A cinco años del anuncio de la obra del Acceso Sur, se negocia su rescisión

El proyecto estratégico para el ingreso a la ciudad había sido licitado por la Nación en 2021. Quedó paralizado con cerca del 15% de avance.

TRÁNSITO. El Acceso Sur a la capital es empleado por alrededor de 20.000 vehículos por día, según informes oficiales.
TRÁNSITO. El Acceso Sur a la capital es empleado por alrededor de 20.000 vehículos por día, según informes oficiales. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO
Luis María Ruiz
Por Luis María Ruiz 09 Mayo 2026

Resumen para apurados

  • El Gobierno Nacional negocia la rescisión del contrato de la obra del Acceso Sur en Tucumán tras cinco años de anuncios, ante la parálisis de los trabajos y falta de financiamiento.
  • Licitada por la Nación en 2021, esta obra clave alcanzó apenas un 15% de avance. El corredor es vital para la zona, ya que por allí circulan unos 20.000 vehículos cada día.
  • La cancelación del contrato profundiza la crisis de infraestructura local y obliga a replantear la movilidad urbana, afectando el desarrollo y la seguridad vial a largo plazo.
Resumen generado con IA

Escuchar nota

Tu navegador no soporta HTML5 audio

El proyecto del Acceso Sur a San Miguel de Tucumán, licitado por la Nación en 2021 para jerarquizar este estratégico ingreso a la ciudad, tenía un plazo de ejecución de dos años. Ya pasaron cinco. Y ahora la obra, “neutralizada” desde el recambio de Gobierno y con un avance cercano apenas al 15%, tiene altas probabilidades de caerse.

La constructora a cargo de los trabajos, Conorvial SA, mantiene tratativas con la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) para avanzar con la rescisión de mutuo acuerdo del contrato firmado en el marco de la licitación pública nacional 36/2021, confirmaron fuentes de la empresa a LA GACETA.

En medio de un proceso de reestructuración y ajuste derivado de las políticas del gobierno de Javier Milei, la repartición federal no parece hoy en condiciones de reactivar el proyecto, que incluye una rotonda en el cruce de San Andrés, la duplicación de la calzada en un tramo de casi tres kilómetros y la construcción de dos puentes (uno de ellos sobre el río Salí).

A ello se suma que la Provincia tampoco cuenta con recursos para asumir una inversión de esta magnitud, como sí ocurrió, por ejemplo, con el barrio Procrear. Aunque el presupuesto original rondaba los $1.500 millones, hoy se estima de manera extraoficial que la obra demandaría unos $35.000 millones, un monto que diluye las posibilidades de un eventual traspaso.

Ante una consulta de este diario, un portavoz de la empresa remarcó que, pese a los esfuerzos realizados durante estos años para sostener la continuidad del Acceso Sur, las circunstancias indican que, tanto para la Nación como para Conorvial SA, el mejor camino es la rescisión por mutuo acuerdo.

Entre otros factores, advirtió que, debido al paso del tiempo y a los cambios macroeconómicos registrados en el país, se produjo una “ruptura” en la ecuación económico-financiera del proyecto, lo que vuelve “inviable” su reactivación.

A esto se agrega que la obra tiene los plazos neutralizados desde hace más de dos años por falta de financiamiento para este tipo de trabajos.

En ese sentido, desde la constructora santiagueña aclararon que no existen plazos definidos para estas negociaciones con la DNV, aunque manifestaron confianza en arribar a un acuerdo. El proceso, de todos modos, involucra instancias administrativas, como la valuación de los trabajos ejecutados y aún no abonados.

El origen

El Acceso Sur es considerado uno de los principales proyectos de infraestructura nacional vigentes en Tucumán y el más relevante en materia vial.

Durante la presidencia de Alberto Fernández, la obra fue presentada como la primera de tres etapas de la futura autopista Tucumán-Termas. En los hechos, sin embargo, los diseños de esa carretera nunca llegaron a cristalizarse oficialmente.

La adjudicación se concretó en diciembre de 2021, tras un proceso que involucró a otros tres oferentes. El proyecto contaba con un presupuesto oficial de $1.471 millones y un plazo de ejecución de 24 meses.

