“Esperábamos este viaje”: 80 estudiantes de escuelas de Burruyacu conocieron la capital tucumana
Muchos conocieron la capital por primera vez y recorrieron la Casa de Gobierno, la Casa Histórica y el parque 9 de Julio. El viaje nació de una nota de LA GACETA sobre el deseo de una maestra de 7 de Abril y llegó hasta el gobernador Osvaldo Jaldo, quien impulsó las gestiones para concretarlo.
Resumen para apurados
- Ochenta alumnos de escuelas rurales de Burruyacu visitaron hoy San Miguel de Tucumán tras la gestión del Gobierno provincial impulsada por el pedido de una docente.
- La iniciativa surgió de una nota periodística sobre el deseo de una maestra. Muchos niños conocieron por primera vez sitios históricos como la Casa de Gobierno.
- Tras la excursión, autoridades provinciales anunciaron nuevos viajes para que los estudiantes del interior conozcan otros destinos turísticos tucumanos.
La emoción se notaba en sus rostros apenas bajaron del colectivo. Para algunos era la primera vez. Para otros, un viaje que habían esperado durante mucho tiempo. Los alumnos de la Escuela N.° 57 Capitán Carlos María Casagrande, de 7 de Abril, llegaron a San Miguel de Tucumán con curiosidad y entusiasmo. Venían desde una localidad rural de Burruyacu para conocer lugares que hasta ese momento habían visto en fotos o escuchado nombrar en clase.
La capital, esta vez, estaba frente a ellos. El viaje tuvo un origen especial. En una nota anterior de LA GACETA, Marcela Cervantes, la maestra de Música de la escuela, había contado que uno de sus mayores deseos era que sus alumnos pudieran conocer San Miguel de Tucumán. La historia llegó hasta las autoridades y, finalmente, aquel deseo se transformó en una excursión.
“Ahí comenzó todo”, recordó Marcela durante el encuentro con los chicos. La docente gestionó la salida junto con Claudia Jaldo, hermana del gobernador, y permitió que la visita pudiera concretarse.
Una clase de historia en el Salón Blanco
La primera parada fue la Casa de Gobierno. Allí los chicos ingresaron al Salón Blanco y tuvieron una clase distinta a las habituales. Azucena Adad, histórica guía, traductora e intérprete oficial de la Casa de Gobierno, los acompañó por el lugar y convirtió cada detalle en una pregunta. “¿Dónde estamos?”, preguntó. “En el Salón Blanco”, respondieron los chicos.
La visita continuó entre cuadros, muebles, espejos y datos históricos. Los estudiantes descubrieron que la Casa de Gobierno fue construida en 1912 y aprendieron detalles sobre la arquitectura del edificio y sus elementos decorativos.
En un momento, la guía les hizo una pregunta que varios respondieron al mismo tiempo: “¿Qué pasó el 9 de julio de 1816?”. “La Independencia”, contestaron.
La escena tuvo algo de clase y algo de juego. Los chicos miraban, buscaban fechas y respondían mientras recorrían un espacio que hasta entonces parecía lejano.
“Es un viaje que todos esperábamos”
Nara Sosa, de 11 años, contó que la salida era esperada por todo el grupo. “Es un viaje que todos queríamos, que todos esperábamos”, dijo.
También celebró una de las sorpresas del día: la posibilidad de conocer El Cadillal. “Estoy emocionada porque todos queríamos ir también al Cadillal”, contó.
Para ella, el viaje tuvo además otro atractivo: el paisaje. “Lindo paisaje, todo”, respondió cuando le preguntaron por el recorrido desde 7 de Abril hasta la capital.
Felipe Miranda, también de 11 años, reconoció que era su primera visita a San Miguel. La experiencia lo dejó “emocionado”, aunque admitió que todavía no tenía muy claro qué iba a encontrar durante la jornada.
Los chicos también hablaron de otros sueños. Cuando les preguntaron qué quería ser cuando fuera grande, Nara tuvo dos respuestas: “Doctora o policía”. Otro de sus compañeros, Maxi Gómez, contó que sueña con ser policía o abogado.
La sorpresa: una invitación para volver
La excursión todavía tenía una sorpresa guardada. Por pedido del gobernador, el ministro del Interior, Darío Monteros, anunció a los estudiantes que podrían regresar en otra oportunidad para conocer algunos de los principales destinos turísticos de la provincia.
La propuesta incluye una visita a San Pedro de Colalao, El Cadillal y otros lugares vinculados al patrimonio natural y cultural tucumano. Para Nara, la noticia no podía ser mejor: justamente El Cadillal era uno de los lugares que más esperaba conocer. La idea es que el primer viaje no sea el último.
Una capital que muchos todavía no conocían
Oscar Alfredo González, docente de la Escuela N.° 57 Capitán Carlos María Casagrande, destacó el valor de la experiencia para los estudiantes de 7 de Abril.
“Es hermoso, muy lindo, más para unos niños donde muchos no conocían la ciudad”, señaló. También valoró la explicación recibida durante la visita a la Casa de Gobierno: “Ha quedado todo muy claro”.
Para el docente, el viaje tenía un significado especial por la distancia y las posibilidades económicas de muchas familias rurales.
“Hay niños que, al estar tantos kilómetros lejos, la situación de los padres no da. Más en el campo, donde las familias son numerosas, no pueden venir”, explicó.
Por eso consideró que la excursión era una oportunidad para que los chicos pudieran conocer lugares de Tucumán que muchas veces quedan fuera de sus posibilidades cotidianas.
Unos lugares libres y una invitación
El viaje que había comenzado con el deseo de los chicos de 7 de Abril terminó abriendo la puerta para otros estudiantes del interior.
Como quedaban algunos lugares disponibles en el colectivo, Marcela consultó si podían sumarse alumnos de la Escuela N.° 353 “Dr. César Milstein”, de Las Colas, también en Burruyacú. La supervisora Marcela Moreno autorizó la participación y los chicos pudieron incorporarse a la excursión.
Mariana Caballero, docente de esa escuela, contó que fue la propia Marcela quien le avisó que había lugar y la invitó a viajar.
“Como había lugar, Marcela le preguntó a la señora supervisora y la supervisora estaba muy contenta, muy feliz, así que nos dio autorización para viajar con los chicos”, relató.
La Escuela N.° 353 es pequeña: tiene 17 alumnos en primaria y 15 en secundaria. Para varios de ellos, al igual que para los estudiantes de 7 de Abril, la excursión significó también conocer por primera vez la capital tucumana.
Así, lo que había comenzado como el cumplimiento de un deseo de los chicos de 7 de Abril terminó convirtiéndose en una jornada compartida por estudiantes de dos escuelas rurales de Burruyacu.
Pizzas, la Casa Histórica y el parque
Después de la Casa de Gobierno, llegaron las pizzas en un bar cercano, una invitación que también había llegado de parte del gobernador y su hermana. Después vendrían la Casa Histórica y el parque 9 de Julio, antes de emprender el regreso a 7 de Abril.
Para muchos, era la primera vez en la capital. Y cuando el colectivo emprendiera la vuelta, San Miguel ya no sería solamente un nombre que aparecía en los libros o en las fotos: sería el lugar que habían recorrido, preguntado y descubierto por ellos mismos.














