Estela de Carlotto despidió a Taty Almeida: "Esta noticia inesperada me duele en el alma"

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo expresó su profundo dolor por la muerte de su histórica compañera de lucha. Recordó décadas de militancia compartida.

Estela de Carlotto.
Estela de Carlotto.
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Estela de Carlotto despidió hoy en Argentina a su compañera de lucha Taty Almeida, referente de Madres de Plaza de Mayo, tras su sorpresiva muerte a los 95 años.
  • Tras la desaparición de su hijo en 1975, Almeida inició una militancia junto a Carlotto. La líder de Abuelas admitió desconocer el delicado estado de salud de su compañera.
  • El deceso marca el inevitable paso del tiempo para las fundadoras de derechos humanos en Argentina, cuyo legado ya fue traspasado a las nuevas generaciones para continuar la lucha.
Resumen generado con IA

La muerte de Taty Almeida a los 95 años golpeó profundamente a los organismos de derechos humanos y encontró una de sus expresiones más emotivas en las palabras de Estela de Carlotto. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo recordó a su histórica compañera de lucha con dolor, destacó su compromiso inquebrantable y admitió que la noticia la tomó por sorpresa.

Carlotto manifestó su tristeza por la partida de una de las referentes más emblemáticas de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. “Muy triste. Perder una compañera siempre nos duele como un afecto muy especial de tanta lucha, dolor y sonrisa también, porque Taty era una persona que estaba siempre activa, movediza. Nos llevábamos muy bien”, expresó en una entrevista con el canal C5N de Buenos Aires, según consignó el diario "Ámbito".

“Hemos luchado y sufrido juntas durante muchos años”, agregó la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, al destacar la trayectoria compartida con Almeida y su permanente compromiso con la búsqueda de memoria, verdad y justicia.

Carlotto evocó además los momentos vividos durante décadas de militancia conjunta y recordó el sentido del humor que caracterizaba a su compañera. “A veces subíamos al escenario riéndonos y el público no sabía de qué nos reíamos. Yo quiero recordarla así”, contó emocionada.

La dirigente reconoció que desconocía el delicado estado de salud de Almeida y aseguró que la noticia de su fallecimiento fue inesperada. “Yo no sabía que estaba internada ni enferma. Siempre la veía activa, viva, generosa. Hemos tenido tantas actividades juntas para reírnos, para llorar, para enojarnos también. Es la vida de amigas y compañeras que hemos sufrido tanto”, afirmó. “Esta noticia inesperada me duele en el alma. La vamos a querer siempre”, añadió.

También se refirió al último adiós que le dará a su compañera y expresó la dificultad que le genera afrontar su ausencia. “Ya somos muy mayores, casi centenarias. Me estoy preparando para ir a Buenos Aires a despedirla. No soporto la idea de no verla o no estar donde ella está”, señaló.

Sobre la personalidad de Almeida, Carlotto destacó que “era una persona de buen humor, de festejo, de tener esperanza” y remarcó que “no estaba ofendida con la vida, al contrario, seguía luchando”.

Apelando a su fe, la presidenta de Abuelas sostuvo que imagina a Taty reencontrándose con su hijo Alejandro, desaparecido durante la última dictadura militar. “Ella estará con su hijo. Los que tenemos fe de que existe una vida superior creemos que se encontrarán en el cielo”, afirmó.

“El dolor lo estamos sufriendo nosotros por no tenerla, no verla ni escucharla. Su carácter movedizo y entrañable. La vamos a extrañar, pero vamos a seguir con fuerza en nombre de ella también”, completó.

Abuelas

Carlotto también reflexionó sobre el paso del tiempo y la desaparición física de quienes encabezaron la lucha por los derechos humanos durante las últimas décadas. “Quedamos dos Abuelas nada más con vida”, expresó con pesar, en una frase que refleja una preocupación que las propias referentes venían manifestando en los últimos años.

La relación entre Almeida y Carlotto trascendió el trabajo institucional. Ambas compartieron décadas de militancia, movilizaciones y reclamos por los desaparecidos de la dictadura. En ese sentido, Carlotto recordó que Taty continuó participando activamente de las convocatorias incluso en los últimos años, cuando debía movilizarse en silla de ruedas. “Lo que ella dio servirá para el presente y para el futuro”, aseguró.

En su última participación pública durante la marcha del 24 de marzo por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, Almeida había destacado la presencia de las nuevas generaciones y se mostró convencida de la continuidad de la lucha. “Ya hemos pasado la posta, de a poquito porque a pesar de los bastones y las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie”, afirmó entonces.

También celebró el compromiso de jóvenes y niños con las causas que impulsó durante toda su vida. “No solamente son mis nietos, mis bisnietas también. Esa es la alegría que yo tengo”, expresó en aquella oportunidad.

Taty Almeida se convirtió en una de las figuras más representativas de la defensa de los derechos humanos en Argentina tras la desaparición de su hijo Alejandro, secuestrado en 1975 por la Triple A. Desde entonces dedicó su vida a reclamar justicia y a sostener la lucha por la memoria, la verdad y la justicia.


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