La resolución 2085/2021, firmada por el entonces interventor de la DNV, Gustavo Héctor Arrieta, detallaba que la obra sería financiada con recursos provenientes de un préstamo entre la Nación y el Banco Interamericano de Desarrollo, además de fondos del Tesoro Nacional.

La memoria descriptiva resumía el objetivo del proyecto como la construcción del Acceso Sur sobre la ruta nacional 9, en el tramo Arroyo Mista-San Miguel de Tucumán, con una extensión de 2,85 kilómetros.

“En este sector se plantea la duplicación de la calzada existente y la construcción de un distribuidor a distinto nivel en la intersección de la ruta nacional 9 y la ruta provincial 306, a fin de convertir el tramo de calzada indivisa en autopista con control total de accesos”, explicaba el documento oficial.

Según esos estudios, la intervención permitiría aumentar la capacidad y el nivel de servicio del tramo, teniendo en cuenta el alto volumen de tránsito y los problemas de congestión y seguridad que presenta actualmente el cruce.

El proyecto también contemplaba la construcción de un puente sobre el río Salí y de un canal de desagüe en la intersección con la ruta provincial 306.

“Más de 30.000 vehículos transitan por esta ruta que estamos transformando en la autopista más importante del norte argentino”, afirmó el entonces ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, durante una visita en julio de 2022. Y aseguró que, una vez completadas todas las etapas, la traza alcanzaría los 140 kilómetros hasta el límite con Las Termas de Río Hondo, la villa turística de Santiago del Estero.

El freno

Aunque los trabajos comenzaron con buen ritmo, con el tiempo surgieron complicaciones. Desde la empresa recordaron que uno de los primeros problemas estuvo vinculado con la liberación de la traza, debido a la necesidad de trasladar servicios públicos (como líneas de energía y redes de gas) que atravesaban el sector intervenido.

Estas dificultades fueron demorando los avances y, hacia el final del mandato de Fernández, la obra prácticamente ya estaba paralizada.

Con la llegada de la gestión de Milei se profundizó el freno a la obra pública nacional, especialmente en aquellos proyectos con bajo nivel de ejecución. El Acceso Sur quedó primero con los plazos contractuales suspendidos y luego neutralizados, figuras administrativas que permiten extender los tiempos previstos ante determinadas contingencias.

Sin embargo, las perspectivas son poco alentadoras.

El portavoz de Conorvial SA sostuvo que la evolución de los indicadores económicos entre 2023 y la actualidad terminó de “romper” la ecuación financiera del contrato. Por ello, explicó, se propuso una rescisión para evitar “mayores perjuicios”.

Aunque actualmente no se realizan tareas en la zona, la empresa asegura que sigue afrontando costos permanentes, como seguros y mantenimiento.

Así, resta definir qué curso tomarán las gestiones de la contratista ante la DNV.

Priorizada, pero sin avances

LA GACETA envió el martes un correo electrónico con consultas sobre las gestiones iniciadas por la empresa Conorvial SA para la rescisión del contrato sobre la obra del Acceso Sur, así como sobre los planes para este proyecto. Sin embargo, no hubo respuesta. De todos modos, en ciertas oficinas de la repartición ya estaban al tanto de las versiones sobre la intención de la constructora de origen santiagueño de rescindir el contrato.

Ante unas preguntas remitidas por este diario a finales de 2024, la DNV había confirmado la extensión de la neutralización en los plazos del proyecto.

De todos modos, se había aclarado en ese momento que la obra estaba “priorizada en la planificación de Vialidad Nacional y se encuentra enumerada en el Presupuesto 2025”.

El Acceso Sur había sido incluido en el convenio firmado en junio de 2024 entre la Provincia y la Casa Rosada respecto a casi un centenar de obras de origen federal en la provincia, muchas de las cuales fueron transferidas a la jurisdicción local (como tareas de repavimentación o de materia hídrica). Estaba incluido en el “anexo II” de aquel acuerdo, que preveía la continuidad del financiamiento nacional, aunque también se aclaraba que existía la alternativa de la rescisión “cuando así se considere pertinente”. Tanto en Casa de Gobierno como en el sector de la construcción dan por descontado que difícilmente logre evitarse su caída.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios