WASHINGTON, Estados Unidos.- Donald Trump ha hecho algunas de las amenazas públicas más agresivas sobre acciones militares que cualquier otro presidente de Estados Unidos en la historia reciente. También se ha retractado de muchas de ellas.
Las declaraciones del mandatario republicano, de 80 años, sobre la guerra contra Irán han cambiado a veces de forma dramática y rápida desde que estalló el conflicto el 28 de febrero.
Ha declarado repetidamente la victoria al afirmar que las capacidades militares iraníes han sido completamente derrotadas, solo para después ajustar el calendario de guerra o amenazar a Teherán con más ataques. También elogió a los nuevos líderes iraníes el 17 de junio como “muy inteligentes” y “menos radicalizados” que sus predecesores que murieron en ataques aéreos estadounidenses e israelíes. Sin embargo, un Trump más frustrado dijo el 8 de julio que “ya no quería tratar con ellos” porque “son basura”. Estos son algunos ejemplos de sus amenazas y cómo las ha moderado después.
Plantas de energía
“Si Irán no ABRE COMPLETAMENTE, SIN AMENAZAS, el estrecho de Ormuz, dentro de 48 HORAS a partir de este preciso momento, ¡Estados Unidos atacará y destruirá sus diversas PLANTAS DE ENERGÍA, EMPEZANDO POR LA MÁS GRANDE!”. La amenaza, publicada en su plataforma Truth Social el 21 de marzo, fue impactante dado que un ataque intencional contra plantas de energía, catalogadas como infraestructura civil esencial, es ampliamente considerado un crimen de guerra.
Extensión del plazo
Dos días después, Trump extendió el plazo cinco días tras citar “conversaciones muy buenas y productivas” con Irán. Después pausó el “periodo de destrucción de las plantas de energía por 10 días”, hasta el 6 de abril, alegando que había negociaciones diplomáticas en curso.
“Bastardos locos”
Con el tiempo agotándose en su prórroga de 10 días, el 5 de abril, lanzó una publicación plagada de blasfemias, el Domingo de Pascua: “Abran el maldito estrecho, bastardos locos, o vivirán en el infierno”. Concluyó diciendo: “Alabado sea Alá”.
Aniquilación total
“Toda una civilización morirá esta noche, para nunca volver a recuperarse”, anunció Trump, el 7 de abril, en una publicación que muchos interpretaron como una amenaza de aniquilar a Irán y a su población de aproximadamente 90 millones de personas.
Un poco más tarde...
“Acepto suspender los bombardeos y ataques a Irán por un período de dos semanas”, dijo Trump el mismo 7 de abril, luego de aprobar una propuesta de tregua de mediadores de la guerra después de hablar con líderes en Pakistán.
Llevarse una isla
“Estados Unidos atacará a Irán… MUY FUERTE ESTA NOCHE” y “en algún momento en un futuro no muy lejano tomaremos la isla de Jark” (el enclave petrolero más importante del país) y otras instalaciones de infraestructura petrolera, publicó Trump en Truth Social, el 11 de junio.
Cinco horas después...
Cinco horas después, Trump dijo que “canceló los ataques y bombardeos programados contra Irán esta noche”, y citó avances en las negociaciones para lograr un acuerdo destinado a poner fin a la guerra.
Ataque a defensas
En junio se firmó un acuerdo provisional para poner fin a los combates, pero al cabo de un mes el conflicto volvió a intensificarse. Irán atacó instalaciones estadounidenses en Oriente Medio, mientras que Washington bombardeó defensas costeras iraníes e incluyó en sus objetivos a puentes e infraestructuras.
Golpe tras golpe
“Los estaremos golpeando muy fuerte, y saben que en algún momento van a decir: ‘Ya no podemos soportarlo más’”, dijo Trump a su gabinete en una reunión el viernes pasado.
Y un paso atrás
El sábado, Trump volvió a retroceder: “Irán y otros países de Medio Oriente nos acaban de pedir que aplacemos cualquier ataque”, dijo Trump. Agregó que “los parámetros de un acuerdo han sido aceptados”. Los medios estatales iraníes negaron enfáticamente que la República islámica hubiera hecho tal petición.








