En evolución: los números de la "era Falcioni" en Atlético Tucumán

El balance de los 10 partidos dirigidos por el "Emperador" entre el torneo local y la Copa Argentina enciende una mesurada expectativa de cara al próximo semestre.

PASO A PASO. Tomando en cuenta los partidos de Copa Argentina, Falcioni ya dirigió 10 partidos en Atlético, con un saldo total de cuatro triunfos, tres empates y tres derrotas.
PASO A PASO. Tomando en cuenta los partidos de Copa Argentina, Falcioni ya dirigió 10 partidos en Atlético, con un saldo total de cuatro triunfos, tres empates y tres derrotas.
Por Diego Caminos 01 Junio 2026

Resumen para apurados

  • Julio César Falcioni completó 10 partidos como DT de Atlético Tucumán en el torneo local y la Copa Argentina, logrando cuatro triunfos, tres empates y tres derrotas.
  • Este balance de diez partidos dirigidos por el "Emperador", que incluye Copa Argentina y torneo local, muestra una evolución en el juego y la regularidad del equipo norteño.
  • Estos resultados generan una mesurada expectativa de cara al próximo semestre, donde el club tucumano buscará consolidar su evolución y aspirar a mejores clasificaciones.
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Casi por un capricho del fixture, la participación de Atlético Tucumán en el torneo Apertura se dividió en dos grandes ciclos de ocho partidos cada uno. La primera mitad representó la era “pre Falcioni” (siete encuentros al mando de Hugo Colace y uno bajo el interinato de Ramiro González). En la otra mitad, los ocho partidos restantes configuraron el ciclo de Julio César Falcioni al frente del “Decano”. Aunque el cierre del semestre dejó mejores sensaciones desde lo futbolístico, el desglose numérico crudo demuestra que las diferencias estadísticas entre ambas eras todavía no son determinantes.

La etapa previa al desembarco del “Emperador” dejó un balance de cinco derrotas, dos empates y una sola victoria en esos ocho partidos iniciales. En limpio: apenas cinco puntos sobre 24 en juego, lo que equivale a un 20,83% de efectividad. Esa magra cosecha depositó al equipo en el 13° escalón de la zona A de la Liga Profesional.

En cuanto al arco propio y ajeno, el equipo recibió 10 goles en contra y anotó nueve a favor (cuatro de ellos de penal), arrojando una diferencia de gol de -1. En este lapso, el argumento ofensivo fue casi exclusivamente individual: Leandro Díaz fue el goleador absoluto con cuatro tantos, siendo el único jugador del plantel que convirtió en más de una ocasión.

La “era Falcioni”

El nuevo ciclo inició formalmente con un empate 1-1 ante Aldosivi en el Monumental José Fierro. En sus ocho partidos por el torneo local, el “Emperador” registró tres derrotas, tres empates y dos victorias, lo que significó una cosecha de nueve puntos y un 37,5% de efectividad.

En ese tramo liguero, el “Decano” marcó seis goles y recibió siete, repitiendo exactamente la misma diferencia de gol (-1) y la misma posición final en la tabla (13°) que en el ciclo anterior, sumando apenas cuatro puntos más que en la primera mitad.

Sin embargo, para dimensionar correctamente las estadísticas es necesario analizar el contexto del fixture que afrontó el entrenador en la segunda mitad. Si bien tuvo compromisos en los papeles más accesibles de local (como recibir a Aldosivi, Gimnasia, Banfield o Tigre), también debió sortear paradas de alto riesgo contra Argentinos, Rosario Central y River, con el valor agregado de haber asumido el cargo casi sin margen de entrenamiento para conocer a sus dirigidos.

Por otro lado, la estadística global se modifica sustancialmente al incorporar el desempeño del entrenador en la Copa Argentina. Falcioni ganó los dos partidos que dirigió en el certamen federal: un ajustado 2-1 sobre Sportivo Barracas en 32avos de final y un sólido 3-0 ante Talleres de Córdoba en Rosario por los 16avos. Al unificar ambas competencias, el registro del DT se eleva a cuatro victorias en 10 partidos dirigidos, con 11 goles a favor y ocho en contra.

Solidez y variantes

Más allá de la frialdad de los números, el proceso actual exhibe variables a tener en cuenta. Bajo la conducción de Falcioni, el equipo se hizo fuerte como local en 25 de Mayo y Chile, donde todavía no conoció la derrota, y todas las caídas sufridas en el torneo liguero fueron apenas por un gol de diferencia. A esto se le suma un hito histórico para la institución: la primera victoria en Primera División frente a River en el Monumental de Núñez, un resultado que toma aún más importancia teniendo en cuenta que se quebró una racha que parecía interminable de 464 días sin ganar como visitante.

La fisonomía ofensiva también mostró una evolución en la distribución del gol. A los dos gritos del “Loco” Díaz en esta etapa se le acoplaron los dobletes de Clever Ferreira, Franco Nicola y Renzo Tesuri, repartiendo la responsabilidad en el frente de ataque.

De esta manera, aunque el crecimiento aritmético en la tabla local parezca menor, esos cuatro puntos de luz respecto del inicio sirven para engrosar el promedio y dar aire en la tabla anual. Las señales positivas se proyectan hacia el segundo semestre, en el que Falcioni ya no trabajará sobre un plantel heredado, sino que dispondrá de un mercado de pases y de una pretemporada completa para moldear el equipo algo más a medida de su idea táctica.

La expectativa es mesurada pero real: seguir sumando en el certamen doméstico y sostener la ilusión en la Copa Argentina, con el cruce contra Independiente por los octavos de final como próximo objetivo.

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