El oficialismo prevé alcanzar dictamen el miércoles para debatir la reforma laboral en Diputados

El peronismo confía en rechazar el proyecto.

CONGRESO. El oficialismo busca cerrar la reforma laboral antes de marzo y crece la disputa política. CONGRESO. El oficialismo busca cerrar la reforma laboral antes de marzo y crece la disputa política.

Tras la media sanción de la reforma laboral en el Senado, el Gobierno nacional concentra ahora sus esfuerzos en la Cámara de Diputados, con el objetivo de obtener la aprobación definitiva del proyecto. El oficialismo busca que el debate llegue al recinto hacia finales de la próxima semana, aunque dispone de cierto margen gracias a la prórroga del período de sesiones extraordinarias hasta el 28 de febrero.

En paralelo, legisladores de la oposición anticipan que el tratamiento en la Cámara baja podría diferir del escenario registrado en el Senado y aseguran que trabajarán para rechazar la iniciativa, ya sea en su totalidad o en artículos puntuales.

El jueves, luego de una jornada de demora, la vicepresidenta Victoria Villarruel remitió finalmente a Diputados el proyecto que había obtenido media sanción en la Cámara Alta. Desde su entorno explicaron que la dilación respondió a cuestiones técnicas vinculadas a las numerosas modificaciones introducidas durante el debate parlamentario. Además, descartaron cualquier motivación política y señalaron que se trató de un procedimiento administrativo habitual cuando una iniciativa recibe múltiples cambios en el recinto. Según indicaron, la prioridad fue garantizar que el texto enviado reflejara con precisión lo aprobado por los senadores y evitara interpretaciones contradictorias.

En la Cámara baja aguardaban el envío del expediente para iniciar su tratamiento en comisiones. El oficialismo pretende avanzar con celeridad, en línea con la intención del Ejecutivo de convertir en ley la reforma antes del inicio de las sesiones ordinarias, previstas para el 1 de marzo, y de ese modo cerrar el debate dentro del actual período extraordinario.

LLA busca apoyos

La presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, dejó en claro que el Gobierno no está dispuesto a aceptar modificaciones en la Cámara baja. “La ley ya está, es esta”, expresó la ex ministra de Seguridad. La postura oficial apunta a evitar que el proyecto deba regresar al Senado, instancia que prolongaría el proceso de sanción definitiva. “Si Diputados cambia un montón de cosas, a menos que haya algo que nosotros no nos hayamos dado cuenta y sea mejor, no vamos a cambiar la ley”, remarcó Bullrich.

De este modo, si la Cámara baja aprueba el texto sin alteraciones, la reforma quedará en condiciones de ser promulgada por el Poder Ejecutivo. En cambio, si se introducen cambios, el Senado tendrá la posibilidad de insistir en su versión original.

En paralelo, según consignó el medio Infobae, el ministro del Interior, Diego Santilli, junto al secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, mantuvo un extenso encuentro con Martín Menem en la oficina del titular de la Cámara baja. Durante la reunión también dialogaron con diputados considerados dialoguistas, con el objetivo de comenzar a reunir los apoyos necesarios para la aprobación de la reforma.

En el oficialismo consideran que la iniciativa podría avanzar sin mayores dificultades en algunos puntos, al señalar que se alcanzaron consensos en temas específicos tras introducir cambios solicitados por bloques cercanos al Gobierno.

Con la comunicación ya ingresada, la Cámara de Diputados quedó en condiciones de convocar al plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda. Según consignó Perfil, la hoja de ruta del oficialismo apunta a reunirlas el miércoles 18 de febrero para emitir dictamen y llevar la iniciativa al recinto al día siguiente, con la Ley de Modernización Laboral como único tema del temario.

La Libertad Avanza cuenta con una composición favorable en ambas comisiones: en Legislación del Trabajo fue designado el correntino Lisandro Almirón, mientras que Presupuesto y Hacienda está presidida por Alberto Benegas Lynch.

La oposición resiste

Sectores opositores siguen de cerca el proceso legislativo y anticiparon que examinarán con detenimiento la redacción final. El contenido del proyecto será determinante para definir si se reabren discusiones en torno a los artículos más sensibles o si el oficialismo logra sostener los acuerdos alcanzados durante la discusión en el Senado.

La diputada peronista Paula Penacca, cercana a Máximo Kirchner, advirtió que la aprobación en el Senado no garantiza un resultado similar en Diputados. “Creo que transpolable no es. Hay muchos ejemplos de eso, de leyes que se aprueban en una Cámara y luego son rechazadas en la otra. A medida que fue pasando el tiempo se fue desarmando esta mentira de (Javier) Milei de que esto es una mejoría para los trabajadores y en esa tarea tenemos que seguir trabajando”, sostuvo.

En declaraciones a Futurock, la legisladora agregó: “Entonces creo que es posible que condicionemos y convenzamos a algunos diputados y diputadas que, por más que los representantes en el Senado de sus propias provincias hayan votado a favor, voten en contra”.

En busca de votos: el Gobierno confía en la sanción definitiva

En el Senado, el proyecto del Ejecutivo tuvo respaldo de la UCR, el PRO, Provincias Unidas y bloques provinciales como Frente Renovador de la Concordia Social, Independencia y La Neuquinidad. El Gobierno nacional -con Diego Santilli al frente de las negociaciones- busca que los diputados de esos espacios mantengan la misma postura adoptada por sus pares en el Senado y acompañen la iniciativa. En tanto, referentes del peronismo más duro anticipan que algunos artículos podrían ser rechazados durante el tratamiento en particular.

Malestar con Villarruel: la vicepresidenta se habría demorado en enviar el proyecto a Diputados

En el Senado explicaron que el dictamen firmado en diciembre sufrió alrededor de 50 modificaciones, por lo que fue necesario ordenar y revisar el articulado antes de su remisión formal. La demora generó malestar en sectores del oficialismo, que necesitaban contar con el expediente en Diputados para sostener el cronograma previsto y evitar que se corrieran los plazos reglamentarios en el tramo final de las sesiones extraordinarias.

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