Ser un buen espectador tiene sus requisitos

02 Agosto 2009
No hay espectáculo sin público, aseguran los teatristas. Pero muchas veces, esa relación fructífera entre artista y espectador se ve opacada por un comportamiento incorrecto en la platea. Celulares que suenan, ruidos de papeles de caramelos, toses y hasta fotos con flashes en momentos inapropiados, suelen sacar de sus cabales a los protagonistas de una obra o de un espectáculo. Por eso, LA GACETA confeccionó, con la ayuda de directores, actores y músicos, un decálogo del buen espectador.