La integración debe superar las barreras burocráticas

La integración debe superar las barreras burocráticas

"Hay que poner en contacto a la gente que hace", afirma un experto. La diputada Rojkés de Alperovich instó a asumir compromisos como región. "Hoy estamos buscando similitudes", aseveró.

HIMNO NACIONAL. Autoridades nacionales y provinciales, junto con funcionarios brasileños, en el inicio del acto. LA GACETA / JOSE NUNO HIMNO NACIONAL. Autoridades nacionales y provinciales, junto con funcionarios brasileños, en el inicio del acto. LA GACETA / JOSE NUNO
19 Mayo 2007
Un contacto directo entre los responsables de aplicar las políticas públicas puede motorizar una verdadera integración regional entre los miembros del Mercosur. Con esa premisa, ayer se cumplió la primera jornada de trabajo entre las delegaciones de nueve estados del Nordeste de Brasil y de las cinco provincias del Noroeste Argentino.
"Debemos trabajar fuera de las cúpulas oficiales: la verdadera integración se la realiza entre los pueblos", aseveró la diputada nacional Beatriz Rojkés de Alperovich, quien dejó formalmente inaugurado el Primer Encuentro de Gobiernos del Noroeste Argentino y del Nordeste Brasileño.
Más de 65 representantes de esa región brasileña y un centenar de funcionarios de las provincias de Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Salta y Jujuy (finalmente se sumó Chaco) intercambiaron informes, compararon las realidades locales e identificaron los tres ejes sobre los cuales debe girar cualquier intento de integración que posibilite el crecimiento de ambos países: turismo, cooperación universitaria y desarrollo regional.
"Debemos dejar de pensar en chiquito; tenemos que pensar y actuar como región. Estamos intentando que Tucumán sea el eje del norte. Hoy estamos buscando similitudes y asumiendo compromisos", sostuvo Rojkés, que es, además de diputada, miembro del Parlamento del Mercosur. La esposa del gobernador, José Alperovich, pronunció un discurso que se extendió por más de 15 minutos. Habló de la consolidación democrática por la que atraviesan los países del Cono Sur y del desafío que se presenta para los gobernantes: terminar con las desigualdades. "Tenemos una realidad que comprende casi 400 millones de habitantes, pero 200 millones son pobres. Esto es un insulto al sentido común y a la inteligencia", dijo.
Rojkés instó a los pueblos a participar de un mundo globalizado ("pero sin que ello signifique la pérdida de nuestra identidad", advirtió) y puso énfasis en la reafirmación de los derechos humanos. "Es importante que enfrentemos los nuevos retos que nos plantea la realidad actual: la pobreza, los altos índices de criminalidad, los desplazamientos poblacionales, la discriminación en sus múltiples facetas y los derechos de las generaciones venideras referidos al medio ambiente o a una paz sustentable", remarcó la diputada.

Diálogo territorial
El esfuerzo por terminar con el centralismo en la toma de decisiones y de dar paso a un nuevo modelo de integración regional debe ser el eje del encuentro iniciado ayer. Así lo entiende Alberto Kleiman, asesor especial de la Secretaría de Relaciones Internacionales de Brasil. El diplomático encabezó su delegación y calificó de estratégica la elección de Tucumán como sede del evento. "Puede sonar raro, pero hay muchas similitudes entre ambos territorios. El nordeste de Brasil y el NOA de Argentina son regiones que deben enfrentar muchos desafíos sociales. Hay una identidad común. Y me parece que Tucumán, como provincia anfitriona, adquiere un valor simbólico trascendental en esto de ampliar las fronteras y de trasladarnos fuera de las capitales", señaló.

"Idea de ejecución"
Según Kleiman, es necesario profundizar la integración. "Los documentos son un resumen, una expresión; pero es obvio que nuestra idea es de concreción, de ejecución. Y esto se plasma exactamente como lo estamos haciendo: poniendo en contacto la gente ?que hace?. Aquí están los técnicos, los académicos, los ministros y los secretarios, es decir, están los que operan las políticas públicas en sus territorios", señaló.
"La idea es crear un marco institucional, pero para que las relaciones bilaterales puedan desarrollarse autónomamente. El principio del proceso ya está. Debemos pensar en un diálogo federativo; no sólo en una integración desde los gobiernos nacionales, sino a través de un diálogo territorial", aconsejó el asesor presidencial.