26 Octubre 2007 Seguir en 
SYDNEY.- “Es un honor para nosotros contar con ustedes a bordo de este primer vuelo comercial. Relájense y disfruten”, dijo poco después del despegue el piloto y comandante Robert Ting, entre los aplausos de los pasajeros. Con un menú a base de caviar, magret de pato con cerezas negras o vaca en wok con pimienta de Java, preparado por dos chefs a bordo, todo regado con un champán Dom Pérignon Rosado 1996, los 455 pasajeros del vuelo SQ380 tuvieron un disfrute adicional. Los viajeros pagaron entre 560 y 100.380 dólares por el viaje, tras pujar por los pasajes en una subasta benéfica.
El cliente más generoso, Julian Hayward, un británico residente en Sydney, pagó 73.000 euros por dos suites en primera. Hayward ocupaba ayer el asiento 1A. Thomas Lee, llegado de California, que vivió hace 37 años el vuelo inaugural del Boeing 747, indicó que el A380 constituye un inmenso paso hacia adelante. (DPA)
El cliente más generoso, Julian Hayward, un británico residente en Sydney, pagó 73.000 euros por dos suites en primera. Hayward ocupaba ayer el asiento 1A. Thomas Lee, llegado de California, que vivió hace 37 años el vuelo inaugural del Boeing 747, indicó que el A380 constituye un inmenso paso hacia adelante. (DPA)








