Se tentó, robó el ómnibus y terminó chocando
Un changarín sustrajo el vehículo de la terminal, se fue hacia Alderetes escapando de la Policía y embistió el auto de un agente policial. Un sargento sufrió graves lesiones y está internado. El joven aprovechó que un chofer dejó el motor encendido y se subió
04 Octubre 2011 Seguir en 
En la terminal de ómnibus no era una cara extraña. Desde hace un par de años, el joven despachaba los equipajes de los colectivos a cambio de un par de monedas. También realizaba otras "changas" en la estación. Pero ayer a la madrugada, el muchacho vio el colectivo encendido vacío, se subió, y tuvo la osadía de salir a la calle.
Cuando la Policía lo persiguió, el joven aceleró el colectivo a fondo, fue hacia Alderetes, cruzó la avenida principal de esa ciudad y, cuando tomó una ruta alternativa, chocó de frente con un automóvil conducido por un policía, que sufrió graves lesiones.
El changarín, de 19 años, se subió al colectivo alrededor de las 2. Aprovechó que el chofer de la empresa 140, que cubre el servicio entre San Miguel de Tucumán y Cruz Alta, había descendido unos minutos hasta la boletería de la empresa, dejando el motor en marcha.
El colectivo recorrió unas 20 cuadras antes de que sea divisado por un patrullero de la Policía. El changarín tomó por avenida Brígido Terán, avenida de Los Próceres y avenida Gobernador del Campo, hasta el puente Oscar Barros.
Según comentó una fuente policial, en la terminal de ómnibus se habrían percatado de la situación cuando el chofer regresó y no encontró el colectivo. La empresa de seguridad privada que trabaja en el lugar dio inmediato aviso a la Policía, cuyos efectivos salieron tras la búsqueda del ocasional colectivero.
El patrullero del Comando Radioeléctrico lo alcanzó en el puente Barros, pero el joven aceleró más aún, y tomó por avenida Rivadavia, la principal arteria de Alderetes. Dos equipos de motoristas de la comisaría del lugar se sumaron a la persecución, pero el tamaño del rodado complicaba las posibilidades de obligarlo a detenerse.
El fin del recorrido
El colectivo llegó hasta la rotonda de Los Gutiérrez, y tomó por una ruta alternativa hacia el oeste, retornando a San Miguel de Tucumán.
Recorrió unos dos kilómetros más, y sobrepasó a un camión que viajaba en el mismo sentido, a la altura del cruce de la ruta con la calle San Martín De Porres.
El ómnibus se encontró de frente con un automóvil Volkswagen Gol Country. El impacto fue tremendo. El automovilista sufrió fuertes heridas y fue trasladado de urgencia al Centro de Salud. El auto quedó destruido.
El changarín fue llevado hacia la comisaría de Alderetes. Fuentes policiales indicaron que, aunque aún deben esperar los resultados de los dosajes alcohólicos y de sangre que se le practicaron, era evidente que el muchacho estaba bajo los efectos de alguna sustancia. Al mediodía, fue llevado ante la fiscala de Instrucción de turno, Adriana Giannoni. Según comentó una fuente judicial, la funcionaria solicitaría la detención del muchacho, que por ahora permanece aprehendido.
Desde la Policía informaron que el hombre que conducía el automóvil es un sargento que presta funciones en la comisaría de Güemes, ubicada en la Regional Este. Se trata Luis Edgardo Contreras, de 41 años, que estuvo hasta la siesta internado en el Centro de Salud, y luego fue derivado a un sanatorio de Barrio Norte. En el Centro de Salud informaron a LA GACETA que el sargento sufrió quebraduras en sus piernas, y tuvo fuertes golpes en la zona de la cadera y en otras partes del cuerpo.
Contreras vive en Delfín Gallo, está casado y tiene dos hijos. El policía retornaba a su domicilio, ya que a las 8 comenzaba su guardia en la comisaría.
