El coloso de Airbus tuvo un exitoso debut

El viaje inaugural del A380 se inició en el aeropuerto Changi, de Singapur, y le llevó unas siete horas llegar a Sydney, Australia. Singapore Airlines estrenó su última adquisición, para delirio de los pasajeos y de los fanáticos de la aviación. Los vuelos regulares comenzarán mañana. Para 2008.

VARIANTE. Esta unidad presenta un confort adicional en la primera clase.  REUTERS
VARIANTE. Esta unidad presenta un confort adicional en la primera clase. REUTERS
26 Octubre 2007
SINGAPUR.- El Airbus A380, el avión comercial más grande del mundo, realizó ayer con éxito su viaje inaugural de Sydney a Singapur, un año después de la fecha prevista originalmente. El nuevo gigante, que releva al Boeing 747 como el avión de pasajeros más grande del mundo, inició ayer desde el aeropuerto Changi, a las 8.16. Con 455 pasajeros más tripulación a bordo, cubrió el recorrido de 6.300 kilómetros entre Sydney y Singapur en unas siete horas.
Singapore Airlines (SA), la primera empresa del mundo poseedora del coloso, anunció que hoy realizará el viaje de regreso y que, a partir de mañana, quedará habilitada en forma regular esta ruta. En el primer trimestre de 2008 se sumarán vuelos del A380 a Londres, dijo un vocero de la aerolínea asiática. SA debe recibir otros cinco A380 el año próximo. La aerolínea planea introducir al A380 en vuelos de larga distancia a Tokio y San Francisco, a partir de 2008.

Suave y silencioso
El superjumbo se abrió paso a través de una capa de nubes bajas, y sobrevoló el famoso puerto de Sydney antes de tocar tierra en horario. El húmedo calor australiano no hizo mella en el ánimo de los pasajeros, que descendieron entusiasmados de la aeronave, ante la mirada de cientos de empleados del aeropuerto y de fanáticos de la aviación. "Fue un vuelo increíblemente tranquilo. La tripulación lo convirtió todo en una fiesta", dijo Ross Greenwood, un periodista de la cadena de televisión australiana Channel Nine. "La comida fue de lujo en primera clase, pero incluso las personas de la clase económica comieron filetes", añadió. El mayor de los pasajeros -provenientes de 35 países- tenía 91 años y el menor apenas diez meses. "Fue un despegue muy suave, y mucho más silencioso que el de un 747", señaló Rainer Silhavy. La casa francesa Givenchy fue la responsable de que los pasajeros pudieran comer en vajilla de porcelana y beber en copas de cristal.
El comandante Robert Ting estuvo acompañado por otros tres pilotos y por 30 tripulantes. "Esta aeronave posee la última tecnología: por ejemplo, viene con un plan de vuelo electrónico a través del cual tenemos manuales electrónicos a bordo; ya no tenemos que cargar las copias en papel", explicó.
El A380 tiene una capacidad original para más de 800 pasajeros, pero SA lo ha configurado para 470 en los dos pisos de la nave, esperando atraer a más pasajeros de alto poder adquisitivo. Esta versión presenta cabinas de primera clase con camas. Airbus entregó el superjumbo a SA este mes, luego de dos años de retrasos por problemas en el cableado, lo que provocó severas pérdidas al fabricante aeronáutico y la eliminación de 10.000 puestos de trabajo. (Reuter-AFP-NA-DPA)