El Gobierno admitió el desvío de fondos viales para financiar el equilibrio fiscal: más de $1 billón fuera de las rutas
El vocero presidencial, Adrián Ravier, confirmó que el Poder Ejecutivo utiliza recursos del fideicomiso SisVial -destinados por ley exclusivamente a la red caminera- para sanear las cuentas públicas.
Resumen para apurados
- El vocero Adrián Ravier confirmó en La Pampa que el Gobierno argentino usa más de $1 billón del fondo vial SisVial para financiar el equilibrio fiscal del país.
- De $1,5 billones recaudados por impuestos a combustibles, solo un 25% fue a obras viales. El resto se inmovilizó en plazos fijos y títulos públicos en el Banco Nación.
- La subejecución paraliza mejoras en hasta 25.000 km de rutas nacionales, lo que encarecerá la logística y aumentará los riesgos de siniestros viales en todo el país.
En una declaración que confirma la priorización del ajuste fiscal por sobre las obligaciones legales de infraestructura, el vocero presidencial Adrián Ravier admitió que una parte sustancial del Sistema Vial Integrado (SisVial) es redireccionada por el Ministerio de Economía.
Este fondo fiduciario, que se nutre del impuesto a los combustibles, tiene por objeto específico y taxativo la construcción y mantenimiento de la red vial nacional, una obligación que hoy se ve supeditada a la urgencia del superávit.
Ajuste fiscal por sobre el mandato legal
Durante una visita a la provincia de La Pampa, Ravier reconoció la maniobra al ser consultado sobre el destino de los impuestos específicos que pagan los usuarios. “Sin duda, una parte de esos impuestos va a Vialidad y la otra parte la dispone el Ministerio de Economía como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja que heredamos”, afirmó el vocero.
A pesar de intentar matizar la situación al asegurar que las rutas reciben mantenimiento, la admisión de Ravier pone de relieve una práctica que colisiona con el espíritu del fideicomiso. El SisVial fue diseñado para blindar los recursos viales de las fluctuaciones políticas, pero bajo la actual administración, el Ministerio de Economía, como autoridad de aplicación, ha optado por retener los fondos para consolidar el resultado contable del Estado Nacional.
$1 billón en inversiones financieras
La magnitud del desvío de fondos quedó expuesta en los registros contables analizados. De un total de $1,5 billones recaudados por el fideicomiso desde el inicio de la gestión de Javier Milei, solo se aplicó efectivamente a obras viales una cuarta parte. El resto de los recursos -más de $1 billón- permanece inmovilizado en activos financieros como plazos fijos y títulos públicos, operados por el Banco Nación en su rol de fiduciario.
Los datos de ejecución presupuestaria revelan una tendencia alarmante:
- En 2024, solo se ejecutó el 11,3% de lo recaudado.
- En 2025, año de campaña electoral, la ejecución subió parcialmente al 39%.
- En los primeros cinco meses de 2026, el gasto cayó nuevamente al 18,5%.
Esta tasa de subejecución promedio del 73,8% demuestra que el SisVial ha dejado de funcionar como una herramienta de fomento a la infraestructura para convertirse en una caja de ahorro del Tesoro, utilizada para absorber pesos del mercado y fortalecer el balance de la administración central.
Miles de kilómetros sin asfalto y riesgos en seguridad
El impacto de esta decisión política tiene una traducción directa en la realidad de la red vial nacional. Según estimaciones de economistas especializados en infraestructura, con el billón de pesos que el Gobierno mantiene en inversiones financieras se podrían haber intervenido entre 20.000 y 25.000 kilómetros de rutas, lo que representa casi dos tercios de la red vial nacional total.
Especialistas advierten que la falta de inversión no solo implica un encarecimiento logístico a largo plazo por el deterioro estructural de las calzadas, sino que conlleva un costo humano inevitable. "Detrás de los números hay gente que muere en las rutas", señalaron los críticos de la medida.











