A 20 años del crimen de “Betty”: el caso se cerró con un fallo que aún se discute

Las ex novicias fueron condenadas a 20 años de prisión y no a perpetua, como habían solicitado los acusadores.

TENSIÓN. Susana Acosta trata de calmar a Nélida Fernández durante una de las audiencias del juicio que se desarrolló en diciembre de 2009.
TENSIÓN. Susana Acosta trata de calmar a Nélida Fernández durante una de las audiencias del juicio que se desarrolló en diciembre de 2009.
Gustavo Rodríguez
Por Gustavo Rodríguez 01 Agosto 2026

Resumen para apurados

  • A 20 años del crimen de Beatriz Argañaraz en Tucumán, persiste la polémica por la condena a 20 años de prisión a dos exnovicias, evitando la pena perpetua pedida.
  • Susana Acosta y Nélida Fernández fueron juzgadas en 2009 por el asesinato. La querella exigía prisión perpetua, pero el tribunal dictó un fallo de 20 años que generó debate.
  • Dos décadas después, la resolución judicial sigue siendo objeto de discusión pública y legal en la provincia, marcando un hito en la historia criminal tucumana.
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En diciembre de 2009 se realizó el juicio por el crimen de Ángela Beatriz Argañaraz. Fue un proceso al que no le faltó nada y que tuvo un fallo que, hasta el día de hoy, sigue siendo discutido.

Todas las partes coincidieron en que al tribunal, integrado por Alfredo Barrionuevo (presidente), Emilio Páez de la Torre y Pedro Roldán Vázquez, le sobraba experiencia para conducir un juicio que tenía ingredientes especiales.

El fiscal de Cámara, Edmundo Botto, que se preparaba para realizar la última acusación de su carrera judicial, aceptó que Adriana Giannoni, en un hecho poco común, lo acompañara durante las audiencias. El abogado Gustavo Morales era el defensor de Nélida Fernández y de Susana Acosta. La abogada Carolina Épelbaum representó a Luis Fernández. Liliana Argañaraz, hermana de la víctima, y Julio Navarro, ex pareja de la docente, por cuestiones legales, no pudieron asumir el rol de querellantes, pero no dejaron de tener protagonismo.

La acusación era clara y contundente. Según Giannoni, las imputadas convocaron mediante engaños a “Betty” a su departamento de Catamarca 30. Allí la mataron, presumiblemente a golpes, y, al día siguiente, ocultaron el cuerpo. Para la fiscala, las ex novicias fueron las autoras del crimen y Luis Fernández tuvo algún grado de participación en el hecho. Por esa razón, pidió que fueran juzgados por homicidio agravado, ya que, según su criterio, habían actuado de manera premeditada, con ensañamiento y con la participación de dos o más personas.

ETERNO DOLOR. Por una cuestión legal, Liliana Argañaraz no pudo ser la querellante en la causa. ETERNO DOLOR. Por una cuestión legal, Liliana Argañaraz no pudo ser la querellante en la causa.

Con todas las evidencias en su contra, se esperaba que los acusados rompieran el silencio de más de tres años y contaran qué habían hecho con el cuerpo de “Betty”, algo que nunca ocurrió. “A mí nadie me tiene que explicar lo que significan las pérdidas. Nosotras perdimos tres años y medio de libertad. Nosotras hemos perdido nuestro buen nombre y honor. Todos hemos perdido demasiado aquí. Nuestro sufrimiento fue demasiado”, enfatizó Acosta.

Nélida declaró: “No hay palabras para sintetizar el horror que hemos vivido. ¿Cómo pueden ustedes creer que estas manos puedan haber hecho algo tan aberrante? Jamás mis manos hicieron mal. Estas manos siempre fueron dadoras de vida”.

Tal como habían acordado, Botto fue el encargado de los alegatos. Pidió prisión perpetua para las dos ex novicias, mientras que modificó la acusación contra Luis Fernández al entender que solo había realizado maniobras para encubrir a Acosta, ya que no podía hacerlo respecto de su hermana Nélida. Las defensas solicitaron la absolución de los acusados.

HASTA EL FINAL. La fiscala Adriana Giannoni, en un hecho poco común, sostuvo la acusación en el juicio. HASTA EL FINAL. La fiscala Adriana Giannoni, en un hecho poco común, sostuvo la acusación en el juicio.

Los jueces tardaron tres horas en dar a conocer la sentencia, que dejó perplejos a todos. No fue un fallo unánime. Por los votos de Barrionuevo y Páez de la Torre, las acusadas fueron condenadas a 20 años de prisión al ser consideradas culpables de homicidio simple. Roldán Vázquez entendió que se había tratado de un homicidio preterintencional, es decir, que las acusadas no habían buscado acabar con la vida de “Betty”. También decidieron absolver a Luis Fernández porque consideraron que la Fiscalía no había logrado demostrar su participación en el hecho y que la calificación legal solicitada por Botto no se ajustaba a derecho.

La polémica por la decisión de los jueces no terminó ahí. El entonces ministro fiscal, Luis de Mitri, le pidió a Botto que apelara el fallo ante la Corte Suprema de Justicia de la Provincia. El funcionario se negó a hacerlo y se jubiló. La tarea recayó en manos de su par Juana Prieto de Sólimo, que solicitó la revisión de la sentencia. Lo mismo hizo Épelbaum. En octubre de 2010, el máximo tribunal dejó todo como estaba y la controversia continúa vigente.

“Creo que al tribunal le faltó el valor que tuvo Roldán Vázquez. Si los otros dos jueces hubieran compartido su criterio, mis defendidas habrían recibido una pena mucho menor y, me atrevería a decir, hasta de cumplimiento condicional”, opinó Morales.

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