Movía mucho dinero pero no tenía para comer

González vivía como alguien muy pobre.

15 Agosto 2007
La casa del pasaje Brandsen 2.583, donde vivía José Ignacio González, casi no tiene muebles; la ropa está colgada de una viga y en la cama no hay sábanas. A los pesquisas les parece imposible que el hombre, desaparecido desde el 13 de julio, haya manejado importantes sumas de dinero. González, de 56 años, es empleado de la Secretaría de Educación y su salario alcanza los $ 1.200. A veces no tenía para comer, según sus vecinos, pero en una de sus cuentas bancarias se registraron movimientos de unos $ 600.000 diarios. La fiscal Adriana Giannoni busca determinar el origen y el destino de esos fondos, para comprobar si está ante un caso de lavado de dinero. Si lo confirma, la causa pasará a la Justicia Federal.