Una izquierda moderada se abre paso en varios países de América Latina

Con el triunfo de Petro y Márquez, Colombia se suma a la lista de países con gobierno que prometen mayor inversión social

PROPUESTAS. La fórmula de Petro y Márquez quiere apostar por energías sustentables y más igualdad.  PROPUESTAS. La fórmula de Petro y Márquez quiere apostar por energías sustentables y más igualdad. REUTERS
22 Junio 2022

Isabel Woodford, Gabriel Araujo y Carlos Vargas

Agencia Reuters

CIUDAD DE MÉXICO/ BOGOTÁ, Colombia/ SAN PABLO, Brasil.- La “marea rosa” de América Latina anotó otro triunfo con la primera victoria electoral de un candidato de izquierda en Colombia, Gustavo Petro, y se espera que Brasil siga el movimiento en sus próximos comicios programados para octubre.

El avance de esta nueva marea ha venido impulsado por el enojo entre los votantes de una región que sufre el impacto económico de la pandemia de coronavirus y una inflación que crece, ante otras crisis como el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. En este contexto, los electores latinoamericanos decidieron darle la espalda a los partidos políticos tradicionales y abrirle las puertas a grupos que prometen un mayor gasto gubernamental y social.

“Un gobierno de izquierda en Colombia representa esperanza”, dijo Gloria Sánchez, una maestra de escuela primaria de 50 años partidaria de Petro. “Es la primera vez que hay un gobierno que ve a la gente, a los pobres, como seres humanos”, agregó.

Con este cambio de color, Colombia se une al bloque conformado por México, Argentina, Chile y Perú. En Brasil, el gigante económico regional, el ex presidente progresista Luiz Inácio “Lula” da Silva lidera las encuestas frente al titular de la extrema derecha, Jair Bolsonaro.

El rediseño de las líneas políticas, que ha derrocado a los bastiones conservadores que gobernaban Chile y Colombia, podría tener gran impacto en todo el abanico de políticas públicas que regulan desde granos y metales hasta la materia económica, así como en los lazos con socios como Estados Unidos y China.

El chileno Gabriel Boric, un progresista de 36 años, asumió la presidencia en marzo. Pedro Castillo, un ex maestro socialista, gobierna Perú desde el año pasado, y el partido socialista de Bolivia ganó las elecciones en 2020, después de un gobierno interino conservador, de corta duración.

“Hay un movimiento claro en América Latina, a pesar de que los gobiernos muestran distintos matices,“ dijo el senador brasileño Humberto Costa, miembro del Partido de los Trabajadores.

El ex presidente de Bolivia, Evo Morales, un ícono de la marea rosa original, escribió en Twitter que la victoria de Petro en Colombia desveló una “creciente conciencia social y solidaridad que levanta la bandera de la izquierda latinoamericana”.

Todos los ojos están puestos ahora en Brasil, donde las elecciones de este año podrían inclinar al país hacia la izquierda, por la palpable insatisfacción entre los votantes con el actual presidente populista ultraconservador.

“La lucha contra Bolsonaro ha renovado a la izquierda de Brasil”, dijo el congresista brasileño Alexandre Padilha, y agregó que el movimiento está atrayendo a votantes más jóvenes y uniendo a la gente en contra del status quo.

“Creo que las figuras económicas y políticas del mundo están notando la necesidad de revisar una serie de políticas neoliberales que han terminado profundizando la desigualdad”, añadió.

La nueva marea

La nueva marea rosa es muy diferente a la original, que vio el surgimiento de izquierdistas incendiarios como Hugo Chávez de Venezuela y Morales en Bolivia.

Castillo en Perú se ha inclinado hacia el centro desde que asumió el cargo, creando tensión en las filas de su partido socialista, como Boric en Chile, que ha moderado el tono de su agenda económica y ha criticado a los regímenes autoritarios de izquierda regionales.

Es más, la marea se podría revertir con el presidente argentino de centro, Alberto Fernández bajo presión ante las elecciones de 2023, Castillo luchando por sobrevivir a los repetidos intentos de juicio político y la caída en la popularidad de Boric.

“Si las elecciones ocurrieran hoy, muchos de estos gobiernos ‘rosados’ desaparecerían”, dijo Nicolás Saldias, analista de la Unidad de Inteligencia de “The Economist”. “Esta no es una base fuerte de apoyo”.

En la Amazonia: el gobierno de Ecuador busca recuperar Puyo, tras los incidentes violentos

El gobierno de Guillermo Lasso trata de recuperar el control en Puyo, una ciudad de la Amazonia, después de violentos enfrentamientos y la quema de una comisaría, durante las manifestaciones contra las políticas económicas. Las protestas llevan más de una semana, con los principales grupos indígenas enfadados por el aumento del costo de los alimentos y otros productos básicos, así como por el precio de la gasolina y el diésel. Los reclamos ponen a prueba la capacidad de Lasso, un ex banquero conservador que asumió en mayo de 2021, para reactivar la economía y poner en marcha el empleo. El presidente, además, ha impuesto un cuestionado estado de excepción con el que quiere contener la violencia de las bandas narcos. (Reuters)

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