Del azar a la ciencia: el tucumano Alberto Rojo explicó por qué los goles del Mundial siguen una ley matemática

A través de la Ley de Poisson y la distribución exponencial, el científico revela cómo el azar se manifiesta en la red de manera casi perfecta.

LA COPA DEL MUNDO
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Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • El físico Alberto Rojo analizó en redes los goles del Mundial 2026 para demostrar que su frecuencia y distribución siguen leyes matemáticas de probabilidad y azar.
  • Rojo evaluó 100 partidos aplicando la Ley de Poisson y la exponencial, comparando este comportamiento con el patrón de las bombas caídas sobre Londres en la Segunda Guerra.
  • Este análisis revela que, aunque cada partido es impredecible, el comportamiento colectivo del torneo muestra un orden matemático que ayuda a entender el azar en el deporte.
Resumen generado con IA

Mientras millones de hinchas intentan adivinar quién se quedará con la semifinal entre Argentina e Inglaterra, el físico, escritor y divulgador científico tucumano, Alberto Rojo, eligió otra manera de abordar la incertidumbre. En un video publicado en sus redes sociales, dejó de lado los pronósticos futboleros para preguntarse si el comportamiento de los goles en el Mundial 2026 responde realmente al azar o si existe un patrón matemático detrás de ellos.

Para responder esa inquietud, Rojo tomó los 100 partidos disputados hasta el momento del torneo y reunió un dato clave: los 292 goles convertidos a lo largo de 9.425 minutos de juego. Con esa información construyó una línea de tiempo continua para observar cómo se distribuyeron las anotaciones durante toda la competencia.

El primer resultado fue sencillo pero revelador. Al dividir el tiempo total entre la cantidad de goles, obtuvo un promedio de un tanto cada 32 minutos. Sin embargo, el verdadero desafío era determinar si esos goles aparecían de manera completamente desordenada o si seguían alguna regularidad estadística.

Fue entonces cuando recurrió a la Ley de Poisson, un modelo matemático ampliamente utilizado para describir la ocurrencia de eventos aleatorios e independientes, desde llamadas telefónicas hasta desintegraciones radiactivas.

Al comparar la distribución real de los goles con la predicción de esa ley, encontró una coincidencia notable. Según explicó, ambas curvas resultan "asombrosamente parecidas", lo que indica que, observados en conjunto, los goles del Mundial se comportan como un fenómeno gobernado por el azar.

El tiempo entre un gol y otro

Rojo profundizó aún más el análisis al estudiar cuánto tiempo transcurre entre una anotación y la siguiente. Aunque el promedio continúa siendo de 32 minutos, aclaró que eso no significa que los goles aparezcan regularmente cada media hora. Por el contrario, existen muchos intervalos cortos y cada vez menos posibilidades de que transcurran largos períodos sin festejos.

Ese comportamiento responde a otra herramienta de la estadística: la llamada Ley Exponencial, que describe la probabilidad de espera entre eventos aleatorios.

Para ilustrar el concepto, el científico apeló a un ejemplo histórico tan llamativo como conocido. Durante la Segunda Guerra Mundial, este mismo tipo de análisis fue utilizado para estudiar la distribución de las bombas lanzadas sobre Londres. Los investigadores comprobaron que los impactos seguían un patrón prácticamente idéntico al que hoy muestran los goles en el Mundial.

"La distribución de las bombas que cayeron sobre Londres es tan azarosa como la de los goles del Mundial", sintetizó Rojo.

El orden oculto detrás del fútbol

El divulgador remarcó que cada partido está condicionado por innumerables factores concretos: una lesión, una expulsión, un planteo táctico o el talento de un futbolista pueden modificar completamente el desarrollo de un encuentro. Sin embargo, cuando el foco deja de estar en un partido aislado y se amplía la mirada al conjunto del torneo, emerge un comportamiento colectivo que responde con notable precisión a las leyes de la probabilidad.

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