La lluvia no enfrió la ilusión de 6.000 postulantes
La falta de experiencia, el acomodo y las pasantías siguen causando inquietud a los jóvenes que buscan una oportunidad laboral estable. La amplia respuesta a la oferta laboral desafía las estadísticas oficiales sobre la desocupación. Sueños y objetivos compartidos.
10 Junio 2008 Seguir en 
“Yo quiero seguir pedaleando para encontrar un empleo estable, pero tengo que luchar contra algunos fantasmas: por ejemplo, el de que todo está arreglado o la falta de experiencia”. Christian Pérez habló con LA GACETA mientras llenaba una de las 6.000 solicitudes que ayer distribuyó el Supercenter Wal-Mart durante la convocatoria lanzada para cubrir 170 puestos en su filial en Tucumán.
Pérez, de 30 años, trabaja actualmente en una mensajería, y dijo que quiere encontrar un empleo más estable, que le garantice aportes y un futuro digno.
“Nadie tiene que desesperarse porque todos tendrán igualdad de oportunidades”, respondió Roberto Bianco, gerente distrital del hipermercado que se habilitará en noviembre. Parado a la puerta del Garden Park Hotel, Bianco organizaba el ingreso de las personas a las entrevistas laborales. Muchos de ellos esperaron la oportunidad desde el domingo último, tomando mate dentro de una carpa, desafiando al frío y a la lluvia de ayer a la madrugada.
Nahuel Paloma, de 21 años, fue uno de los que se apostó en la zona del parque 9 de Julio en la tarde del domingo. “Había chicos que, con tres talonarios organizaron la hilera para que nadie se nos colara, pero se largó la lluvia y se mezclaron los recién llegados con los que estábamos desde el día anterior”, relató este estudiante de Ingeniería en Sistemas que se postuló como repositor en el supermercado.
Durante las primeras horas de ayer se observó una masiva concentración de postulantes, en su mayoría jóvenes. Poco después del mediodía de ayer, sólo algunos se quedaron en la zona esperando ser entrevistados. Otros depositaron sus solicitudes en una urna, considerada el cofre de la felicidad. Así lo describió Lorena, de 20 años, que se postuló para auxiliar de oficina. “Es la primera vez que salgo a buscar empleo”, reconoció. Bianco apuntó que los postulantes que no fueron entrevistados quedarán registrados en un banco de datos para ser convocados de acuerdo con su perfil.
La ilusión por el trabajo no era propiedad exclusiva de los jóvenes. “Tengo el mismo sueño que ellos de encontrar trabajo como repositora o como oficinista”, confesó Elsa Aída Díaz, que hasta el año pasado se ocupó como preceptora estudiantil. Cerca de ella, Cristina (31 años) indicó que concurrió a la convocatoria para salir de la informalidad. Acotó que hace seis años que trabaja en negro y que, a medida que pasan los años, más difícil le resulta la búsqueda. “Todos los lunes recorro la ciudad dejando mi curriculum en todos lados, pero no encuentro empleo”, añadió. Con 27 años y dos hijos, Mónica se aproximó a la charla para dar su testimonio. “Trabajo te dan, pero sólo con pasantías por tres meses. Sólo tenés cobertura de ART, pero nada de aportes ni otros beneficios sociales”, señaló.
La convocatoria de ayer, al igual que otras promovidas por supermercados, arroja un duro golpe para las estadísticas oficiales.
El desempleo sigue siendo elevado en Tucumán, señalaron los jóvenes consultados por LA GACETA. Según la última estimación oficial, sólo en el Gran San Miguel de Tucumán hay cerca de 22.000 jóvenes desocupados (sobre un total de 30.000 casos). De hecho, desde Wal-Mart no esperaban una convocatoria tan masiva, por el hecho de que hay muchas cadenas de supermercados instaladas en la provincia. La empresa, como requisito, requirió estudios secundarios completos. “Para algunos chicos puede ser el mayor de sus logros, pero para el mercado laboral es cada vez más exigente y, por eso, el secundario es una base minimísima”, indicó Graciela Chamut, experta en Gestión de Recursos Humanos.
