- Por primera vez, en 50 años, volvió la moda a la Casa Blanca. Michelle Obama es la mujer más visible y respetada en el mundo, y rápidamente se convirtió en un modelo ejemplar e ícono de la moda internacional. La diseñadora de joyas Loree Rodkin fue seleccionada para momentos clave de la vida pública de la esposa del mandatario: la noche de las elecciones, los dos conciertos inaugurales y el baile de la noche del martes. Todas las piezas que lució Michelle en el baile (foto) pasarán a integrar la colección permanente de Smithsonian Museum. Además, del total de 10 bailes oficiales a los que asistió la pareja presidencial, hubo otras celebraciones privadas en Washington. Gracias a un permiso especial, bares y restaurantes pudieron vender alcohol hasta altas horas de la madrugada.
- Unos 300 indigentes pudieron presenciar, con los lujos que merecía la ocasión, la investidura de Obama. El "mago del cuento de hadas" fue el empresario Earl Stafford, que invirtió U$S 1,6 millón para vestirlos y alojarlos en el gran hotel Marriott, en el centro de Washington. Les dio trajes de etiqueta y vestidos de noche; contrató a músicos y organizó un baile para aquellos que jamás podrían haber imaginado que participarían de la histórica festividad. Y se fotografiaron al lado de una imagen de cartón del mandatario.

- El senador Ted Kennedy, que lucha contra un cáncer maligno de cerebro desde mayo, fue dado ayer de alta del hospital después de sufrir un desmayo durante el almuerzo en el Congreso, el martes, en honor al nuevo presidente. Kennedy, de 76 años, es el último hermano sobreviviente del asesinado ex presidente John F. Kennedy.





