Filmar, fumar y sacar fotos con flash pueden destruir el clima de una obra

Para los actores y directores, no hay nada más molesto que el ruido insistente de un celular en la platea. "A veces no se presta atención al mensaje de la sala", señaló Víctor Hugo Cortés.

OBRA ACCIDENTADA. Alberto Benegas en una escena de Buk. Una espectadora retrató con flash al actor justo cuando la obra llegaba a su clímax. LA GACETA/OSCAR FERRONATO
OBRA ACCIDENTADA. Alberto Benegas en una escena de "Buk". Una espectadora retrató con flash al actor justo cuando la obra llegaba a su clímax. LA GACETA/OSCAR FERRONATO
02 Agosto 2009
No hay espectáculo sin público. Por eso, para los artistas, la platea es una pieza fundamental dentro de cualquier obra. Sin embargo, no siempre esa liturgia entre uno y otro, es armónica. Muchas veces el público suele comportarse de manera incorrecta dentro del teatro o en un recital. Celulares que suenan, toses estruendosas, ruidos de papeles de golosinas y llegadas tarde, son algunas de las actitudes que más molestan y desconcentran a los artistas arriba del escenario. Ese es el caso de Alfredo Fénik, quien recordó en una entrevista reciente que no hay cosa que moleste más un actor que el celular o la tos. "Si algo se logró con esta veda a causa de la gripe A es que ahora, en las salas, nadie tose. Eso es muy bueno", dijo en tono jocoso, pero con cierto aire de realidad.
Según el director Víctor Hugo Cortés, el público debe ser respetado, mimado y gratificado. "Para eso nada mejor que una buena propuesta teatral que cuide desde la producción al montaje, pasando por una respetable perfomance actoral y sin desatender aquellas medidas que garanticen la comodidad, la seguridad y el regocijo pleno del espectador. Y lo que digo no es menor: los que hacemos teatro independiente vivimos del precio de la entrada, del público. El espectador contento es un espectador que vuelve. Los desencantados no regresan más", señaló.
En este sentido, Cortés reconoció que tiene pocas quejas hacia los espectadores. "En todos mis espectáculos, desde hace muchos años, unos segundos antes del inicio de cada función, reproducimos  por los altoparlantes un preventivo llamado ’mensaje al espectador’. He observado que la mayoría de los teatros ahora también lo hace. Y eso es muy positivo. Sobre todo si tenemos en cuenta que en él se advierte sobre qué cosas están vedadas al público en general: fumar, filmar sin permiso y -por sobre todas las cosas- sacar fotos con flash. La razón es muy sencilla. Una puesta en escena requiere de un cuidado y equilibrado plan de luces. Clima que puede desmoronarse ante el estallido de un flash", dijo. Eso es precisamente lo que sucedió en una de las funciones de la obra "Buk, un retrato de Charles Bukowski", dirigida por Cortés. Según cuenta el director, el actor Alberto Benegas se encontraba en el tramo final de la obra, concentrado en un monólogo en el que habla sobre el orgullo de ser escritor, sentado en un sofá e iluminado por la mortecina luz de una lámpara de pie. "El clima no podía ser más sobrecogedor. El público atento, emocionado y en silencio asistía a la confesión del personaje. En ese instante desde la primera fila una mujer sacó de su cartera una cámara digital y sin mediar palabra -y sin darnos tiempo a impedírselo- disparó una foto con flash. ’Solo quería llevarme un recuerdo’ atinó a decir cuando le suplicamos que guardase la cámara, sin reparar, que una foto con flash, justamente, destruye el logrado clima de la escena y en su recuerdo sólo iba a ver la pálida y chata imagen de un actor sorprendido. Y sobre esto cabe observar que ni siquiera el mejor de los videos logra reproducir el clima que se disfruta en directo con la presencia viva de actores y espectadores", relató Cortés.
Otra de las cosas vedadas a los espectadores es el uso del celular. En casos de que por algún motivo no convenga apagarlos, los celulares deben silenciarse y en caso de sonar, atender la llamada fuera de la sala. "Nos ha tocado algún espectador que, enfrascado con el espectáculo o que no reconociese el timbre de su propio teléfono, lo haya dejado sonar ’in crescendo’ hasta que un chistido reprobador o un codazo oportuno se lo haya advertido", dijo. Y agregó: "prefiero creer que, en todos los casos que he comentado, los espectadores no prestaron atención al mensaje difundido antes de la función de ahí su descuido".

Comentarios