Hutíes sostienen carteles del líder supremo de Irán, junto a una enorme bandera iraní.

La milicia hutí de Yemen, pieza clave del "Eje de la Resistencia" liderado por Teherán, anunció su disposición para entrar formalmente en combate en Medio Oriente. Su objetivo estratégico es el estrecho de Bab el-Mandeb, la "Puerta de las Lágrimas", cuya clausura completaría un cerco marítimo sobre las rutas de hidrocarburos más importantes del planeta.
Abdul Malik al-Huthi, líder de la insurgencia, advirtió este jueves que su movimiento no dudará en ejecutar una "respuesta militar" si la escalada regional lo requiere. "Pagamos lealtad con lealtad", sentenció el clérigo, al sugerir que el momento de actuar será coordinado directamente con las necesidades de Irán.
Un punto de asfixia estratégica
La amenaza no es menor: Bab el-Mandeb es un embudo de apenas 29 kilómetros de ancho que controla el acceso al Canal de Suez. Con el Estrecho de Ormuz ya bajo presión iraní, la entrada en escena de los hutíes dejaría al comercio global sin alternativas viables para el transporte de crudo desde el Golfo hacia el Mediterráneo.
Fuentes militares citadas por la agencia *Tasnim* confirmaron que Irán contempla la apertura de este "segundo frente" como respuesta a una eventual incursión terrestre de Estados Unidos. La estrategia de Teherán parece clara: responder con movimientos asimétricos e inesperados que desborden la capacidad de defensa aérea y naval de la coalición internacional.







