"Era un amigo, no hay forma de entender lo que pasó": habló el jefe del instructor que se arrojó de un avión en Córdoba

Eduardo Álvarez, director de la escuela de vuelo donde trabajaba Leandro Bertazzo, aseguró que nadie había advertido señales que anticiparan la tragedia.

TRAGEDIA EN CÓRDOBA. El director de Flying Parrot Córdoba, Eduardo Álvarez, fue uno de los primeros en enterarse de lo ocurrido luego de ser alertado por la alumna que acompañaba a Bertazzo.
TRAGEDIA EN CÓRDOBA. El director de Flying Parrot Córdoba, Eduardo Álvarez, fue uno de los primeros en enterarse de lo ocurrido luego de ser alertado por la alumna que acompañaba a Bertazzo. IMAGEN TOMADA DE TN
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • El instructor Leandro Bertazzo (42) murió al arrojarse de un avión en pleno vuelo en Córdoba durante una clase. Su entorno desconoce los motivos de su trágica decisión.
  • Eduardo Álvarez, jefe de Bertazzo, reveló que la alumna de 22 años logró aterrizar a salvo y que luego se supo que el instructor tenía antecedentes psiquiátricos ocultos.
  • La Justicia Federal investiga el hecho, abriendo un fuerte debate sobre los controles de salud mental y el seguimiento psicológico obligatorio a los instructores de vuelo.
Resumen generado con IA

La conmoción por la muerte de Leandro Andrés Bertazzo, el instructor de vuelo de 42 años que se arrojó de un avión en pleno vuelo en Córdoba, sumó un nuevo capítulo con el testimonio de su jefe y amigo, quien aseguró que nadie imaginó que pudiera tomar una decisión semejante.

"Era un amigo. No hay forma de entender lo que pasó", expresó Eduardo Álvarez, director de Flying Parrot Córdoba, una de las primeras personas en enterarse de lo ocurrido luego de recibir el aviso de la alumna que acompañaba a Bertazzo durante el vuelo.

Tras la alerta, la escuela activó un protocolo de emergencia y la joven de 22 años, que ya contaba con licencia de piloto privado, consiguió aterrizar el avión sin mayores inconvenientes. Más tarde, su testimonio resultó clave para que la Justicia comenzara a reconstruir el dramático desenlace.

"Era un amigo, un alumno mío, que prácticamente hizo toda su carrera en nuestra academia", contó Álvarez en diálogo con Radio Mitre Córdoba, todavía visiblemente afectado.

Sobre la tragedia, reflexionó: "Tomó esta decisión trágica a bordo de una aeronave con una persona a su lado. No hay forma de pensarlo o de entenderlo, pero la mente humana es tan compleja, tan traicionera. Por eso pasó lo que pasó".

El relato de la alumna

Álvarez destacó el comportamiento de la estudiante tanto durante la emergencia como en su declaración ante la Justicia. "La joven fue muy clara, contundente, madura y profesional", afirmó.

Según relató, la propia alumna contó en varias oportunidades cuáles fueron las últimas palabras de Bertazzo antes de arrojarse al vacío.

"Leandro le dijo: 'Vos sabés lo que tenés que hacer, seguí para adelante'; después de eso acomodó su cabina, se sacó los auriculares, el cinturón, abrió la puerta, que es dificilísima de abrir, y se tiró", recordó.

El director de la escuela explicó que abrir la puerta de una aeronave en pleno vuelo es comparable con intentar abrir la puerta de un automóvil que circula a 200 kilómetros por hora. "La psiquis te hace hacer cosas insólitas", lamentó.

También precisó que el avión, un Cessna C-150, no sufrió daños, ni siquiera en la puerta. "Cuando la chica llegó tuvimos que contenerla. Estaba muy conmocionada, pero con todo profesionalismo llevó el avión al aeródromo, aterrizó perfecto. Ella mantuvo muy alto su nivel de capacitación y profesionalismo", resaltó.

La búsqueda y el impacto en la escuela

Luego de escuchar el relato de la alumna, Álvarez despegó de inmediato para intentar localizar a Bertazzo. Tras unos 15 o 20 minutos de vuelo encontró el lugar donde había caído y dio aviso a las autoridades con las coordenadas precisas.

Hasta el sitio llegaron efectivos de la Patrulla Rural Centro y un servicio de emergencias. Sin embargo, cuando los médicos arribaron solo pudieron confirmar el fallecimiento del instructor.

La noticia provocó un profundo impacto entre quienes compartían diariamente la actividad con Bertazzo. Álvarez aseguró que nadie había observado comportamientos fuera de lo habitual.

"Él llegó, nos saludamos con un abrazo y un beso. Estaba todo bien. Había volado con un alumno antes", recordó sobre las horas previas al hecho.

El director explicó que existe un vínculo muy cercano entre instructores y alumnos, aunque remarcó que nadie logró advertir lo que ocurriría.

"Hay una relación alumno-instructor muy íntima en el sentido profesional, pero ninguno de los que volaron, ni de los que lo vimos, pudimos detectar que él iba a tomar esa decisión de arrojarse de una aeronave. Evidentemente, había algo", sostuvo.

Y agregó: "Si bien estamos obligados a que, si tenemos una mínima situación que impide poder tener el cuerpo disponible para volar, no se hace y eso es una consigna muy clara, ¿cómo hacés para detectar esta situación sin conocer el trasfondo? Estamos todos shockeados".

Quién era Leandro Bertazzo

Bertazzo tenía 42 años y llevaba una década formándose dentro de Flying Parrot Córdoba. Durante ese tiempo obtuvo distintas licencias hasta convertirse en piloto de transporte de línea aérea (PTLA), piloto comercial de primera clase e instructor de vuelo. Su trayectoria profesional también incluía un paso laboral por Chile.

Tras la tragedia, sus compañeros conocieron aspectos de su vida personal que hasta entonces desconocían. "Él había ido a un instituto neuropsiquiátrico, pero nadie sabía de ese tema. Solo la familia", reveló Álvarez.

La investigación quedó en manos de la Justicia Federal de Córdoba, que tiene competencia sobre los incidentes aéreos y deberá determinar las circunstancias en las que ocurrió el hecho.

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