Tenía cuentas por $ 600.000, pero vivía pobremente

En la humilde vivienda de González casi no hay muebles, y algunos vecinos aseguraron que al hombre a veces no le alcanzaba para comer. "Era uno de los primeros en hacer fila para cobrar su sueldo", dijo un compañero. Una misteriosa visita a sus allegados. Sorpresa.

¡AL FIN LIBRES! Voluntarios de una organización que defiende los derechos de los animales rescataron a los perros que quedaron en la casa de González. LA GACETA/ JORGE OLMOS SGROSSO
¡AL FIN LIBRES! Voluntarios de una organización que defiende los derechos de los animales rescataron a los perros que quedaron en la casa de González. LA GACETA/ JORGE OLMOS SGROSSO
15 Agosto 2007
En este misterioso caso hay una sola certeza: es prácticamente imposible que José Ignacio González haya manejado las sumas de dinero que se encontraron en las cuentas bancarias que estaban a su nombre. El desaparecido, de 56 años, trabajaba en la Secretaría de Educación hace más de 15 años. Hasta 2003, estuvo en el Departamento Jurídico y de allí fue trasladado al Departamento de Personal de la misma repartición. Según confirmó un funcionario, pertenecía a la categoría 19 y su salario alcanzaba los $ 1.200.
La desaparición de González fue denunciada el 23 de julio por sus compañeros de trabajo, 10 días después de haber sido visto por última vez.
El subcomisario Miguel Gómez, cuando ingresó a la vivienda de pasaje Brandsen 2.583 encontró que González vivía precariamente. "La poca ropa que tenía estaba colgada en una viga. No tenía sábanas y en el lugar que inspeccionamos casi no había muebles. Parecía la vivienda de una persona pobre y no de una que tiene cuentas en las que se movilizan semejantes sumas de dinero", indicó el investigador.Al jefe de Seguridad Personal también le llamó la atención que viviera en una pequeña habitación con unos 20 perros. Ayer, después de 20 días de estar encerrados, los voluntarios del Centro de Adaptación y Reubicación Animal (Cenara) los liberaron.
Los vecinos del empleado de Educación sostienen que jamás se imaginaron que el desaparecido tuviera cuentas en las que se movían semejantes sumas de dinero.
"La verdad es que no podemos creerlo. Quedamos petrificados cuando lo supimos, porque su vida no tiene nada que ver con el dinero que se dice que manejaba. Mucha gente lo invitaba a comer, porque sabían que no tenía ni un peso", explicó Florencia, una vecina de Barrio Jardín, que dijo que teme identificarse porque considera que en este caso está involucrada gente "pesada".
Los habitantes de la zona juran que a fines de junio, días antes de que desapareció González, dos corpulentos hombres, que se trasladaban en una lujosa camioneta cuatro por cuatro, fueron a buscarlo. Como no lo encontraron, les preguntaron a los vecinos cuál era su movimiento. "No tengo dudas de que eran hombres que son contratados para asustar a los deudores. Varios los vimos y se lo dijimos a los policías. Sabemos que ellos están en su búsqueda", dijo un vecino que se negó a dar su nombre.

Endeudado
Los compañeros de trabajo de González tampoco pueden creer la información sobre los miles de pesos que se manejaban en su cuenta. "Es imposible, porque a varios de nosotros nos pedía que le saquemos préstamos de $ 1.000 para que pague sus deudas. Era una persona ahogada financieramente y la última vez que lo vieron, fue cuando se reunió con una persona para solicitar un crédito", explicó Julio H.Luis Costas, uno de los compañeros que denunciaron la desaparición de González, indicó que en Educación todos están sorprendidos con lo que se está informando. "Tenía más necesidades que cualquiera de nosotros. Era el típico empleado que hacía cola un día antes de que se formalizara el pago de los sueldos. Jamás se mostró como un hombre adinerado", expresó.
Costas recalcó que González nunca aparentó ser un prestamista en el lugar de trabajo. "Ahí, como en cualquier repartición pública, las personas necesitan permanentemente de algún crédito para poder subsistir. Pero él jamás ofreció prestar dinero a sus compañeros que, por la situación que se vive, siempre están necesitando dinero", concluyó.