La falta de experiencia es una constante entre los jóvenes de entre 18 y 25 años. “Hay muchos chicos que tienen un buen perfil y una actitud positiva para encarar una tarea”, planteó Chamut como punto de partida para salir a buscar un trabajo.
Pérez, de 30 años, trabaja actualmente en una mensajería, y dijo que quiere encontrar un empleo más estable, que le garantice aportes y un futuro digno.
“Nadie tiene que desesperarse porque todos tendrán igualdad de oportunidades”, respondió Roberto Bianco, gerente distrital del hipermercado que se habilitará en noviembre. Parado a la puerta del Garden Park Hotel, Bianco organizaba el ingreso de las personas a las entrevistas laborales. Muchos de ellos esperaron la oportunidad desde el domingo último, tomando mate dentro de una carpa, desafiando al frío y a la lluvia de ayer a la madrugada.
Nahuel Paloma, de 21 años, fue uno de los que se apostó en la zona del parque 9 de Julio en la tarde del domingo. “Había chicos que, con tres talonarios organizaron la hilera para que nadie se nos colara, pero se largó la lluvia y se mezclaron los recién llegados con los que estábamos desde el día anterior”, relató este estudiante de Ingeniería en Sistemas que se postuló como repositor en el supermercado.
Durante las primeras horas de ayer se observó una masiva concentración de postulantes, en su mayoría jóvenes. Poco después del mediodía de ayer, sólo algunos se quedaron en la zona esperando ser entrevistados. Otros depositaron sus solicitudes en una urna, considerada el cofre de la felicidad. Así lo describió Lorena, de 20 años, que se postuló para auxiliar de oficina. “Es la primera vez que salgo a buscar empleo”, reconoció. Bianco apuntó que los postulantes que no fueron entrevistados quedarán registrados en un banco de datos para ser convocados de acuerdo con su perfil.
La ilusión por el trabajo no era propiedad exclusiva de los jóvenes. “Tengo el mismo sueño que ellos de encontrar trabajo como repositora o como oficinista”, confesó Elsa Aída Díaz, que hasta el año pasado se ocupó como preceptora estudiantil. Cerca de ella, Cristina (31 años) indicó que concurrió a la convocatoria para salir de la informalidad. Acotó que hace seis años que trabaja en negro y que, a medida que pasan los años, más difícil le resulta la búsqueda. “Todos los lunes recorro la ciudad dejando mi curriculum en todos lados, pero no encuentro empleo”, añadió. Con 27 años y dos hijos, Mónica se aproximó a la charla para dar su testimonio. “Trabajo te dan, pero sólo con pasantías por tres meses. Sólo tenés cobertura de ART, pero nada de aportes ni otros beneficios sociales”, señaló.
La convocatoria de ayer, al igual que otras promovidas por supermercados, arroja un duro golpe para las estadísticas oficiales.
El desempleo sigue siendo elevado en Tucumán, señalaron los jóvenes consultados por LA GACETA. Según la última estimación oficial, sólo en el Gran San Miguel de Tucumán hay cerca de 22.000 jóvenes desocupados (sobre un total de 30.000 casos). De hecho, desde Wal-Mart no esperaban una convocatoria tan masiva, por el hecho de que hay muchas cadenas de supermercados instaladas en la provincia. La empresa, como requisito, requirió estudios secundarios completos. “Para algunos chicos puede ser el mayor de sus logros, pero para el mercado laboral es cada vez más exigente y, por eso, el secundario es una base minimísima”, indicó Graciela Chamut, experta en Gestión de Recursos Humanos.
La falta de experiencia es una constante entre los jóvenes de entre 18 y 25 años. “Hay muchos chicos que tienen un buen perfil y una actitud positiva para encarar una tarea”, planteó Chamut como punto de partida para salir a buscar un trabajo.








