21 Julio 2007 Seguir en 
Que sí, que no, y otra vez que sí, y otra vez que no. Luis Pichinetti estuvo a punto de declarar ayer a la tarde, y de confesar que fue el autor del crimen según trascendió, pero a último momento se retractó y prefirió el silencio.
Durante la mañana, Pichinetti fue llevado a Tribunales para una sesión de terapia psicológica. Durante la misma el hombre comenzó a llorar y, pasadas las 14, le dijo a la perito que quería declarar. El hombre habría contado varios detalles de lo sucedido, pero por el secreto profesional, la psicóloga no puede revelar nada de lo que conversó con el imputado. Ante la insistencia de Pichinetti, la perito se comunicó con la fiscal Adriana Giannoni, quien aún se encontraba trabajando en Tribunales. Como su abogado Roberto Flores le había dicho que aún no estaba en condiciones de prestar testimonio, Pichinetti le revocó el poder y pidió declarar con el defensor oficial César Picón. Pero cuando, a las 18, se presentó ante la fiscal dijo sentirse mal, que estaba mareado, y decidió que prefería no prestar testimonio. Incluso pidió dejar de ser asistido por Picón, y volvió a firmar el poder para que Flores sea su abogado. Fue una tarde de idas y vueltas y de expectativas en Tribunales. "No entiendo qué fue lo que pasó", dijo Flores, aún tenso por lo sucedido. "Mi defendido no va a confesar nada, porque él no mató a (José) Salas", agregó el abogado.
Para la Justicia, a esta altura de la investigación, la declaración de Pichinetti no es imprescindible ya que, según trascendió, habría varias pruebas sobre su participación como autor del crimen, y la de la instigación de Silvia Lai, la esposa de la víctima. La fiscal Giannoni tiene 10 días para pedir la prisión preventiva contra ambos, a quienes acusará por homicidio agravado por la premeditación y la alevosía, por lo que enfrentarán la pena de prisión perpetua. El plazo se cumple a fin de mes.
No es la primera vez que Pichinetti habla sobre lo sucedido con Salas. Ya lo hizo el lunes, cuando lo detuvieron. Pero, como sus dichos no fueron en sede judicial, la declaración no es válida.
Durante la mañana, Pichinetti fue llevado a Tribunales para una sesión de terapia psicológica. Durante la misma el hombre comenzó a llorar y, pasadas las 14, le dijo a la perito que quería declarar. El hombre habría contado varios detalles de lo sucedido, pero por el secreto profesional, la psicóloga no puede revelar nada de lo que conversó con el imputado. Ante la insistencia de Pichinetti, la perito se comunicó con la fiscal Adriana Giannoni, quien aún se encontraba trabajando en Tribunales. Como su abogado Roberto Flores le había dicho que aún no estaba en condiciones de prestar testimonio, Pichinetti le revocó el poder y pidió declarar con el defensor oficial César Picón. Pero cuando, a las 18, se presentó ante la fiscal dijo sentirse mal, que estaba mareado, y decidió que prefería no prestar testimonio. Incluso pidió dejar de ser asistido por Picón, y volvió a firmar el poder para que Flores sea su abogado. Fue una tarde de idas y vueltas y de expectativas en Tribunales. "No entiendo qué fue lo que pasó", dijo Flores, aún tenso por lo sucedido. "Mi defendido no va a confesar nada, porque él no mató a (José) Salas", agregó el abogado.
Para la Justicia, a esta altura de la investigación, la declaración de Pichinetti no es imprescindible ya que, según trascendió, habría varias pruebas sobre su participación como autor del crimen, y la de la instigación de Silvia Lai, la esposa de la víctima. La fiscal Giannoni tiene 10 días para pedir la prisión preventiva contra ambos, a quienes acusará por homicidio agravado por la premeditación y la alevosía, por lo que enfrentarán la pena de prisión perpetua. El plazo se cumple a fin de mes.
No es la primera vez que Pichinetti habla sobre lo sucedido con Salas. Ya lo hizo el lunes, cuando lo detuvieron. Pero, como sus dichos no fueron en sede judicial, la declaración no es válida.
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