Potente erupción de volcán de Fuego en Guatemala

Entró en fase eruptiva en la mañana del lunes y en la noche aumentó su intensidad con la expulsión de lava y grandes columnas de gases y ceniza.

PELIGRO. La actividad del volcán bajó de intensidad ayer, pero los pobladores recuerdan la erupción del 3 de junio de 2018, que arrasó una comunidad.
PELIGRO. La actividad del volcán bajó de intensidad ayer, pero los pobladores recuerdan la erupción del 3 de junio de 2018, que arrasó una comunidad. FOTO TOMADA DE MINUTOYA.COM.AR
Hace 4 Hs

SAN JUAN ALOTENANGO, Guatemala.- Cientos de personas permanecen en refugios, tras ser evacuadas de sus aldeas en las faldas del volcán de Fuego, a 35 km de la capital de Guatemala, tras una potente erupción la noche del lunes que puso al país en alerta.

El volcán más activo de Centroamérica entró en fase eruptiva en la mañana del lunes y en la noche aumentó su intensidad con la expulsión de lava y grandes columnas de gases y ceniza, por lo que las autoridades declararon alerta de “peligro”, el segundo nivel más alto.

Al menos 500 pobladores de las aldeas El Porvenir y Las Lajitas fueron llevados en autobuses a un salón comunal del centro urbano del municipio de San Juan Alotenango, al este del volcán, zona de menor riesgo, según cifras preliminares de los Bomberos Voluntarios.

“Ya nos acostumbramos a tener el volcán siempre activo, pero ahora sí fue demasiado”, dijo Sonia Vásquez, de 50 años, residente de El Porvenir, quien pasó la noche en el albergue.

Alejandro García, otro habitante de esa comunicad, relató que el volcán amaneció el lunes muy activo y en la noche dieron la voz de alerta que había que evacuar. “Salimos corriendo con miedo” al ver la lava descendiendo por las laderas, declaró.

La actividad del volcán bajó de intensidad ayer, pero los pobladores recuerdan la erupción del 3 de junio de 2018, que arrasó una comunidad y dejó 215 muertos y una cifra similar de desaparecidos. Vásquez y García temen que vuelva a ocurrir una tragedia como la de hace ocho años.

Camas improvisadas fueron colocadas en el salón de San Juan Alotenango a la espera de que disminuya la actividad volcánica. Muchos salieron de sus viviendas con solo un puñado de ropa y alimentos.

Otras decenas de familias, muchas con niños, fueron trasladadas a refugios en el municipio sureño de Escuintla, señalaron las autoridades locales, por lo que el total de evacuados aún se desconoce.

La estatal Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) declaró la noche del lunes la “alerta anaranjada a nivel nacional”, previa a la roja, para que todas las instituciones estatales se preparen en caso de una emergencia.

El Instituto de Vulcanología (Insivumeh) afirmó que la actividad eruptiva acumula ya 23 horas y reiteró que persisten el peligro de deslaves de material ardiente en los flancos sur del volcán.

El Ministerio de Educación ordenó la suspensión de las clases presenciales hasta nuevo aviso en comunidades de tres municipios cercanos al volcán. “Si hubiera posibilidades de cambiar de casa pues estaría mejor, porque está uno con ese miedo de que como el volcán no avisa; en el rato menos pensado empieza a hacer erupción”, dijo en el albergue de Alotenango Lidia Ortiz, de 40 años.

La policía de tránsito mantenía cerrada una ruta que rodea el macizo y que conecta la costa sur con la ciudad colonial de Antigua, el principal sitio turístico del país. Los expertos del Insivumeh explicaron que el lunes se generó una fuente de lava de 200 a 300 metros de altura sobre el cráter y que la columna de ceniza superó los 7.000 metros. Además, avisó sobre la dispersión de ceniza a alturas entre 5.000 a 6.000 metros que se desplazan a distancias de hasta 130 km hacia el oeste, llegando a las costas del Pacífico.

Las autoridades recomendaron “precauciones con el tráfico aéreo”, pero hasta ahora no se ve afectado el aeropuerto internacional en Ciudad de Guatemala. Las más recientes fases eruptivas del volcán de Fuego, de 3.763 metros de altura, fueron en febrero y otra en junio de 2025 que obligó a la evacuación de 800 personas.

Comentarios