Resumen para apurados
- El sistema de salud argentino incorpora balanzas de bioimpedancia para detectar diabetes tipo 2 y obesidad de forma no invasiva mediante la medición de la grasa visceral.
- El aparato usa impulsos eléctricos leves para medir grasa y músculo. Su eficacia impulsó a que obras sociales argentinas comiencen a cubrir su costo bajo indicación médica.
- Esta tecnología revoluciona la medicina preventiva al permitir intervenciones tempranas con dieta y ejercicio, evitando complicaciones graves antes de que el peso sea visible.
La balanza de bio-escaneo o de bioimpedancia es mucho más que un aparato para calcular el peso. Su función de escaneo cambió la medicina preventiva. Muchas personas tienen un peso normal según el Índice de Masa Corporal, pero el parámetro no distingue entre 100 kilos de músculo y 100 de grasa. El bio-escaneo transparenta porque permite ver qué hay bajo la piel sin necesidad de procedimientos invasivos. Así, puede detectar una obesidad oculta por un porcentaje de grasa peligrosamente alto, permitiendo prevenir enfermedades cardiovasculares antes de que el peso sea un problema visible.
En Argentina, muchas obras sociales o prepagas ya están empezando a cubrir o reintegrar parte del costo de estos dispositivos si son indicados por un nutricionista para el tratamiento de enfermedades metabólicas. En este sentido es el punto más relevante para la salud pública actual, ya que permite intervenir con dieta y ejercicio antes de que la pérdida de músculo cause una caída incapacitante.
Incluso la precisión que brinda permite identificar la Diabetes Tipo 2, ya que distingue la grasa visceral (la que rodea los órganos), que es la que más resistencia a la insulina genera.
¿Cómo funcionan?
Las balanzas bioescaneadoras utilizan una tecnología llamada “Análisis de Impedancia Bioeléctrica” (BIA). El paciente debe subirse, generalmente descalzo, la báscula envía una corriente eléctrica imperceptible y de muy baja intensidad a través del cuerpo. El agua conduce la electricidad fácilmente, y son los músculos los que tienen mucha agua, mientras que la grasa actúa como una resistencia.
La balanza mide cuánto tarda la corriente en completar el circuito y, mediante algoritmos, calcula los porcentajes. Lo que mide además del peso, según el modelo, es: porcentaje de grasa corporal, masa muscular, agua corporal total, masa ósea, grasa visceral y tasa metabólica basal.







