Pisa: “exijo el cese de la coacción que me impide jubilarme”

Pisa: “exijo el cese de la coacción que me impide jubilarme”

En su descargo ante la comisión de Juicio Político de la Legislatura, el juez rechazó que Tacacho haya sido la víctima del caso que él juzgó.

Juan Francisco Pisa. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS Juan Francisco Pisa. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS

Juan Francisco Pisa se presentó ante la comisión de Juicio Político de la Legislatura como un juez atacado injustamente por haber sobreseído al femicida Mauricio Parada Parejas en una de las 14 causas que promovió sin éxito la víctima Paola Tacacho al que, encima, pretendían negar el acceso a la jubilación con el beneficio del 82% móvil. El funcionario contestó en estos términos los reproches contenidos en 15 expedientes y exigió el cese de la presión existente para que el gobernador Juan Manzur no le acepte la renuncia condicionada al otorgamiento del haber previsional que presentó el 15 de octubre, dos semanas antes de que Parada Parejas asesinara a Tacacho y, luego, se quitara la vida. “Requiero el cese de toda acción que implique una coacción mediática dirigida a que el gobernador rechace mi renuncia condicionada con el apercibimiento de denunciar por los hechos previstos y penados en el artículo 109 del Código Penal (calumnia o falsa imputación), y los otros delitos que surgieran de la investigación”, amenazó.

Si Manzur aceptara la dimisión, caerían automáticamente las denuncias dirigidas a destituir al juez. Juicio Político, comité legislativo controlado por el oficialismo, aún no resolvió si promoverá o no la expulsión de Pisa. Fuentes de ese ámbito informaron que los legisladores tienen previsto analizar el caso el miércoles, el mismo día en el que el Jurado de Enjuiciamiento debe comunicar si echa o no al magistrado Enrique Pedicone (se informa por separado).

“Es clara la mala intención de toda esta pantomima”, expresó Pisa respecto de su caso en el descargo presentado el 23 de diciembre. Allí apuntó contra los medios de comunicación (se informa por separado). Y criticó a los abogados que habían firmado las acusaciones en su contra: “me preocupa la carencia de conocimientos básicos de derecho penal, máxime cuando algunos ejercen cargos de gran prestigio e importancia pública”.

El juez, uno de los primeros que nombró con discrecionalidad absoluta el ex gobernador y hoy senador con licencia, José Alperovich, cuando llegó al poder en 2003, destinó gran parte de su descargo a desmentir que Tacacho haya sido la víctima de la causa que él juzgó. “He intervenido en una sola de las 14 causas abiertas contra el imputado Parada Parejas. En esa única oportunidad, el objeto de la investigación fue el delito de desobediencia judicial cuya víctima es la administración pública y el bien jurídico protegido es la correcta administración de la cosa pública”. Agregó: “sólo he tenido contacto con las pruebas de hechos que suponen la existencia de un mandato emitido por la autoridad y la omisión de cumplirlo por parte del destinatario”.

Pisa insistió en que él no había participado en la emisión de una orden de restricción de acercamiento para mantener a Parada Parejas alejado de Tacacho, sino en el análisis judicial del incumplimiento denunciado por la profesora de Inglés. “Luego de un estudio pormenorizado de la causa, finalmente resolví teniendo en cuenta que la víctima de dicho delito era la administración pública, según los estándares y principios propios de este delito. Insisto, la perspectiva de género no se aplica cuando la víctima es la administración pública. De la investigación no surgieron pruebas razonables y suficientes para acreditar que Parada Parejas haya cometido el acto ilícito endilgado”.

Pisa manifestó que la causa que había dado lugar a la orden judicial transgredida también fue archivada. “En el hecho intimado por el fiscal (Diego López Ávila) no se menciona a Tacacho como ‘mujer víctima vulnerable’, ni se percibe la causal de violencia de género, ni se invoca la aplicación de la perspectiva de género, sino que se menciona como imputación la omisión de observar un mandato de autoridad competente (restricción de acercamiento)”, analizó. Y recordó que, si bien él dictó el sobreseimiento de Parada Parejas, el Ministerio Público Fiscal no lo recurrió: “la resolución está firme y tiene el carácter de cosa juzgada”. Según su criterio y más allá del sobreseimiento que dispuso, Parada Parejas no iba a llegar a juicio oral porque carecía de antecedentes y de reincidencia delictiva, y, además, estaba en condiciones de ser declarado inimputable.

Pisa defendió su trayectoria y su apego a las reglas de tutela especial. “En primer lugar, destaco que uno de mis principios rectores, cuando estamos ante una víctima mujer, es la perspectiva de género. He bregado por el respeto, el resguardo, y la aplicación amplia y extensiva del estándar de protección en los casos de mujeres víctimas de violencia, cualquiera sea su tipo”, aseguró. Y añadió: “a lo largo de más de 16 años de magistratura he aplicado y garantizado la protección de las personas en situación de vulnerabilidad. He trabajado de manera intensa, con la entrega y la responsabilidad que requiere la labor propia de la etapa de instrucción penal”. Pisa manifestó a los legisladores que “había entregado su vida al buen servicio de justicia”: “he suplido y subrogado incontables veces en los juzgados vacantes, y estuve a cargo de numerosas ferias, pero nunca he sufrido una persecución tan injusta e irrazonable como la del caso ‘Tacacho’”.

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