La falta de definiciones afecta los negocios en la City
La parálisis de la comercialización de granos por parte de un segmento importante de productores generó en el sector una especie de crisis financiera, que impactó de lleno en la City tucumana. En el actual contexto los productores se ven obligados a pagar más caro por el dinero.
08 Junio 2008 Seguir en 
A casi 90 días del inicio del paro agrario, los efectos de tan larga protesta se perciben en distintos ámbitos. Como era de suponerse, la parálisis de la comercialización de granos por parte de un segmento importante de productores generó en el sector una especie de crisis financiera, que impactó de lleno en la City tucumana.
"Por un lado, se observan problemas en el sector de financiamiento informal, no bancario, que opera fundamentalmente a través del descuento de cheques, en este caso, de cañeros o de sojeros, que esperaban las cosechas la posterior venta de sus producciones para levantar estos documentos", comentó el analista bursátil Damián Valenzuela Mayer. "Los agricultores recurrían a este financiamiento y pagaban tasas del 2% al 3% mensual más impuestos, o sea que se iba a entre 4,4% y 5,2%. Esto generaba que el fondeo para este financiamiento provenga de inversores que cobraban tasas del 1,5% al 2%. La cadena de pagos no se ha roto todavía, porque los cañeros y los sojeros están pagando los intereses, pero piden nuevos plazos, de entre tres y seis meses", subrayó el experto.
Según Valenzuela Mayer, en el actual contexto los productores se ven obligados a pagar más caro por el dinero, con tasas que varían del 4% al 5% más impuestos (entre 6,2% y 8,2% mensual). "Estos valores son exorbitantes, pero ocurre que los inversores les están reclamando a los prestamistas entre 3% y 4% por el fondeo", recalcó. Esta situación se genera porque los bancos elevaron sus tasas de plazo fijo a entre 14% y 17% (antes se ubicaban cerca del 8%). "El razonamiento del inversor es que si antes compraba un cheque de un pequeño cañero y recibía a cambio un 18%, y luego tenía que esperar meses para cobrarlo, ahora es más conveniente poner el dinero en el banco a 30 días a una tasa similar", subrayó.
La suba de tasas de plazo fijo tiene por objeto evitar la fuga de fondos de los bancos, que se produce, en parte, porque hay cierta desconfianza en el sistema económico y en el Gobierno nacional, y porque los referentes del paro agrario demandan fondos para hacer frente a sus costos operativos, en el marco de la inactividad del sector.
Otro factor que afecta los negocios financieros es la incertidumbre que provoca el riesgo de cobranza de los préstamos, dado que no se descarta que un cañero se manifieste insolvente, o que el sojero no hay podido liquidar sus exportaciones.
"Una de las consecuencias del momento actual que se vive en la City es la posible caída de los intermediarios financieros, a quienes les retirarán el fondeo si es que los cañeros o los sojeros no pueden afrontar sus deudas. La segunda es que habrá poca liquidez en la plaza para financiar, ya que se priorizará el dinero en mano y no en actividades riesgosas", destacó Valenzuela Mayer.
El especialista dejó en claro que el Banco Central está ocupado en mantener bajo el dólar, pero aclaró que hay elementos internos y exógenos que harán que el billete verde se reposicione en el mediano plazo.
"La crisis del campo generó especulación contra el modelo económico, que se percibe a través del movimiento en el tipo de cambio y en el hecho de que se quieran retirar los depósitos bancarios por rumores tontos de un posible nuevo corralito", dijo Valenzuela Mayer.
Las tasas suben y, por lo tanto, no se puede dar un crédito "sano" al 14% anual. En realidad, según operadores financieros, se cortó por el momento el otorgamiento de créditos de todo tipo. Una fuentes del sector bancario aseguró que se suspendieron los préstamos hipotecarios y personales, y deslizó que hoy por hoy los bancos sólo financian a través de giros en descubiertos, con tasas que van del 26% al 52%, según la entidad, el monto y el cliente que se trate.
Los operadores afirman que el desequilibrio en el sistema financiero -sin créditos hipotecarios- también ocasionó una retracción en la compra-venta de inmuebles, debido a que se contrajo la demanda real en este sector.
"Por un lado, se observan problemas en el sector de financiamiento informal, no bancario, que opera fundamentalmente a través del descuento de cheques, en este caso, de cañeros o de sojeros, que esperaban las cosechas la posterior venta de sus producciones para levantar estos documentos", comentó el analista bursátil Damián Valenzuela Mayer. "Los agricultores recurrían a este financiamiento y pagaban tasas del 2% al 3% mensual más impuestos, o sea que se iba a entre 4,4% y 5,2%. Esto generaba que el fondeo para este financiamiento provenga de inversores que cobraban tasas del 1,5% al 2%. La cadena de pagos no se ha roto todavía, porque los cañeros y los sojeros están pagando los intereses, pero piden nuevos plazos, de entre tres y seis meses", subrayó el experto.
Según Valenzuela Mayer, en el actual contexto los productores se ven obligados a pagar más caro por el dinero, con tasas que varían del 4% al 5% más impuestos (entre 6,2% y 8,2% mensual). "Estos valores son exorbitantes, pero ocurre que los inversores les están reclamando a los prestamistas entre 3% y 4% por el fondeo", recalcó. Esta situación se genera porque los bancos elevaron sus tasas de plazo fijo a entre 14% y 17% (antes se ubicaban cerca del 8%). "El razonamiento del inversor es que si antes compraba un cheque de un pequeño cañero y recibía a cambio un 18%, y luego tenía que esperar meses para cobrarlo, ahora es más conveniente poner el dinero en el banco a 30 días a una tasa similar", subrayó.
La suba de tasas de plazo fijo tiene por objeto evitar la fuga de fondos de los bancos, que se produce, en parte, porque hay cierta desconfianza en el sistema económico y en el Gobierno nacional, y porque los referentes del paro agrario demandan fondos para hacer frente a sus costos operativos, en el marco de la inactividad del sector.
Otro factor que afecta los negocios financieros es la incertidumbre que provoca el riesgo de cobranza de los préstamos, dado que no se descarta que un cañero se manifieste insolvente, o que el sojero no hay podido liquidar sus exportaciones.
"Una de las consecuencias del momento actual que se vive en la City es la posible caída de los intermediarios financieros, a quienes les retirarán el fondeo si es que los cañeros o los sojeros no pueden afrontar sus deudas. La segunda es que habrá poca liquidez en la plaza para financiar, ya que se priorizará el dinero en mano y no en actividades riesgosas", destacó Valenzuela Mayer.
El especialista dejó en claro que el Banco Central está ocupado en mantener bajo el dólar, pero aclaró que hay elementos internos y exógenos que harán que el billete verde se reposicione en el mediano plazo.
"La crisis del campo generó especulación contra el modelo económico, que se percibe a través del movimiento en el tipo de cambio y en el hecho de que se quieran retirar los depósitos bancarios por rumores tontos de un posible nuevo corralito", dijo Valenzuela Mayer.
Las tasas suben y, por lo tanto, no se puede dar un crédito "sano" al 14% anual. En realidad, según operadores financieros, se cortó por el momento el otorgamiento de créditos de todo tipo. Una fuentes del sector bancario aseguró que se suspendieron los préstamos hipotecarios y personales, y deslizó que hoy por hoy los bancos sólo financian a través de giros en descubiertos, con tasas que van del 26% al 52%, según la entidad, el monto y el cliente que se trate.
Los operadores afirman que el desequilibrio en el sistema financiero -sin créditos hipotecarios- también ocasionó una retracción en la compra-venta de inmuebles, debido a que se contrajo la demanda real en este sector.
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