El volcán Kilauea lanzó columnas de humo y lava a 300 metros de altura. (Imagen Euronews)

Con una fuerza brutal, cargado de amenazante roca fundida, cristales y emanaciones volcánicas, el Volcán Kilauea en la isla de Hawái provocó el cierre de parques y autopistas, tras una erupción que dejó postales de lluvia ardiente y fuentes infernales de magma. Esta abertura de la corteza terrestre es una de las más activas del mundo y desde este martes inició su 43° etapa eruptiva desde su comienzo de actividad a fines del 2024.
El coloso inició desde este martes la expulsión de columnas de fuego. El chorro alcanzó nada menos que los 300 metros de altura, obligando al cese de actividad en regiones como la Isla Grande de Hawái. Las inquietantes imágenes revelan columnas de material incandescente de color rojo y naranja eléctrico saliendo disparado desde la base montañosa.
El volcán causó estragos en la región de Isla Grande
La actividad de la estructura geológica, ubicada en la costa sur de la Isla Grande, provocó la clausura temporal del Parque Nacional de los Volcanes de Hawai, así como un tramo significativo de la autopista 11. Durante el evento se registró caída de ceniza y fragmentos de tefra (porciones sólidas de roca y lava), lo que llevó a las autoridades a actuar con celeridad.
El Kilauea lleva más de un año asombrando a visitantes y residentes con su ciclo de erupciones intermitentes, siendo este el 43er pulso registrado. Los registros visuales y una transmisión en vivo demostraron la espectacularidad de la roca fundida brillante y la densa columna de humo, aunque aún se desconoce la duración de este momento, ya que algunos se registraron por unas horas mientras que otros se prolongaron por días.
Alerta por los efectos de los sedimentos
Afortunadamente, el flujo permaneció dentro del perímetro en la cumbre del volcán, lo que no representó un riesgo inmediato para las viviendas o edificios cercanos. Sin embargo, la caída de material piroclástico ocasionó problemas en comunidades adyacentes, la circulación de vehículos y las alertas de las entidades gubernamentales.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió la alerta sobre la caída de ceniza, posible causante de irritación en los ojos, la piel y el sistema respiratorio. Además, estos sedimentos pueden obstruir los sistemas de captación de agua, un problema significativo en algunas áreas del territorio insular.







