Resumen para apurados
- Diputados de Argentina dio media sanción este miércoles a la ley Hojarasca de Federico Sturzenegger, que busca derogar leyes obsoletas para desregular la economía del país.
- La iniciativa obtuvo 138 votos afirmativos y 96 negativos en una sesión donde el oficialismo impuso su agenda parlamentaria gracias al apoyo de gobernadores y bloques aliados.
- La aprobación marca un avance clave en el plan de desregulación oficialista. El proyecto pasa ahora al Senado, donde se definirá la eliminación de estas trabas estatales.
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles y dio media sanción al proyecto denominado ley Hojarasca, una de las iniciativas impulsadas por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger. La propuesta obtuvo 138 votos afirmativos, 96 negativos y nueve abstenciones.
Tras la aprobación, el cuerpo avanzaba con el tratamiento de la reforma al régimen de subsidios al gas por Zona Fría y una serie de tratados internacionales incluidos en el temario de la sesión.
La sesión había sido convocada por la administración libertaria y terminó desarticulando la estrategia de la oposición, que había pedido una sesión especial para las 11 con el objetivo de interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por cuestiones vinculadas a sus viajes y patrimonio.
Además, el temario opositor incluía proyectos relacionados con licencias por paternidad, medicamentos gratuitos y financiamiento universitario. Sin embargo, el oficialismo logró imponer su agenda parlamentaria con el respaldo de los gobernadores aliados, entre ellos, Osvaldo Jaldo, y bloques aliados.
El proyecto aprobado propone derogar decenas de leyes que el gobierno libertario considera obsoletas, como promoción para la producción apícola en el interior del país y el fomento para la producción de medicamentos en el ámbito público, entre otros puntos. Según el oficialismo, la iniciativa busca promover la seguridad jurídica y eliminar obstáculos para el desarrollo personal y económico del país.
Entre sus fundamentos, el texto sostiene que todo aquello que está permitido por la Constitución Nacional no requiere leyes específicas y cuestiona normas que, según la visión libertaria, generaron gastos innecesarios para el Estado mediante la creación de organismos públicos.







