10 Junio 2007 Seguir en 
ROMA.- Protegido por un imponente dispositivo de seguridad, en una ciudad blindada con helicópteros que sobrevolaban constantemente el casco histórico, luego de la entrevista con el Papa, Bush se reunió con el jefe de gobierno italiano, Romano Prodi, en Palacio Chigi, sede de la jefatura de Gobierno.
Bush y Prodi quisieron recalcar el clima cordial y de amistad existente entre las dos naciones. “Les agradezco la presencia en Afganistán y el apoyo que han dado para la crisis en Líbano”, declaró Bush durante una conferencia de prensa conjunta con el premier. Italia se comprometió a asumir el mando de la misión de la ONU en Líbano, tras la guerra que libraron el año pasado el ejército israelí y la milicia chiíta libanesa Hezbollah. “Estoy convencido de que juntos vamos a poder cumplir grandes pasos”, declaró, por su parte, Prodi. “No existen problemas bilaterales serios entre los dos países”, dijo.
Invitación tardía
Durante la reunión no abordaron ninguno de temas sensibles, como el inicio de un juicio contra agentes de la CIA, por un caso de secuestro ilegal y el retiro de los efectivos italianos de Irak, entre otros. Bush invitó oficialmente a Prodi a Estados Unidos, aunque dijo que hay que definir el calendario. Prodi, que asumió el poder en abril de 2006, no había sido hasta ahora invitado a la Casa Blanca. La razón: el retiro de Irak y la decisión de Prodi de limitarse a mantener unos 2.000 soldados en Afganistán, lo que EEUU considera insuficiente.
La jornada romana de Bush concluyó con duros enfrentamientos en el centro de la ciudad entre entre las fuerzas del orden y manifestantes antiglobalización. Unas 10.000 personas (150.000, según los organizadores) se manifestaron contra la visita del mandatario. En varias estaciones ferroviarias, cientos de manifestantes bloquearon por momentos el tráfico por ferrocarril. Los manifestantes llevaban carteles en los que se podía leer: “Bush, vuelve a casa”. (AFP-NA)
Bush y Prodi quisieron recalcar el clima cordial y de amistad existente entre las dos naciones. “Les agradezco la presencia en Afganistán y el apoyo que han dado para la crisis en Líbano”, declaró Bush durante una conferencia de prensa conjunta con el premier. Italia se comprometió a asumir el mando de la misión de la ONU en Líbano, tras la guerra que libraron el año pasado el ejército israelí y la milicia chiíta libanesa Hezbollah. “Estoy convencido de que juntos vamos a poder cumplir grandes pasos”, declaró, por su parte, Prodi. “No existen problemas bilaterales serios entre los dos países”, dijo.
Invitación tardía
Durante la reunión no abordaron ninguno de temas sensibles, como el inicio de un juicio contra agentes de la CIA, por un caso de secuestro ilegal y el retiro de los efectivos italianos de Irak, entre otros. Bush invitó oficialmente a Prodi a Estados Unidos, aunque dijo que hay que definir el calendario. Prodi, que asumió el poder en abril de 2006, no había sido hasta ahora invitado a la Casa Blanca. La razón: el retiro de Irak y la decisión de Prodi de limitarse a mantener unos 2.000 soldados en Afganistán, lo que EEUU considera insuficiente.
La jornada romana de Bush concluyó con duros enfrentamientos en el centro de la ciudad entre entre las fuerzas del orden y manifestantes antiglobalización. Unas 10.000 personas (150.000, según los organizadores) se manifestaron contra la visita del mandatario. En varias estaciones ferroviarias, cientos de manifestantes bloquearon por momentos el tráfico por ferrocarril. Los manifestantes llevaban carteles en los que se podía leer: “Bush, vuelve a casa”. (AFP-NA)
NOTICIAS RELACIONADAS








