El riesgo pasa ahora por los proyectiles que no explotaron

Dirigentes po­lí­ti­cos de Hamas ase­gu­ran que la liberación de Pa­les­ti­na ya no es más un sueño, sino una realidad. Miembros de la Cruz Roja advierten sobre nuevos peligros.

22 Enero 2009

DAMASCO.- “La liberación de Palestina ya no es más un sueño, sino que se ha convertido en realidad gracias a la constancia de la resistencia en Gaza”, dijo el líder político de Hamas en el exilio, Jaled Mashaal.
Mashaal proclamó ayer una “victoria inequívoca” sobre las fuerzas israelíes en la Franja de Gaza, y señaló que lo sucedido allanará el camino para la “liberación de Jerusalén” y de otros territorios palestinos. También sugirió al nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, y a líderes europeos a considerar como “lecciones necesarias” el apoyo de sus respectivos países a la “agresión israelí”.
Por otra parte, Francia, que jugó un rol importante en poner fin a la guerra en Gaza, indicó que podría estar preparada para sostener conversaciones con Hamas, aun cuando el grupo islamista no reconozca a Israel. En respuesta, la Unión Europea, junto a los otros tres principales mediadores de Oriente Medio -Estados Unidos, Naciones Unidas y Rusia- señalaron que no puede tratar con Hamas hasta que no reconozca a Israel, renuncie a la lucha armada y acepte los acuerdos de paz provisionales firmados por la Organización para la Liberación de Palestina.

Efectos inseperados
Los restos de municiones sin explotar cubren el suelo de zonas pobladas, lo que produce accidentes inesperados. Dos niños fallecieron luego de una explosión sorpresiva a causa de proyectiles que fueron lanzados durante el ataque, muchos de los cuales siguen sin estallar. “Ahora que los combates han cesado y se aventuran de nuevo por las calles todos los que transiten la zona corren el riesgo de morir o resultar heridos por los restos de la guerra”, advirtió Imad Abu Hasirah, de la Cruz Roja (CR).
“El hecho de que Gaza sea la zona más densamente poblada hace que el problema sea todavía más apremiante”, indicó el jefe de la oficina de la CR en la zona, Antoine Grand. La presencia de estas municiones “representa una grave amenaza para la población y para los equipos de rescate que trabajan en el terreno; esto puede frenar el trabajo humanitario y la reconstrucción del territorio”, subrayó Abu Hasirah. (AFP-NA-DPA)

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