"Está un poco shockeado, pero fuera de peligro. Uno ve cómo quedó el auto, y se da cuenta que se salvó de milagro", dijo un compañero de Contreras.
Luego que se realizaran las pericias al colectivo, la unidad fue recuperada por la empresa de transporte. En tanto, hasta ayer a la tarde, el auto destrozado de Contreras permanecía a un costado de la ruta.
Cuando la Policía lo persiguió, el joven aceleró el colectivo a fondo, fue hacia Alderetes, cruzó la avenida principal de esa ciudad y, cuando tomó una ruta alternativa, chocó de frente con un automóvil conducido por un policía, que sufrió graves lesiones.
El changarín, de 19 años, se subió al colectivo alrededor de las 2. Aprovechó que el chofer de la empresa 140, que cubre el servicio entre San Miguel de Tucumán y Cruz Alta, había descendido unos minutos hasta la boletería de la empresa, dejando el motor en marcha.
El colectivo recorrió unas 20 cuadras antes de que sea divisado por un patrullero de la Policía. El changarín tomó por avenida Brígido Terán, avenida de Los Próceres y avenida Gobernador del Campo, hasta el puente Oscar Barros.
Según comentó una fuente policial, en la terminal de ómnibus se habrían percatado de la situación cuando el chofer regresó y no encontró el colectivo. La empresa de seguridad privada que trabaja en el lugar dio inmediato aviso a la Policía, cuyos efectivos salieron tras la búsqueda del ocasional colectivero.
El patrullero del Comando Radioeléctrico lo alcanzó en el puente Barros, pero el joven aceleró más aún, y tomó por avenida Rivadavia, la principal arteria de Alderetes. Dos equipos de motoristas de la comisaría del lugar se sumaron a la persecución, pero el tamaño del rodado complicaba las posibilidades de obligarlo a detenerse.
El fin del recorrido
El colectivo llegó hasta la rotonda de Los Gutiérrez, y tomó por una ruta alternativa hacia el oeste, retornando a San Miguel de Tucumán.
Recorrió unos dos kilómetros más, y sobrepasó a un camión que viajaba en el mismo sentido, a la altura del cruce de la ruta con la calle San Martín De Porres.
El ómnibus se encontró de frente con un automóvil Volkswagen Gol Country. El impacto fue tremendo. El automovilista sufrió fuertes heridas y fue trasladado de urgencia al Centro de Salud. El auto quedó destruido.
El changarín fue llevado hacia la comisaría de Alderetes. Fuentes policiales indicaron que, aunque aún deben esperar los resultados de los dosajes alcohólicos y de sangre que se le practicaron, era evidente que el muchacho estaba bajo los efectos de alguna sustancia. Al mediodía, fue llevado ante la fiscala de Instrucción de turno, Adriana Giannoni. Según comentó una fuente judicial, la funcionaria solicitaría la detención del muchacho, que por ahora permanece aprehendido.
Desde la Policía informaron que el hombre que conducía el automóvil es un sargento que presta funciones en la comisaría de Güemes, ubicada en la Regional Este. Se trata Luis Edgardo Contreras, de 41 años, que estuvo hasta la siesta internado en el Centro de Salud, y luego fue derivado a un sanatorio de Barrio Norte. En el Centro de Salud informaron a LA GACETA que el sargento sufrió quebraduras en sus piernas, y tuvo fuertes golpes en la zona de la cadera y en otras partes del cuerpo.
Contreras vive en Delfín Gallo, está casado y tiene dos hijos. El policía retornaba a su domicilio, ya que a las 8 comenzaba su guardia en la comisaría.
"Está un poco shockeado, pero fuera de peligro. Uno ve cómo quedó el auto, y se da cuenta que se salvó de milagro", dijo un compañero de Contreras.
Luego que se realizaran las pericias al colectivo, la unidad fue recuperada por la empresa de transporte. En tanto, hasta ayer a la tarde, el auto destrozado de Contreras permanecía a un costado de la ruta.







