Prudencia ante la oportunidad por Malvinas

Hace 6 Hs

El nuevo orden internacional que Donald Trump está diseñando aún no conoce su propio alcance. Entre amenazas y reproches, el mandatario norteamericano está decidido a reconfigurar las alianzas internacionales que conocíamos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial para posicionar a Estados Unidos como figura indiscutida de autoridad mundial.

La supuesta filtración de un memorándum del Pentágono en el que se asegura que Estados Unidos estaría evaluando la suspensión del apoyo al Reino Unido en su disputa con la Argentina por las Islas Malvinas expone nuevamente la frágil convivencia entre las naciones que supieron dar cierta estabilidad a la segunda mitad del siglo XX. Revelado por la agencia Reuters este viernes, el mensaje de las autoridades estadounidenses sería una represalia por la falta de apoyo de los países europeos en el conflicto que enfrenta Estados Unidos e Israel contra Irán, en una guerra que aún tambalea con sus acuerdos de paz. Sin confirmación oficial de la gestión de Trump, el mensaje parece verídico y no sería descabellado pensar en un escalón más en la tensión que ya existe entre Washington y Londres, luego de que el presidente norteamericano tildara de “cobarde” al primer ministro británico Keir Starmer.

Trump ha sido enfático en descalificar a los líderes europeos que rechazaron dar apoyo logístico a la campaña militar en Medio Oriente y la tradición de apoyo mutuo se disuelve cada día en vistas de un pragmatismo que hace tambalear a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Así, el magnate hace gala de su poderío armamentístico pero también de sus alianzas que, por suerte o casualidad, terminan repercutiendo en la política local. Un posible retiro del apoyo norteamericano en la disputa por las Islas Malvinas pone en foco casi de inmediato a la figura de Javier Milei, no solo como presidente argentino, sino como ferviente aliado de Trump.

La amenaza de considerar a las Malvinas como “posesiones imperiales” sujetas a revisión diplomática podría ser uno de los golpes más audaces de Trump para disciplinar a sus pares europeos y sus intereses. Para la Argentina, este giro representaría una oportunidad táctica que no figuraba en ningún plan de la cancillería hasta hace apenas unos meses. Milei podría ganar en partida doble si este conflicto diplomático en el primer mundo avanza. Por un lado, obtendría una validación en su narrativa de “volver al mundo” a través de las potencias occidentales. Por otro, la posibilidad de que Estados Unidos abandone su neutralidad histórica a favor del Reino Unido en el tema Malvinas le permitiría exhibir un triunfo diplomático de proporciones épicas, algo que ni el peronismo ni el radicalismo lograron en 40 años de democracia.

Desde el cono sur, Milei intenta fortalecer cada día más su apoyo a Trump y fue uno de los primeros mandatarios internacionales que celebró el ataque a Irán desde que comenzó el conflicto. Y sobre Malvinas, el presidente hace campaña: “Estamos haciendo avances como nunca se han hecho, pero no depende solo de nosotros”, dijo horas antes de que se conociera la información difundida ayer por Reuters. Casi como acomodando la jugada para la carambola en la conflictiva escena internacional.

Sin embargo, esta ventana de oportunidad que se abre para la causa Malvinas no es ningún “regalo”. Aún no conocemos cómo terminará el conflicto en Medio Oriente y menos sabemos cómo terminarán las relaciones entre las principales potencias que ostentan el poderío armamentístico del planeta. El posible beneficio para el reclamo de la soberanía de las islas llega en el marco de una escalada de conflictividad mundial en una época en la que se terminaron las guerras aisladas y basta con mirar los precios de la nafta en las estaciones de servicio locales para medir sus consecuencias. La prudencia puede ser una característica de los líderes ahora cuestionados por su tibieza, pero para el reclamo por Malvinas quizás sea la estrategia más necesaria e inteligente que nunca.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios