La muerte de Fernando Bach: una vida de compromiso con Tucumán

Empresario, dirigente y promotor de iniciativas cívicas, dejó una huella profunda en la provincia.

EMPUJE. El ingeniero pasó su vida dedicado a impulsar distintas actividades culturales, políticas y deportivas.
EMPUJE. El ingeniero pasó su vida dedicado a impulsar distintas actividades culturales, políticas y deportivas.
Por Ariane Armas Hace 2 Hs

Hay personas que dejan huella por las obras que realizan. Otras, por las instituciones que ayudan a construir y fortalecer. El ingeniero Fernando Bach, fallecido a los 82 años, perteneció a ambas categorías. Empresario, dirigente social y deportivo, dedicó gran parte de su vida a impulsar proyectos que buscaron contribuir al desarrollo de Tucumán.

Quienes compartieron proyectos con él recuerdan especialmente su capacidad para convertir las ideas en acciones. Su entusiasmo, su perseverancia y su permanente disposición para involucrarse en iniciativas que promovieran el desarrollo provincial.

Décadas atrás, con la Fundación del Tucumán, Bach fue uno de los impulsores de propuestas destinadas a pensar el futuro del Jardín de la República. Este espacio llena de recuerdos la mente José Manuel García González, quien compartió en ese lugar los sueños de Basch.

Entre las actividades que realizaron codo a codo, el ingeniero recuerda especialmente el foro “Refundar Tucumán”, un encuentro que reunió en el Teatro San Martín a tucumanos destacados que habían alcanzado reconocimiento en distintos ámbitos dentro y fuera del país. La iniciativa buscaba transmitir un mensaje de esperanza y confianza en las capacidades de la provincia para construir un futuro mejor.

García González resalta el empuje que Bach imprimía a cada proyecto. “Ponía fuerza y convicción para llevar adelante iniciativas importantes para Tucumán”, señala.

Entre otras acciones menciona también una misión institucional a Estados Unidos en la que participaron empresarios y dirigentes políticos de distintos sectores con el objetivo de mostrar las potencialidades de la provincia más pequeña de Argentina, ante organismos internacionales y ámbitos de decisión.

Cultura

La vocación de Bach por generar espacios de reflexión y debate también se expresó en la organización de visitas de destacadas personalidades nacionales e internacionales. Economistas, periodistas e intelectuales de primer nivel llegaron a Tucumán gracias a iniciativas en las que tuvo una participación activa. Entre ellas, García Fernández, menciona la visita del escritor Mario Vargas Llosa en la década de 1990.

Pero su compromiso con la comunidad no se limitó al ámbito institucional. También estuvo profundamente vinculado a una concepción humanista de la actividad empresarial.

Como presidente fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) Tucumán, fue uno de los principales impulsores en la provincia del legado de Enrique Shaw, el empresario argentino reconocido por la Iglesia Católica como Venerable y cuyo proceso de beatificación continúa en marcha.

Con ACDE trabajó además para difundir una forma de liderazgo basada en la ética, la responsabilidad social y el servicio, convencido de que el desarrollo económico sólo adquiere sentido cuando contribuye al bienestar de toda la comunidad.

Otra de sus grandes pasiones fue Tucumán Rugby, una institución con la que mantuvo un vínculo de toda la vida.

Integrante de una familia profundamente arraigada al club, fue jugador de Primera División y del seleccionado tucumano durante la década de 1960, desempeñándose como pilar. Más tarde asumió responsabilidades dirigenciales y participó activamente en importantes obras que acompañaron el crecimiento institucional de la entidad.

VERDINEGRO. Bach fue un destacado pilar de Tucumán Rugby en los 60 y nunca dejó de alentar sus colores. VERDINEGRO. Bach fue un destacado pilar de Tucumán Rugby en los 60 y nunca dejó de alentar sus colores.

A través de un comunicado el club destacaron especialmente su participación en el desarrollo de la sede actual, en proyectos de infraestructura como la construcción de la pileta y las canchas de tenis, así como en numerosas acciones destinadas a consolidar el crecimiento de la institución. En reconocimiento a esa trayectoria recibió el CAP en 1979.

La noticia de su fallecimiento generó numerosas expresiones de pesar en distintos ámbitos de la provincia, pero tal vez una de las definiciones más precisas sobre su legado la aportó García González al recordarlo como “un gran luchador y un hombre comprometido con su provincia”. Porque más allá de los cargos, los reconocimientos y las obras concretas, Fernando Bach deja el recuerdo de un hombre que entendió que amar Tucumán significaba involucrarse. Convocar. Construir. Tender puentes. Apostar al talento de su gente.

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