerca de 2 millones de personas”, sostiene. Es, en definitiva, cambiar la pregunta. No pensar solamente qué hacer con el Camino del Perú cuando se llena de autos, sino qué sistema vial necesita una ciudad que seguirá creciendo.

Nuevas vías troncales

El Camino del Perú tampoco puede analizarse de manera aislada, sostiene. Dentro de la planificación metropolitana, Lobo Chaklián menciona la necesidad de nuevas vías troncales, una avenida de circunvalación que debería adquirir características de autovía y nuevos corredores que permitan distribuir el tránsito alrededor de la ciudad.

También habla de nuevos puentes: cuatro sobre el río Salí, tres hacia el norte y otros cuatro vinculados con Yerba Buena. La lógica es sencilla: si todo el tránsito debe pasar por los mismos puntos de conexión, esos puntos terminan colapsando. La infraestructura, en cambio, debería ofrecer alternativas.

“Hay que jerarquizar las redes viales”, sostiene. La planificación también contempla otros componentes que muchas veces quedan fuera de la discusión sobre tránsito: espacios verdes, sistemas de desagüe, canales y obras ambientales.

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