Resumen para apurados
- San Martín de Tucumán cayó 2-0 ante Colegiales en Buenos Aires, acumulando una racha negativa que compromete su permanencia en la categoría al quedar cerca del descenso.
- La derrota se produjo en el debut del entrenador interino Hernán De Camilo tras la salida de Andrés Yllana, en medio de un proceso de reestructuración deportiva del club.
- Esta crisis obliga a la comisión directiva a acelerar la contratación de un nuevo director técnico para revertir el presente futbolístico y asegurar la continuidad en el torneo.
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Otra tarde triste para un San Martín tan gris como el cielo en la tarde de Munro. Ante un rival débil como Colegiales, el “Santo” encajó una derrota por 2-0 que prolonga su caída libre, ahora ya sin entrenador, cada vez más lejos de la punta y más cerca de la zona roja.
Bajo el interinato de Hernán De Camilo, el conjunto de Bolívar y Pellegrini tuvo un desempeño aceptable en la primera etapa, pero desbarrancó por completo en el complemento. El “Tricolor” aprovechó el tener enfrente a un San Martín de oferta y con apenas un par de ataques se llevó una victoria que lo saca de los puestos de descenso.
Antes de la lluvia, en esa primera media hora de cielo cargado y oscuro sobre el estadio Libertarios Unidos, el equipo del “Mocho” De Camilo mostró señales interesantes, un juego colectivo algo más fluido y una soltura individual más marcada que en el último tramo de la era del despedido Andrés Yllana.
Como deseaban sus hinchas, se percibía una versión de San Martín más ligera, con “menos peso encima”. El técnico interino fue a lo seguro, apostó por el regreso de varios experimentados que Yllana, en su desesperación final, había dejado fuera ante Quilmes: Darío Sand, Víctor Salazar, Lucas Diarte y Gonzalo Rodríguez, además de Santiago Briñone.
El regreso a un más básico 4-4-2 pareció sentarle bien al "Santo". Inclusive el “Turbo” bajaba para engranar en el circuito futbolístico, juntarse por caso con Nicolás Castro. Y Jorge Juárez y Briñone llegaban hasta el área local con “picante”. Tanto que el volante central tuvo dos chances para romper el cero en esos 30 minutos iniciales.
“Cole” mostraba las limitaciones que explicaban su lugar en la tabla. Endeblez defensiva, poca elaboración de juego y peso ofensivo prácticamente inexistente. Sin embargo, el equipo dirigido por Leonardo Fernández tuvo cinco minutos de protagonismo en la etapa inicial y se sacudió la modorra con ese remate de Nicolás Toloza que dejó temblando el palo derecho de Sand.
Pese al susto, San Martín refrendó su mejor imagen cerca del epílogo de los primeros 45 minutos, con una doble chance de Luca Arfaras y Juárez bien defendidas por el arquero Emilio Di Fulvio.
Cuando llegó el entretiempo, nada hacía prever que este “Tricolor” totalmente desteñido, futbolísticamente muy distante de aquel otro que en septiembre pasado había “mandado a marzo” al San Martín conducido por Mariano Campodónico (un 0-2 que preanunció el triste final sin gloria del “Santo” en 2025, un par de meses más tarde).
San Martín no había sabido aprovechar sus chances cuando su superioridad así lo mandaba. Eso generalmente en el fútbol se paga. Y un error de aquellos que Sand no cometía hace un par de temporadas atrás y que en esta se han presentado ya varias veces: el arquero salió demasiado lejos en una pelota parada rival, los dos centrales se molestaron y Facundo Rivero cabeceó tímidamente, con suficiente fuerza para que la pelota picara y se metiera en un arco vacío. La ley del ex, otra vez cumplida.
Del control a la frustración
El gol no solo se explica en la falla de Sand, sino también en que los cambios le funcionaron mejor al anfitrión. De Camilo intentó en el intercambio una modificación que no terminó dando resultado: salió el amonestado Salazar, ingresó Leonardo Monroy como volante derecho y Juárez bajó como marcador lateral.
Luego saltaron a la cancha Matías García y Diego Diellos. Pero la usina futbolística no volvió a generar energía; el primer tiempo había quedado lejos. Las grietas defensivas se profundizaron y por eso no extrañó que Rodrigo Monserrat la mandara a guardar para sentenciar la historia. La localía volvía a “garpar” para el “Tricolor”.
Al final, el travesaño se interpuso al descuento de San Martín. Y Sand impidió en gran forma el doblete de Monserrat.
Los hinchas deliraban bajo la lluvia, mientras los jugadores visitantes se retiraban con cabezas gachas. Cinco partidos sin ganar, con cuatro derrotas incluidas, es demasiado para un grande como San Martín.







