IMPRONTA PRESIDENCIAL. Durante una entrevista, Javier Milei dijo que la economía no se moverá ni un ápice y ahora pidió paciencia a la gente.
La economía se mueve a dos velocidades, con sectores que ganan y con actividades que pierden. Por caso, la industria registró una baja interanual del 8,7%, mientras que la construcción se contrajo 0,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) registró en febrero una baja de 4% respecto de enero y acumuló una contracción del 6% en lo que va del año. En paralelo, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) cayó 1,3% en comparación con enero, aunque en el acumulado del primer bimestre mostró una mejora del 0,3%.
En medio de estos indicadores, y con críticas hacia el periodismo, el presidente Javier Milei se expresó en redes sociales y dijo que “la Argentina está mucho mejor que en 2023”. Reconoció, además que “estos últimos meses fueron duros”, pero volvió a pedir a la población “paciencia”, ya que “el rumbo es el correcto” y advirtió que “cambiarlo sería dinamitar lo logrado”.
“Los procesos de mejora no avanzan a la misma velocidad para todos: las estadísticas reflejan promedios, y sabemos que hay gente en los extremos de la distribución. Precisamente por eso hay que persistir: para normalizar la economía y, con ella, la vida de todos los argentinos. Por eso pedimos paciencia. El rumbo es el correcto. Cambiarlo sería dinamitar lo logrado”, escribió el jefe de Estado.
La última encuesta nacional elaborada por Zuban Córdoba y Asociados evidencia que el 70% de los temas que le preocupan a los argentinos están directamente relacionados con la economía. La encuesta realizada esta semana refleja el estado de endeudamiento de las familias argentinas y la preocupación por la falta de ingresos para llegar a fines de mes cubriendo todas sus necesidades. Esa ha sido una constante en otros relevamientos privados. “Después de una sobregeneración de expectativas tras las elecciones legislativas del año pasado, llevamos siete meses en el que se evidenció un notorio cambio de tendencia, en el que la mejora de la economía que esperaba la sociedad ha quedado en el olvido”, dijo a LA GACETA Gustavo Córdoba, director de Zuban Córdoba y Asociados.
En diciembre, por caso, la mitad de la población aprobaba la gestión de Milei, mientras que este mes el descenso fue evidente: el 33,9% de los consultados para el sondeo respondió que avalaba al Gobierno, mientras que un 65% ponía sus reparos. Ante la consulta acerca de si la Argentina va en la dirección correcta, sólo el 28% respondió afirmativamente.
“El principal tema de agenda es la economía, incluso superando a los escándalos que protagoniza el jefe de Gabinete Manuel Adorni”, señala Córdoba. Todo esto daña la imagen de la gestión, exponiendo un escenario de “sobre llovido, mojado”, puntualiza el consultor.
Premisas
Todo esto configura un problema en ciernes para el presidente de la Nación que, según Córdoba, ha llegado al poder con tres premisas fundamentales: combatir a la casta, atacar a la corrupción y producir una mejora en la economía argentina.
Respecto de lo primero, el especialista apunta que el Gobierno transita entre el escándalo del Adornigate y ahora el otorgamiento de créditos hipotecarios a referentes libertarios con privilegios sobre los fondos del Banco Nación. La economía no mejora porque el 75% de los consultados respondió que su situación personal empeoró. Y si de corrupción se trata, advierte el analista, “han despertado grandes sospechas con el caso Libra, también Andis y ahora los créditos hipotecarios”.
Según Córdoba, todo esto puede configurar una fragilidad política importante, pero el Gobierno tiene herramientas para salir de esa situación en tanto y en cuanto adopte medidas que corrijan el rumbo. “Lo llamativo en estas circunstancias es que Milei no haga dar un paso al costado a Adorni, con el fin de descomprimir la situación y oxigenar al Gobierno. Sin embargo, el Presidente optó por abrazarlo, una foto que no sólo abraza al funcionario, sino también la pérdida de reputación que se está haciendo visible en la mayoría de las encuestas de nuestros colegas”, finalizó.








