No debe faltar gasoil en la próxima cosecha

Desde fines de marzo a principio de abril comienza la cosecha de diferentes producciones tucumanas, por lo que el consumo de gasoil aumenta en forma exponencial. El faltante que hoy se visualiza puede complicar las actividades productivas y podría provocar que la cosecha no tenga el ritmo que necesita para obtener así un menor costo posible.

Gustavo Frías Silva
Por Gustavo Frías Silva 17 Febrero 2012
En Tucumán, las actividades agropecuarias se encuentran en situaciones de crecimiento y desarrollo muy diferentes, por lo que los trabajos que se deben realizar son muy distintos. Nuevamente se puede apreciar que las estaciones de servicio y los distribuidores de combustibles tienen algunos problemas de suministro de este preciado fluido, para que los productores puedan movilizar adecuadamente sus maquinarias.

No sólo es necesario recorrer las ciudades y los pueblos del interior y de la capital provincial para ver colas o estaciones de servicios que no disponen o tienen poco gasoil para vender, sino que muchos medios de información dan este tipo de noticias en forma diaria.

La mayoría de las empresas vinculadas a la venta de este combustible argumenta que los cupos de entrega siguen siendo iguales a los del año pasado y que con la actual demanda muchas veces no se puede complacer a todos, y se generan estos problemas de entrega en surtidor o en fincas.

Esta situación se repite en otros puntos del país, salvo en aquellas zonas que se encuentran cercanas a la Capital Federal, donde la escasez es menos notoria.

Impacto nacional
Pero el país es muy grande y las actividades agropecuarias están diseminadas por todo el territorio nacional.

El interior argentino también existe y por lo tanto, una vez más, la escasez de gasoil se convierte en la sombra que acecha al campo y en momentos en que se están terminando de sembrar los lotes de granos gruesos, que fueron ya sembrados en forma discontinua y lenta por la falta de agua de lluvia que se dio en todos lados. Además, se están realizando aplicaciones de productos químicos en lotes ya avanzados de soja y maíz, se hacen pulverizaciones en plantaciones de limones y de arándanos y hay un movimiento de tractores en todos los campos para realizar labores cotidianas.

El faltante de combustibles es general, en todos aquellos lugares donde la demanda creció estacionalmente, sobre todo, por el consumo agropecuario. Esto no debe suceder, ya que no se pueden paralizar estos tipos de labores.

Actualmente, en nuestra provincia, la actividad en los campos se reduce a lo dicho algunas líneas arriba, pero ¿qué pasará cuando la cosecha de granos gruesa, la zafra azucarera y la cosecha de limones se larguen en pocas semanas y la faltante de combustibles continúe y la demanda crezca fuertemente?

La cosecha de los diversos cultivos que se dan en la región, implica un período decisivo para el sector agropecuario, por lo cual la falta de gasoil -que se acentúa justamente por los altos volúmenes de combustible que se utilizan en tiempos de producción- constituye para el campo un conflicto que requiere solución inmediata, y no esperar que llegue ese momento para paliar la situación.

Demanda local
En nuestra provincia deben moverse desde el campo a las plantas de acopio cerca de 600.000 toneladas de soja, 250.000 toneladas de maíz y unas 23.000 toneladas de poroto, siempre y cuando las lluvias ayuden, por lo que el movimiento de trilladoras y camiones en la época de cosecha (a partir de abril) es grande.

La industria azucarera necesita que los camiones y tractores muevan unas 14 millones de toneladas de caña a los ingenios desde mayo a octubre y que los camiones saquen alrededor de 1,2 millón de toneladas de azúcar y miles de litros de alcohol.

Mientras que la actividad citrícola debe movilizar sus 1,2 millón de toneladas de limones a los empaques e industrias citrícola.

No hay dudas que las necesidades de gasoil en esos días de cosecha son muy altas y deben ser solucionadas.

Los tractores y las cosechadoras necesitan desde cinco a 20 litros por hora de trabajo, y los camiones necesitan consumir hasta un litro por kilómetro recorrido, de acuerdo a la potencia y a la capacidad de carga que puedan llegar a tener.

Paralizar algunas de estas actividades por la falta de gasoil trae consecuencias económicas muy graves para los involucrados en la producción y su logística y transporte.

Los productores realizan grandes esfuerzos para llegar a cosecha y es en este momento estratégico donde la falta de gasoil se acentúa.

Como dijimos, el problema no sólo es tucumano, sino que la información de la falta de combustibles llega de todos lados del país, por lo que la situación es bastante grave y puede profundizarse aún más en la época de cosecha, que, como dijimos, en nuestra zona está muy cercana. La conclusión segura es que debe buscarse una solución al respeto, ya que al afectar la actividad agrícola ganadera de la provincia y del país, afecta a la población en general, ya que la generación de riquezas se encuentra trabajando a media máquina o paralizada, según los casos.

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